Deja tu mensaje

¿Qué recuerdos conservas de la vida y obra de Gabriel García Márquez?
Comparte aquí tu mensaje de gratitud.

718 thoughts on “Deja tu mensaje

  1. markkent5050@gmail.com

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  2. bishop

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  3. Health Care

    Hola,

    Espero que estés bien hoy Usted no tiene que estar triste o abajo, nuestra salud es nuestra prioridad número uno para mantenerse con vida, es bueno hablar de nuestros problemas, pero más mejor encontrar soluciones y resultados para ellos. Usted no necesita su problema para pesarle abajo porque usted es fuerte y no puede estar abajo, un combatiente es siempre para arriba. La buena salud trae el resto de la mente y la paz del corazón. Si quieres hablar sobre tus problemas de salud (cáncer, dolores crónicos) y obtener un remedio (cannabis oil), nuestras puertas se abren 24 horas al día, 7 días a la mañana. Hablemos sobre sus problemas de salud y resuelva su mayor problema de salud. El tratamiento del cáncer no es el problema, pero tenemos que trabajar en nuestra dieta para luchar contra las células cancerosas en nuestro sistema, hay un montón de alimentos que tenemos que abstenerse de que aumenta el crecimiento del cáncer en nuestro sistema corporal, vamos a encontrar ese secreto escondido y Desterrar su cáncer para la eternidad.

    Cuidado de la Salud®
    Correo electrónico: healthcareremedy.24hrs@gmail.com
    Si no respondimos a tiempo, significa que la oficina está ocupada. Responderemos tan pronto como podamos. Gracias

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  4. bishop

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  5. Ana Mercedes Rodríguez Rojas

    Gabo mi maestro de las letras y los sueños. Mi puente de conexión entre la tierra y el cielo. Ese que me hacía olvidarme de la cotidianidad y me hacia sentir parte del reparto de sus novelas. Como olvidar aquella vez que de niña, no se porque en la minúscula biblioteca de la casita de bahareque de mi Tía paterna Alberta, había un libro amarillo por los años, en una pequeña vitrina de cristal, guardado, predestinado para mi, era una señal, Cien Años de Soledad. Tampoco como empieza la obra que lo inmortalizo, la historia que a mi corta edad tenía Aurelianos y José Arcadios que se nombraban una y otra vez, pero sobre todo ese poder con el que contaba las cosas. Como periodista de corazón te agradezco tu pasión por las letras y tu legado, que perdurará por siempre entre los que hemos disfrutado de tu selecta pluma. No me cabe la menor duda que allá en lo alto y sublime ya estarás trabajando en tu próximo libro para deleitar a quienes te acompañan.

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  6. Amaranta

    Pomba Gira, espíritu de alegría
    Necesito siempre tu magia
    Y también tu sagacidad
    Para desviar a la maldad
    Así como la seducción
    Para ponerle solución
    A mi soledad.
    Que tu sonrisa tintineante
    Como el champaña más fragante
    Desborde de paz y felicidad
    Y que el corazón de mi ser amado ____
    Palpite sin interrupciones
    Solo por mi persona____
    Y en todas las direcciones.

    Por los poderes de la tierra, por la presencia del fuego, por la inspiración del aire, por las virtudes del agua, invoco y conjuro a Pomba Gira María Padilha, por la fuerza de los corazones sagrados y de las lágrimas derramadas por amor para que se dirija a (_____) y en donde lo encuentre a (_____) lo traiga en espíritu, cuerpo y alma ante mí, amarrándolo definitivamente a mí (____).

    Salve Pomba- Gira María Padilla, reina de las 7 encrucijadas, te pido así: Ahora Gira, ven mujer, gira a mi favor haciendo así mismo que (________) quede completamente apasionado por mí (_______), pidiendo asimismo: aire mueve, fuego transforma, agua forma, tierra cura, y la rueda va girando, va girando, y la rueda va girando, va a hacer quedar para siempre a (_______) apasionado, manso, doblegado, dominado, humillado y arrastrándose detrás de mí.

    Salve Pomba- Gira María Padilla, reina de las 7 encrucijadas, salve 7 sayas y sus hermanas, María Padilla, salve María Mulambo, arreciada y todas las otras de falange, salve 7 sayas, mi buena y gloriosa princesa defensora de las mujeres, diciendo así mismo: conozco tu fuerza y tu poder, te pido que me atiendas el siguiente deseo:

    Que el espíritu, cuerpo y alma de (______) se bañe con la esencia de mi amor y me lo devuelva cuadriplicado. Que (_______) jamás quiera a otra persona y que su cuerpo, alma y espíritu solo a mí me pertenezca. Que (________) no viva, no respire, no piense, no beba, no coma, no hable, no escuche, no cante, no trabaje, no duerma, no se divierta, a no ser que en mi presencia; que mis grilletes lo apresen para siempre, por lo poderes de esta oración. Minhas Pombas: giren y usen su poder y alejen a (______) de cualquier mujer con la que esté en este momento; y si estuviera con alguna, que la llame por mi nombre: (_______). Quiero amarrar el espíritu, cuerpo y alma de (______), por que lo quiero amarrado y enamorado de mí, quiero que (______) quede dependiente de mi amor, quiero verlo loco por mí (_______), deseándome como si yo fuese la ultima persona sobre la faz de la tierra.

    Quiero su corazón prendido a mí eternamente, que en nombre de la gran reina María Padilha, florezca este sentimiento dentro de (______), dejándole preso a (______) 24 horas por día. Oh Pomba Gira Reina María Padilha, has de traer a (_____) a mí, pues yo a él lo deseo y lo quiero de prisa. Por tus poderes ocultos, que (_______) comience a amarme a mí (______) a partir de este exacto instante y que piense solo en mí (________), como si yo fuese la única persona del mundo. Que venga corriendo hacia mí lleno de esperanza y deseo, que (_________) no tenga sosiego, paz, tranquilidad, esperanzas, felicidad, hasta que (_____) venga a buscarme y vuelva a mí (______). Con tu poder y fuerza infinita ciérrale todas las puertas a (_____) para que no tenga amistad, amor y cariño hasta que regrese al lado de (______). Mi reina María Padilha, yo te imploro para que me traigas a (______), que (______) me ame mucho, y que venga doblegado, dominado y humillado a mis pies como yo deseo.

    Yo le agradezco a la gran reina María Padilha y prometo siempre llevar su nombre conmigo. Oh poderosa Pomba Gira de los Siete Exus, quiero que des vueltas alrededor de mi amado (_______), quien me entristece con su desprecio, que (_______) olvide y deje de una vez por todas a todos los otros amores y a los que nos quieran apartar, que (_______) sea grosero, mal educado, odioso y frío con otras personas, que se desanime y sea frío con todas las otras mujeres, que cualquier otra mujer que esté con (______) se estrese con él, pelee con él y salga inmediatamente de la vida de él y le tome enojo, odio, aversión y rabia a (_______) y no se retracte de nada y que (_______) tome enojo, odio, aversión y rabia de cualquier otra mujer que ande con él ahora, que ellos terminen esa relación urgentemente y para siempre. Que ninguna otra mujer consiga hacer que (_____) sienta placer, solamente yo (________) tendré ese poder dado por ti, que (_______) deje de una vez por todas a las otras mujeres, que no sienta deseos ni placer con otra mujer que no sea yo (________) y no consiga ver más a otras mujeres, que sienta enojo al oir la voz de otras mujeres y se torne indiferente a la presencia de ellas y no sienta placer con ninguna otra mujer que no sea yo (____). Que (_____) se sienta solo, humillado, avergonzado de todo y por todos. Que él venga a mí, pida mi amor y mi perdón. Oh linda y poderosa Pomba Gira de los Siete Exus, que en este momento (_______) no quiera andar y estar con nadie, ni con amigos, ni mujeres, clientes, familia, padres, hermanas, que quede solo pensando en mí (_______) y pensando como va a hacerle para hacerme feliz a mí (_______).

    Necesito, reina Pomba Gira, de una señal, una llamada telefónica, cualquier contacto para saber si (_______) piensa en mí y me quiere, y que me quite de esta obscuridad, que (______) hable conmigo, que sienta que me echa de menos, que me extraña, me necesita, me desea. Usted es fuerte y poderosa, traiga a (_____) a mis pies para siempre y que venga corriendo, que deje de todo y a todo, que desconozca familia, costumbres, amigos, trabajo, mujeres, amigas, y que solo piense en mí (_____). Linda y poderosa Pomba Gira de los Siete Exus, con su gran e invencible poder destruya, derribe, acabe, quite, mate, desaparezca todas las barreras; a todas las personas, hechizos, trabajos, sortilegios que estén impidiendo que (_______) me ame locamente a mí (_______) y desee unirse a mí (_____). Quiero a mi amado (____) amándome, admirándome, cuidándome, protegiéndome y consintiéndome siempre.

    Al acostarse, que (______) piense en mí, haciendo así que solo yo (_______) sea el único amor en la vida de (_______). Que él me ame y confíe en mí. Haga que (_____) sienta por mí (_______) un deseo fuera de lo normal como nunca sintió por otra mujer y nunca sentirá, que él no sienta más deseos sexuales por ninguna otra persona, que sus deseos sean solo para mí (_____). Que sus pensamientos, gentilezas, amor, cariño, ternura, dinero, bondades y detalles sean solo para mí (_______). Solamente yo (_____) le daré placer varias veces en el mismo día, solo yo tendré ese poder dado por ti. Salve 7 sayas, por los 7 Exus que acompañan tus pasos te pido y suplico, amarres en sus 7 sayas y en los 7 guizos de su ropa a (_____) para mí (_____).

    Linda y poderosa Pomba Gira de los Siete Exus, te pido: quiebra y haz polvo las fuerzas, el orgullo, la dignidad y la resistencia de (______) para que él sea muy cariñoso, amoroso, comprensivo con (______). Que (________) me quiera mucho de verdad, que yo. (______) me quede con él (______). Y ademas, quiero que usted, linda y poderosa Pomba Gira de los Siete Exus, aleje de (_____) toda y cualquier otra mujer, y que podamos ser felices juntitos. Que (_____) sienta atracción, deseo sexual y amor solamente por mí (_____). Que (_____) me llame por teléfono, desde ya en todo instante que (____) sienta nostalgia, deseo y amor por mi persona (______). Que sufra y muera lejos de mí y no aguante más sufrir. Quiero que él me busque hoy, y ahora quiero oir la voz de (_____) pidiéndome verme para quedarse conmigo y volviendo a mí (______) para siempre, diciendo que me ama y que me quiere solo a mí (______). Gracias por el favor concedido, voy a divulgar tu nombre a cambio de este pedido, yo (_____) profetizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo, confío en el poder de la 7 encrucijadas, que así sea, así será y así está hecho.

    Agradezco por el deseo pedido ya alcanzado, cada vez que lea esta oración, más fuerte ella se hará. Voy a divulgar a las cuatro esquinas del mundo pidiéndole a la madre que conceda mi deseo, y que haga a _____ estar loco de amor y deseos, que cada lágrima derramada por mí (______) se transforme en un gran amor en el corazón de (_______). Sé que los espíritus de la falange de Pomba Gira están soplando en los oídos de (______), soplando mi nombre (________) de día y de noche, que (______) duerma pensando y acordándose de mí (______). Salve Pomba Gira, pido oh madre: quita del pensamiento a (_______) todo el odio, resentimiento, rencor, ira, enfado, enojo y lo malo que le pasó, que él solo piense en nuestro amor, y viva arrastrándose a mí (_____) de tanto amor. Que así sea, así será y así está hecho. Agradezco por todo lo que ya está hecho y confío que seré atendida. (______) va a estar loco de amor por mí (______) lo más rápido posible, trae a (______) de vuelta a mí (______) ya.

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    1. Angella

      Hola J soy Angela perras, oriundo de Itali. Tengo el contacto de este
      porque quiero hacer algo muy importante. Suena a un poco sospechoso verdad no me conoces y yo no te conozco. De hecho, sufro de un cáncer en el cerebro que está terminalmente enfermo, mi doctor me acaba de informar que mis días son debido a mi estado de cuentas de salud se degrada. Según lo que
      el médico me ha justifica una bola se instala en mi jaula tengo esta enfermedad por más de 4 años. Soy viuda y me
      No tenía ningún niño. Yo estoy hospitalizado en Londres
      Tengo planes de donar todos mis bienes. No sé en qué campo de la actividad
      tienes pero me gustaría ayudarle a ayudar a los demás.
      Ahora tengo una suma de €2.000.000,00.-euros (2 millones de Euros)
      darle este dinero que le ayudará en su negocio,
      sus proyectos, construcción de escuelas y el orfanato por favor acepten porque es un regalo
      Sufro mucho y casi no puedo dormir por la noche como
      el día porque no quiero morir sin haber donado todo esto
      dinero lo contrario creo que sería un desastre. Por favor me responda
      directamente a través de mi dirección de correo electrónico como usa que es
      :angellaperras@gmail.com
      La paz y la misericordia de Dios esté con vosotros

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  7. garu

    Testimonio a raiz de una financiera de prestamo de dinero :
    Gracias por su amabilidad me permite esta publicación para ampliar los servicios de ayuda al señor JEAN Después de un programa de televisión en MTV, he oído del señor JEAN y rezo contacto con él. Él me dio un préstamo de 25.000 euros por los que mantengo mi tiempo para declarar en su favor. Si usted está en necesidad de un préstamo o la financiación, por favor haga contacto con él. Aquí su correo electrónico personal: jeanlucfaye50@gmail.com

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  8. Luis Eduardo Vargas Rojas

    Entre el 6 de Marzo, fecha de tu nacimiento pasando por Abril fecha de tu muerte; 9 de Junio 50 años de la primera edición de Cien años de Soledad y 10 de Diciembre 35 años del Nobel haremos un congreso de Literatura para que tus obras, todas, continuen leyéndose. Soy poseedor de veinte traducciones de 100 años de Soledad y leeremos en la biblioteca pública municipal de Chía (Cundinamarca) Colombia (Suramérica) desde el 6 de Marzo por quienes conozcan las 36 lenguas a las que han sido traducidas las obras del Maestro. Pasarán centenas de años y tus obras seguirán vigentes y tu gloria crecerá como crecen las sombras cuando el sol declina.

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  9. carlos pallares

    Gabo fue, además de gran escritor y reportero, un cultor de la música clásica y también de la música popular del caribe. Gracias a él, la música vallenata alcanzó status, no sólo porque contribuyó a la fundación del festival de la leyenda vallenata, sino porque la incorporó en su obra sacándola del anonimato y proyectándola como un símbolo de la nación colombiana.

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    1. godisthehealer

      mi nombre es. Sheena matal Yo soy de España Tengo 50 años. Estoy muy feliz por la gran ayuda dada por el Dr. HERBERT Williams, estoy aquí para darle mi testimonio sobre el médico. HERBERT que me han ayudado en mi vida. Yo estaba infectado con el VIH hace cuatro años, fui a muchos hospitales para sanar, pero no hubo solución hasta que un día vi un blog en línea donde alguien dijo que el Dr. Her Herbert curó a una mujer que también tenía VIH VIH y luego yo Vio a otra mujer decir de nuevo que el doctor Herbert había curado el herpes. Decidí contactarlo a través de su correo electrónico, le dije que era VIH positivo durante 4 años, me dijo. Él puede curarme si puedo confiar en él. Él pidió mi foto y también me pidió que enviar $ 300 para el tratamiento para preparar la medicación. Hice lo que ella me dijo y el Dr. me envió algunos remedios herbales en España. Después de 7 días de usar la medicina fui al hospital y me dieron negativo para el VIH, mi médico me pregunta cómo es posible. Le dije que todo estaba muy emocionado por mí. No podía creerlo, fui a cuatro hospitales diferentes y la prueba fue negativa. Es muy sorprendente, pero es cierto. Ahora pienso que todos estos testigos acerca de él en Internet, que es realmente un gran médico, si usted tiene el VIH, el herpes, el cáncer, la sífilis, el asma, la diabetes, el papilomavirus humano (HPV), la hepatitis B o cualquier enfermedad, Doctor HERBERT dirección de correo electrónico godisthehealer01@gmail.THANK DOCTER. Por devolverme la vida

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  10. isabel

    Buen día estoy tan feliz y no sé ¿Qué más puedo decir en esta vida? ¿Cómo voy a agradecer a alto hechicero lo suficiente para el buen trabajo que él acaba de hacer por mí. He estado buscando durante mucho tiempo un verdadero hechizo caster, para mí para conseguir que me ayudará a volver a mi hombre de nuevo, pero he sido estafado tantas veces Por un montón de gente que dicen que son hechizos y no lo son, así que estaba cansado de buscar entonces una mañana visité a un vecino y ella me presentó a este hombre alto hechicero y lo contacté y él hizo un hechizo para mí en el Noche y después del hechizo me dice qué hacer y lo hice y de inmediato se hizo la cosa que me dio la seguridad de que mi esposa comenzará a buscarme y suplicando por mí para aceptar su espalda y yo estaba tipo de no estoy seguro y lo que Me hace sorprender dijo que sólo 2 días después de que es cuando ella vendrá y como estoy hablando con ustedes ahora mi esposa regresó a mí exactamente el segundo día como él dijo y ahora estoy muy feliz. Gran hechicero es real !!!! Puede ponerse en contacto con el alto hechicero a través de este correo electrónico, hechicero.de.amor1@gmail.com

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  11. Fany

    hola
    una pregunta como se gemelo , fans de el fútbol ,persona de piel oscura, persona de cabello oscuro , persona de cabello claro en cuba y venezuela

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    1. Merci

      Hola mi si tuacion es muy dura xq yo estoy súper enamorada de mi ex a mant quisiera q me ayude para q sea como antes q me busq q mequiera

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  12. Elizabeth

    No puedo dejar de agradecer al doctor Abdullah zazavaka por lo que hizo por mí … para restaurar mi relación con mi esposo lo que hizo por mí fue lo que ningún otro hechicero podía hacer. Yo estaba casado con un hombre que significa mucho para mí, pero aún así encuentra alegría y felicidad en una mujer que conoció hace meses, estaba corto de palabras y no sabía qué hacer, un amigo mío que tenía los mismos problemas Me presentó a este maravilloso lanzador de hechizos Doctor Abdullah zazavaka el gran lanzador de hechizos. Así que lo contacté y le expliqué mi situación a él él también no era feliz cuando le dije sobre mi situación él me dijo la razón por qué mi marido estaba con otra mujer. Zazavaka me dio una garantía de que todo va a estar bien y también que voy a ver el resultado dentro de 1 a 3 semanas. Si él trabaja seriamente en mi búsqueda de conseguir a mi marido detrás. Lo que hizo, ahora soy una mujer muy feliz ahora porque mi relación ha sido restaurada. Me sorprendió porque todo sucedió en 2 semanas y 4 días, como estoy escribiendo a todos ustedes ahora mi marido se da cuenta de lo importante que soy para él .Doctor Abdullah zazavaka es un conjurador de hechizos de entendimiento que también puede salvarte de cualquier dificultad que estás atravesando ahora mismo.
    . Quieres salvar tu matrimonio
    . Estas buscando un marido
    . Es su socio que lucha para un divorcio y usted no está en la ayuda de ella.
    Estás buscando el fruto del útero
    . ¿Quieres tu ex de vuelta?
    Estás pasando por problemas familiares
    . Quieres un trabajo
    . Necesitas un hechizo de protección
    . ¿Tiene alguna enfermedad que usted siente que no puede ser curada, (VIH / SIDA Cáncer, Cáncer de Cerebro, ….. Doctor Abdullah zazavaka el gran lanzador de hechizos puede ayudarle a contactarlo vía arkadiuszarkadiusz11@gmail.com también puede contactar Él a través de whatsapp +23407058922256 llámame si necesita alguna ayuda siempre habrá una solución a todos los problemas +15169864782

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  13. Smithf298

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  14. deo

    Feliz Navidad de antemano a todos, soy Deo de México, esta mañana recibí una bendición, recibí mi tarjeta de cajero automático en blanco del servicio de entrega de tarjetas, esta tarjeta es tan especial para mí, con esta tarjeta que soy capaz de recaudar $ 3500 dos veces En una semana, estoy tan feliz de obtener esta tarjeta, la tarjeta trabajó para mí y estoy contento, si necesita este tipo de tarjeta simplemente ponerse en contacto con él en su correo privado: (oscarwhitehackersworld@gmail.com) i publicado este aquí porque Ayudará al público en general, si tiene problemas financieros o necesita dinero sólo se aplican y obtendrá su tarjeta.

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  15. DANIEL A. GARCIA

    Bogotá, octubre 23 de 2016

    Me ha llamado la atención de los festejos con el nombre de Homenajes que los colombianos hacen a sus muertos para gratificar la obra que hicieron a lo largo de su vida .

    García Márquez fue desterrado de Colombia y a nadie le importó . Una vez se supo de su muerte, todo el pueblo colombiano era gabista . Ahora tenemos recordatorios monetarios del Dr. Carlos LLeras, Gabo , etc.

    De igual manera los diferentes comentarios que aparecen escritos por quienes nunca supieron de ellos y hoy manifiestan que a quienes se homenajea, no merecen que se les tenga en cuenta .

    Como todos los colombianos, somos muy dados a medir nuestros conocimientos especulando con extranjerismos y somos tan flacos de espíritu que nos dejamos influenciar por ellos .
    Estados Unidos internacionalizó con sus películas el crimen organizado, Alcapone , y todos aún hoy día, disfrutamos de películas alusivas a estas acciones . Nos admiramos haber tenido a Pablo Escobar y los gringos nos vendieron al Padrino y toda la mafia Ciciliana de la cual el Vaticano fue beneficiado y nosotros seguimos siendo católicos y apostólicos .

    Nos produce mucho asco tener maricas y lesbianas pero nos saciamos viendo sus acciones en canales con horario de pornografía que pagamos para toda la familia, vendida por los gringos y por los mexicanos .

    Nuestra sociedad carece de valores y de ahí, su actuación hipócrita incluida la Iglesia y el propio Estado Colombiano .

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  16. Elkin José Roca

    Hola a todos!
    Realmente placentero poder encontrar un espacio como este en el que, no solo puede releerse a Gabo, sino, apreciar su inmortal legado literario; es decir, aprovechar la inmejorable oportunidad de decodificar sus letras en aras de magnificar nuestro orgullo Caribe.
    ¡Gracias don Jaime, excelente labor!

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  17. esther castillo tellez

    me siento demaciado triste por la muerte de juan gabriel, realmente fue un ser humano con alma llena de vida de amor de sabiduria siento que tenia una luz una energia acepcional esque el le salia a flor de piel la sinceridad la alegria el don de cantar de componer canciones de hacer la tristeza felicidad amor el fue un ser humano muy profundo y todo lo que hacia y veia l exteriorisava fue un ser humano muy sensible y cuando se es sensible vez de otra forma la vida el nunca fue un hombre superficial ni mentirosa era muy inteligente y siempre en sus palabras salian frases de mucho bolor emocional de buenos concejos palabras lque jamas olvidare y que son un ejemplo a seguir a ser felis a reir a cantar a jugar como un niño el fue un hombre que a muy temprana edad conocio el dolor la tristeza y la soledad pero supo como sacarla de su corazón escuchando aprendiendo y observando siento que el siempre busco el amor de su madre de sus hermanos que no tubo en todas las personas fue su refugio su fuerza su amor unido al don que dios le dio de cantar y de sentir y de ver con los ojos del alma estas palabras que escribo de verdad salen de mi corazón yo soy una persona demaciado sencible y profundo y esto que siente mi corazón completamente verdadero se que él ahorita esta en un lugar maravilloso siempre estara en mi corazón y estare escuchando sus canciones que muchas de ellas tienen un sentido para mi

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  18. blanco/negro

    en este mundo podrido que se cae a pedazos la vida se acaba los humanos son frágiles y mueren fácilmente,quizás no estamos preparados para vivir , yo creo que hay una posibilidad de que todo lo que pensamos esta mal , como decir lo que es bueno o es malo , todos pensamos diferente y somos diferentes pero no es tiempo para eso , todos nos llevamos mal pero ¿porque? sonara tonto pero tengo fe en la humanidad , se que aun pueden cambiar estoy segura por eso los humanos deben seguir adelante , no importa lo que pase somos fuertes pero a la vez nuestra mente y alma son fragiles y podrian romperse , por eso todos unan sus pensamientos , hablen , no lloren por estupideces incluso si ya no pueden mas , inténtenlo , todo esta bien , trata de ser fuerte no tengas miedo de decir como te sientes, si estas feliz rie, si estas triste llora patalea haz lo que quieras la vida es una sola hay que disfrutarla o asi pienso yo , los demás dirán que tonta idea pero ser diferente no es malo solo refleja que quieres cambiar, lo nuevo y diferente cambia a este mundo , a pesar de todo todo lo malo que pasa las muertes las drogas las violaciones a derechos la violencia escolar los ataques terrorista que a lo mejor son hechos por personas diferentes , eso importa mucho pero no hay que dejar de tener fe en que buenas ideas pueden cambiar la vida como la conocemos y pueden hacerla mejor .
    hay veces en las que pienso ¿esta bien si soy diferente?¿ esta bien serlo? y me digo a mi mima eso no importa ,lo que importa no es lo que los demas piensen , lo de verdad importante es lo que yo quiera lo que yo piense .
    otra veces me pregunto que tan podrida esta el alma y que tan oscuro esta el corazon de los demas y me doy cuenta de algo , el mio podria estar peor ,y es esos momentos pienso cambiare el mundo persona por persona .
    muchos diran que estoy loca, que si tengo 13 años para que hablo , que no se nada , otros estaran de acuerdo otros me odiaran otros me diran que se parecen a mi , yo quiero que todo el mundo lo piense ¿somos realmente diferente? ¿estamos salvados del dolor? pues descubranlo por si mismos .
    NO CREAN QUE ME HE OLVIDADO DE LOS ANIMALES
    ellos también sufren , la mayoría son inocentes y debemos cuidarlos y amarlos , no hay que maltratarlos , a lo mejor no hablan pero sienten , no hay que olvidar que son nuestros mejores amigos .
    -bueno eso es todo por ahora, yo tengo 13 años y asi pienso , si a mi edad me di cuenta de todo esto , los adultos escuchen a los niños , todos escuchemos nuestras opiniones , si tienes algo que decir SOLO DILO , NO SEAS IDIOTA HABLA.
    bueno me despido por ahora , si lees esto gracias, lo que pienses sobre esto dilo por favor no importa si me dices que esta mal como pienso solo dime como piensas.

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    1. Pedro

      Existia un hombre que dicen entrego su vida por volverse lucifer. El hombre era un indigena, cuentan que para volverse lucifer, primero asesino a su propio hijo de 13 años, destazandolo hasta morir, cuentan vieron a ese hombre asesinarlo, cuentan tambien que violo a su hija, despues asesino 15 jovenes los cuales murieron de manera misteriosa, todos desangrandose de la nariz, esto paso cuando la gente comenzo a hablar mal de el. Tiempo despues este hombre se convirtio en diablo y en esa transformacion fue enterrado.
      Todo comenzo por juagr al nahualismo y ser el juguete del diablo y este al verlo morir con su forma le concedio el mundo para ser igual que el el diablo.

      Historia real de un hombre que habito un pueblo llamado san nicolas ubicado en san luis potosi, Mexico.
      Haber si alguien se anima a investigar más sobre este caso real, cuantan también que este hombre de repente se aparece y según dicen cuentan es el dios del mal!

      Si alguien esta interesado en investigar este caso real ahi estan los datos, solamente tengan mucho cuidado!

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  19. Florencia

    Dos años de soledad, y sí, te preferíamos muerto de amor. Pero tal como expresó el Director General de la @fnpi, Jaime Abello Banfi: “Permanece vivo a través de sus ideas, sus textos, su memoria en millones de personas que lo aman en todo el mundo y el legado representado en el trabajo de sus fundaciones y escuelas de periodismo y cine”. Para mí está presente cada vez que observo su obra al costado de la cama, cada vez que releo sus textos y también cada vez que oigo acerca de él. Un escritor fascinante, que además de hacerme partícipe de historias maravillosas, me salvó de ser una persona “común y corriente”, y me transformó en otra totalmente “libre”, porque el leerlo es una vía de saber individual y luego colectivo que conduce -ni más, ni menos- que a la libertad. ¡#GRACIASGABO!

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    1. juan

      Del Libro Consecuencias de la tumba
      Urruchua Pantaleoni
      Nací en Pérez Millán, Argentina, en 1950 en el seno de una familia muy pobre y desestabilizada. Mi padre resero, llevaba vacas de un lado a otro, Me veía de vez en cuando, mi madre con un pastel mental que no se aclaraba. Un día decide separarse. Mi madre le otorga mi custodia a mi padre, yo apenas tenía cuatro meses.
      Así comenzó mi historia,
      Vivíamos en una casa muy precaria, cuando llovía los tarros que teníamos eran pocos para poner en las goteras del techo, hasta las ollas cumplían su función. Pero era muy feliz, sentía el amparo de mi padre. Después de un tiempo mi padre ya no estaba en casa, venia cada tanto a verme, por suerte tenía un amigo que éramos inseparables, yo me refugiaba mucho en él. Un día estábamos jugando en un campo de trigo donde un avión estaba fumigando, nos hacía gracia escondernos y que el avión pasase por encima nuestro, sin saber el peligro que eso tenía. Él tuvo la mala suerte de envenenarse y en muy poco tiempo falleció, ese fue el primer golpe de mi vida. Nadie se enteró del porqué de mi tristeza. Recuerdo que tenía el deseo de decirle a alguien algo que tenía muy dentro de mí, pero no pude hacerlo, no tenía a nadie. Ya tenía siete años cuando un día me encuentro con una tía y su hija de mi misma edad, yo no sabía que existían, me vio un poco flaco, abandonado y sucio y decidió llevarme con ella. Vivía en un pueblito muy pequeño llamado Castro. Su marido Mansilla, policía que se desentendía de mí, Mi tía me enseño a llamarle mamá, cosa que yo nunca había pronunciado. De un abandono total a una casa dónde no llovía, comida todos los días, dormir con sábanas, que yo no las conocía, una hermana y una madre,… Para mí era demasiado. Tantas cosas en tan poco tiempo, no podía entender por qué me habían pasado tantas cosas feas estando tan cerca de todo esto tan lindo. Tarde unos días en asimilarlo, ya por las noches no me sonaban las tripas de hambre. Ahí me di cuenta lo mal que vivía. Mi tía me dijo que existía un dios que nos cuida, me aferre a él con mis oraciones para que nunca me falte un amparo y alguien que me quiera y no pasar más hambre. Recuerdo que cuando me sobraba mi pan en las comida disimuladamente me lo ponía en el bolsillo y después lo escondía en algún lugar de la casa, para comerlo más tarde.,… Pero esta felicidad me duro pocos meses, Una noche noto un ambiente no muy agradable en la cena, no se cruzaban palabras en el matrimonio pero la vista estaba más clavada en mí. __-He hecho algo mal hoy?- Pregunté __ -No Juancito, no has hecho nada mal, respondió mi tía madre, Me tranquilizo un poco pero yo sabía que algo pasaba, ya había vivido situaciones similares en el matrimonio de mi padre. Esa noche recé mucho pidiendo lo de siempre, una familia y que me quieran mucho.
      A las cinco de la mañana se enciende la luz de mi habitación y mi tía nos ordena a mi hermana y a mí a levantarnos que teníamos que viajar. Yo no entendía nada. Viajamos cerca de 2 horas y llegamos a la ciudad de San Nicolás. Fuimos a una casa muy grande. Cuando entramos veo a un señor escribiendo a máquina. Mi tía se acerca al señor y hablan en voz baja mirándome a mí. Se cruzaban mil cosas por mi cabeza: ¿Estaré enfermo y no me lo quieren decir? Ya no sabía que pensar. Estaba cabalgando entre lo bueno y lo malo. Terminan de hablar, mi tía firma unos papeles y se dirige hacia nosotros, nos levantamos con mi hermana ya para irnos, cuando mi tía, mi querida madre, me dice -Vos, Juancito te quedas, después te pasaré a buscar-. Me hice el fuerte pero en ese momento no aguantaba esa soledad, y lloraba en silencio. Después de unos minutos de una tremenda soledad el señor se levanta y me dice: __-Ven, te mostraré algo- Abre una puerta y veo en un patio muy grande muchos niños. Cuando vi eso me derrumbé, me puse a llorar desconsoladamente. Pensaba que era un error, y ahí me di cuenta que lo que avía hecho mi tía era abandonarme donde están todos los niños sin padres. Sentía tanta impotencia, mi ropa, mis cosas, mi hermana, mi madre, ¿cómo podía conseguir nuevamente todo eso? Era imposible para mí… Había perdido todo… ya no quería vivir.
      Mi apellido ya no era el mismo. Cuando era feliz estando en la miseria, era Urruchua y después fui Mansilla Pantaleoni, Mansilla por el marido de mi tía que no tenía nada que ver conmigo. Lo único que habían logrado con esto es arruinarle toda la niñez a una criatura, dándole todo un mundo de fantasía y mentiras, que pensándolo bien no tendría que haber nacido. Éramos noventa niños con una soledad compartida. Después de convivir algunos meses con niños con mi mismo problema, Pensé que la vida era esa, hoy estas bien mañana estas mal pasado puedes estar peor, pero la cuestión es sobrevivir. Pensaba que el equivocado era yo, y que sufría porque era muy débil, pero mi debilidad me vencía. Todavía las echaba mucho de menos a mi madre adoptiva y a mi hermana, estaba dispuesto a dar parte de mi vida por estar con ellas. No me podía adaptar a esa vida. Los maestros no parecían maestros sino guardias de una cárcel. Eran duros y fríos. Juancito ya no existía, me llamaban Mansilla. Tuve varios cambios de reformatorio, así le llamaban: reformatorio, A los 9 años de edad, termine en el instituto Unzué. Para ese tiempo ya no sabía ni quién era, no me importaba nada ni nadie ya mi vida era otra, avía perdido todo el cariño. Se había borrado de mi mente todo, ya no quería a nadie. Ni había nadie a quien querer, ni creía en nadie. Tenía una amiga, entre comillas, que se encargaba de la cocina, se llamaba Angelita. Un día dejo de venir, pregunté que le avía pasado y me dieron la amarga noticia que se había arrojado debajo de un tren por problemas amorosos. La quería pero pensé que era parte de la vida. Ya no sufría, no era más ese niño frágil y llorón. Dentro de mi frialdad empezaba a ser feliz con el frio y cruel sistema de los reformatorios. Jugábamos a la pelota y en ocasiones nos caíamos y nos pelábamos las rodillas, ocultábamos el dolor y la herida para evitar el castigo. El castigo era, con un cepillo y jabón nos fregaban la herida hasta sangrar. Yo pensaba que esa gente que nos cuidaba odiaba a los niños y que ellos no tenían hijos.. Teníamos penitencia de rodillas toda una tarde y castigo con toallas mojadas. Terminábamos adaptándonos a ello. Vivía sin recuerdos ni ilusiones, antes de las torturas tenia momentos felices, pero eran momentos muy cortos. Una tarde cuando ya tenía once años estábamos jugando a la pelota, yo jugaba de portero y me tiran un pelotazo muy fuerte casi imposible de parar, me tiro y milagrosamente lo paré. Todo mi equipo me abrazaba, cuando veo que la directora viene en mi dirección. Yo pensé que me iba a castigar por tirarme así, se me acerca y me pregunta: Mancilla, __ ¿vos no Tenés familia?-__ No – Le respondí. __ ¿Cómo te llamaban en tu casa? ¿Te llamaba __Juancito? __ En ese momento me quede paralizado, no sabía que decir, me vinieron todos los recuerdos y llorando le respondi: __ Sí- __ Ven, que hay una persona que quiere verte-. ..Yo era el único niño que nunca nadie había ido a ver. No sabía qué hacer ni quién podía ser. Llegamos a su despacho, abre la puerta y veo a mi padre. Nos abrasamos y echamos a llorar los dos. Me contaba cosas que yo ya no entendía, yo no tenía que contarle, no podía hablar pero fue el momento más feliz de mi vida. Mi padre era un hombre muy bueno, callado, con muy buen carácter, yo lo tenía como el más fuerte. Al verlo llorar me sentí culpable y le decía que no pasaba nada, que no llore más. A pesar de estar tan decepcionado de la palabra de la gente creí en mi padre cuando me dijo: -No te preocupes Juancito, después te vendré a buscar-. Creí ciegamente que mi padre vendría por mí, no hizo falta ni despedirnos. Espere que él se marcharse, lo vi cómo se alejaba con los hombros caído, como cansado, él ya era mayor. Después me conto que me estuvo buscando por todos los reformatorios, la policía, le decía que yo no existía, después de varios meses de búsqueda llega al reformatorio Unzué, pregunta por Juan Urruchua y le dicen que no hay ningún niño con ese nombre, -lo que tenemos es, a un niño que nunca nadie ha venido a ver y su apellido es Mansilla- DIOS nuevamente se había acordado de mí. No sabía cuándo mi padre me vendría a buscar, pero yo sabía que de un momento a otro vendría. Éramos muchos niños, según nos informaban. Mi espera estaba llena de felicidad, no me importaba el tiempo que mi padre podría tardar. Mi padre ya me había hecho uno de los regalos más importantes de mi vida, me hizo recobrar todo lo feliz que había sido, y con eso no me importaba esperar. Además yo sabía que él no tenía dinero, porque siempre le costaba conseguirlo. Tardó cuatro meses en regresar por mí, pero yo lo estaba esperando sin sufrimiento. Le habían dicho que me traiga ropa y así lo hizo, pero el pantalón, la camisa y las zapatillas eran demasiado grandes. Igual me lo puse, salimos agarrados de la mano. Todavía hoy siento la sensación que sentí en ese momento. No quería mirar hacia atrás por si se habían equivocado en algo y me llamaban nuevamente. Cuando subimos al colectivo empecé a respirar tranquilo. Con mi padre aprendí a sobrevivir con menos que poco.

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      1. juan

        Del Libro Consecuencias de la tumba
        Urruchua Pantaleoni
        Nací en Pérez Millán, Argentina, en 1950 en el seno de una familia muy pobre y desestabilizada. Mi padre resero, llevaba vacas de un lado a otro, Me veía de vez en cuando, mi madre con un pastel mental que no se aclaraba. Un día decide separarse. Mi madre le otorga mi custodia a mi padre, yo apenas tenía cuatro meses.
        Así comenzó mi historia,
        Vivíamos en una casa muy precaria, cuando llovía los tarros que teníamos eran pocos para poner en las goteras del techo, hasta las ollas cumplían su función. Pero era muy feliz, sentía el amparo de mi padre. Después de un tiempo mi padre ya no estaba en casa, venia cada tanto a verme, por suerte tenía un amigo que éramos inseparables, yo me refugiaba mucho en él. Un día estábamos jugando en un campo de trigo donde un avión estaba fumigando, nos hacía gracia escondernos y que el avión pasase por encima nuestro, sin saber el peligro que eso tenía. Él tuvo la mala suerte de envenenarse y en muy poco tiempo falleció, ese fue el primer golpe de mi vida. Nadie se enteró del porqué de mi tristeza. Recuerdo que tenía el deseo de decirle a alguien algo que tenía muy dentro de mí, pero no pude hacerlo, no tenía a nadie. Ya tenía siete años cuando un día me encuentro con una tía y su hija de mi misma edad, yo no sabía que existían, me vio un poco flaco, abandonado y sucio y decidió llevarme con ella. Vivía en un pueblito muy pequeño llamado Castro. Su marido Mansilla, policía que se desentendía de mí, Mi tía me enseño a llamarle mamá, cosa que yo nunca había pronunciado. De un abandono total a una casa dónde no llovía, comida todos los días, dormir con sábanas, que yo no las conocía, una hermana y una madre,… Para mí era demasiado. Tantas cosas en tan poco tiempo, no podía entender por qué me habían pasado tantas cosas feas estando tan cerca de todo esto tan lindo. Tarde unos días en asimilarlo, ya por las noches no me sonaban las tripas de hambre. Ahí me di cuenta lo mal que vivía. Mi tía me dijo que existía un dios que nos cuida, me aferre a él con mis oraciones para que nunca me falte un amparo y alguien que me quiera y no pasar más hambre. Recuerdo que cuando me sobraba mi pan en las comida disimuladamente me lo ponía en el bolsillo y después lo escondía en algún lugar de la casa, para comerlo más tarde.,… Pero esta felicidad me duro pocos meses, Una noche noto un ambiente no muy agradable en la cena, no se cruzaban palabras en el matrimonio pero la vista estaba más clavada en mí. __-He hecho algo mal hoy?- Pregunté __ -No Juancito, no has hecho nada mal, respondió mi tía madre, Me tranquilizo un poco pero yo sabía que algo pasaba, ya había vivido situaciones similares en el matrimonio de mi padre. Esa noche recé mucho pidiendo lo de siempre, una familia y que me quieran mucho.
        A las cinco de la mañana se enciende la luz de mi habitación y mi tía nos ordena a mi hermana y a mí a levantarnos que teníamos que viajar. Yo no entendía nada. Viajamos cerca de 2 horas y llegamos a la ciudad de San Nicolás. Fuimos a una casa muy grande. Cuando entramos veo a un señor escribiendo a máquina. Mi tía se acerca al señor y hablan en voz baja mirándome a mí. Se cruzaban mil cosas por mi cabeza: ¿Estaré enfermo y no me lo quieren decir? Ya no sabía que pensar. Estaba cabalgando entre lo bueno y lo malo. Terminan de hablar, mi tía firma unos papeles y se dirige hacia nosotros, nos levantamos con mi hermana ya para irnos, cuando mi tía, mi querida madre, me dice -Vos, Juancito te quedas, después te pasaré a buscar-. Me hice el fuerte pero en ese momento no aguantaba esa soledad, y lloraba en silencio. Después de unos minutos de una tremenda soledad el señor se levanta y me dice: __-Ven, te mostraré algo- Abre una puerta y veo en un patio muy grande muchos niños. Cuando vi eso me derrumbé, me puse a llorar desconsoladamente. Pensaba que era un error, y ahí me di cuenta que lo que avía hecho mi tía era abandonarme donde están todos los niños sin padres. Sentía tanta impotencia, mi ropa, mis cosas, mi hermana, mi madre, ¿cómo podía conseguir nuevamente todo eso? Era imposible para mí… Había perdido todo… ya no quería vivir.
        Mi apellido ya no era el mismo. Cuando era feliz estando en la miseria, era Urruchua y después fui Mansilla Pantaleoni, Mansilla por el marido de mi tía que no tenía nada que ver conmigo. Lo único que habían logrado con esto es arruinarle toda la niñez a una criatura, dándole todo un mundo de fantasía y mentiras, que pensándolo bien no tendría que haber nacido. Éramos noventa niños con una soledad compartida. Después de convivir algunos meses con niños con mi mismo problema, Pensé que la vida era esa, hoy estas bien mañana estas mal pasado puedes estar peor, pero la cuestión es sobrevivir. Pensaba que el equivocado era yo, y que sufría porque era muy débil, pero mi debilidad me vencía. Todavía las echaba mucho de menos a mi madre adoptiva y a mi hermana, estaba dispuesto a dar parte de mi vida por estar con ellas. No me podía adaptar a esa vida. Los maestros no parecían maestros sino guardias de una cárcel. Eran duros y fríos. Juancito ya no existía, me llamaban Mansilla. Tuve varios cambios de reformatorio, así le llamaban: reformatorio, A los 9 años de edad, termine en el instituto Unzué. Para ese tiempo ya no sabía ni quién era, no me importaba nada ni nadie ya mi vida era otra, avía perdido todo el cariño. Se había borrado de mi mente todo, ya no quería a nadie. Ni había nadie a quien querer, ni creía en nadie. Tenía una amiga, entre comillas, que se encargaba de la cocina, se llamaba Angelita. Un día dejo de venir, pregunté que le avía pasado y me dieron la amarga noticia que se había arrojado debajo de un tren por problemas amorosos. La quería pero pensé que era parte de la vida. Ya no sufría, no era más ese niño frágil y llorón. Dentro de mi frialdad empezaba a ser feliz con el frio y cruel sistema de los reformatorios. Jugábamos a la pelota y en ocasiones nos caíamos y nos pelábamos las rodillas, ocultábamos el dolor y la herida para evitar el castigo. El castigo era, con un cepillo y jabón nos fregaban la herida hasta sangrar. Yo pensaba que esa gente que nos cuidaba odiaba a los niños y que ellos no tenían hijos.. Teníamos penitencia de rodillas toda una tarde y castigo con toallas mojadas. Terminábamos adaptándonos a ello. Vivía sin recuerdos ni ilusiones, antes de las torturas tenia momentos felices, pero eran momentos muy cortos. Una tarde cuando ya tenía once años estábamos jugando a la pelota, yo jugaba de portero y me tiran un pelotazo muy fuerte casi imposible de parar, me tiro y milagrosamente lo paré. Todo mi equipo me abrazaba, cuando veo que la directora viene en mi dirección. Yo pensé que me iba a castigar por tirarme así, se me acerca y me pregunta: Mancilla, __ ¿vos no Tenés familia?-__ No – Le respondí. __ ¿Cómo te llamaban en tu casa? ¿Te llamaba __Juancito? __ En ese momento me quede paralizado, no sabía que decir, me vinieron todos los recuerdos y llorando le respondi: __ Sí- __ Ven, que hay una persona que quiere verte-. ..Yo era el único niño que nunca nadie había ido a ver. No sabía qué hacer ni quién podía ser. Llegamos a su despacho, abre la puerta y veo a mi padre. Nos abrasamos y echamos a llorar los dos. Me contaba cosas que yo ya no entendía, yo no tenía que contarle, no podía hablar pero fue el momento más feliz de mi vida. Mi padre era un hombre muy bueno, callado, con muy buen carácter, yo lo tenía como el más fuerte. Al verlo llorar me sentí culpable y le decía que no pasaba nada, que no llore más. A pesar de estar tan decepcionado de la palabra de la gente creí en mi padre cuando me dijo: -No te preocupes Juancito, después te vendré a buscar-. Creí ciegamente que mi padre vendría por mí, no hizo falta ni despedirnos. Espere que él se marcharse, lo vi cómo se alejaba con los hombros caído, como cansado, él ya era mayor. Después me conto que me estuvo buscando por todos los reformatorios, la policía, le decía que yo no existía, después de varios meses de búsqueda llega al reformatorio Unzué, pregunta por Juan Urruchua y le dicen que no hay ningún niño con ese nombre, -lo que tenemos es, a un niño que nunca nadie ha venido a ver y su apellido es Mansilla- DIOS nuevamente se había acordado de mí. No sabía cuándo mi padre me vendría a buscar, pero yo sabía que de un momento a otro vendría. Éramos muchos niños, según nos informaban. Mi espera estaba llena de felicidad, no me importaba el tiempo que mi padre podría tardar. Mi padre ya me había hecho uno de los regalos más importantes de mi vida, me hizo recobrar todo lo feliz que había sido, y con eso no me importaba esperar. Además yo sabía que él no tenía dinero, porque siempre le costaba conseguirlo. Tardó cuatro meses en regresar por mí, pero yo lo estaba esperando sin sufrimiento. Le habían dicho que me traiga ropa y así lo hizo, pero el pantalón, la camisa y las zapatillas eran demasiado grandes. Igual me lo puse, salimos agarrados de la mano. Todavía hoy siento la sensación que sentí en ese momento. No quería mirar hacia atrás por si se habían equivocado en algo y me llamaban nuevamente. Cuando subimos al colectivo empecé a respirar tranquilo. Con mi padre aprendí a sobrevivir con menos que poco.

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  20. Diego Pardo Quintero

    Gabriel García Marquez, un gran hombre de la literatura que quedo en la historia del mundo, no solo en la historia del mundo, en la mente de todas las personas que con mucho amor y cariño aun lo recuerdan, un hombre que difícilmente olvidaremos por ese gran rastro, esa gran pisada que dejo en la historia de la literatura, un hombre que dejo en alto esa gran frase que todos podemos mencionar sin temor alguno, con cariño y con mucho orgullo “Yo soy Colombiano”, ese hombre que algún día esperamos volver a ver, ese gran genio. Todos nosotros como colombianos, estudiantes de la Escuela Normal Superior San Pedro Alejandrino, estudiantes del grado octavo de Santa Marta, queremos y aspiramos que sus cenizas, las cenizas de un gigante del castellano como lo fuistes tu Gabo, descansen en paz eterna en la tierra que lo vio nacer, crecer y triunfar, una tierra que tu dejaste en alto frente a todo el mundo Colombia, ya que fue este ese gran país lleno de ilusiones que lo vio nacer en las bonitas costas del Magdalena. Con mucho cariño Diego Alejandro Pardo Quintero.

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  21. Diego Pardo Quintero

    “Gabriel Garcia Marquez, nuestro gran heroe de la literatura, nuestro gran heroe del castellano, nuestro gran orgullo colombiano aunque ya no estes con nosotros presente en la tierra, seguiras en todos nuestros corazones, fuiste ese gran motor de la literatura, aunque te has ido es inevitable decir que Gracias Por Todo Tu Amor, Cariño y sobre Todo Dedicacion que le has dado a la literatura y asi todos nosotros como colombianos sentirnos felices de ser quienes somos COLOMBIANOS, una palabra que tu has dejado en alto ante todo el mundo, gracias Gabriel por ser nuestro heroe de la educacion, gracias por esas grandes obras que compusiste con mucho cariño y que hoy en dia nos han servido de ejemplo para todos nosotros y las generaciones que vendran en camino, fuiste una gran perdida al fallecer para la literatura pero fuistes y seras siempre un gran ejemplo de vida, en nombre mio y de todos los estudiantes de la Escuela Normal Superior San Pedro Alejandrino de Santa Marta eres un gigante de la literatura”. Con mucho cariño DIEGO ALEJANDRO PARDO QUINTERO

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  22. Martha

    Las huellas de por si son imborrables y las de Gabo, perdurarán por siempre en la palabra y el sentir de quien lo conoció, por su obra mágica, bella y sobre crudas realidades, que solo él en su espíritu sabio comprendió y dio a conocer aun mundo que lo aceptó como patria ante la ausencia de la suya.

    Si lee escritos como estos, llenos de poesía y de amor, es probable que plasme en la eternidad con su pluma ligera y creadora, fantasías hermosas y volátiles a sabiendas de que artistas de las letras, con un corazón generoso recogen en el aire los suspiros que brotan de su identidad crítica y de su esperanza en un porvenir añorado para un pais que amo y que lo marginó y que tambien los conoció, inolvidable Gabo, aquí por siempre.

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  23. Adriana vanssan

    Hoy desperté sabiendo que soñe con Gabo, un raro honor puesto que nunca recuerdo mis sueños…pero senti una inmensa angustia… Por qué sí debería haber sido una felicidad hallarlo allí ? Intenté comprender, y supe que hoy se cumplen 100 días desde su partida… Cien días sin Gabo…cien días de soledad…y entendí : yo me siento huérfana de este hombre , millones, que bien lo amábamos nos sentimos huérfanos de el…

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  24. DSantos

    “Una noticia nunca termina y nunca todo está contado”
    Así ha dicho y así es tu. Por más que leyamos todo lo que ha escrito
    no se puede descubrirlo de todo.

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  25. Gonzalo Barreto Reales

    EL HOMBRE DE LAS MARIPOSAS AMARILLAS
    Gonzalo Barreto Reales.
    En un país, lejano de su patria natal, murió un hombre de quien dicen que al expirar, cientos de mariposas amarillas se elevaron al cielo, y ante tal espectáculo, un general en su laberinto soltó una lágrima, conciente que el viento huracanado que se llevó a Macondo, no podría borrar el legado de quien cuando era feliz e indocumentado se sentó frente a su antígua máquina de escribir para dirigirse a el coronel que no tiene quien le escriba, porque un día después del sábado y a través de la hojarásca intuyó el otoño del patriarca, lo cual le llevaría a descubrir el amor en los tiempos del cólera, mesclandoze en los lupanares para conocer las memorias de mis putas tristes, saliendo de allí como un experto del amor y otros demonios.
    Sin embargo este hombre, cuyo sino eran las letras, será recordado también como un avesado periodista que nos entregó noticia de un secuestro, nos contó el relato de un náufrago y realizó la crónica de una muerte anunciada, pero como su mente inquieta no le permitía descanso, se dedicó a investigar y descubrió que en este pueblo no hay ladrones, pero no tuvo tiempo de vivir para contarla.
    Su mundo de contradicciones le acompañará más allá de la muerte, pues mientras miles de personas le lloran, lamentando su partida, él comenzará a transitar cien años de soledad.

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    1. liliana bustamante

      Todo en la vida se resume en un hecho ,el arte de describirlo, tiene un nombre :Gabriel García Márquez . Esas ideas se convierten en imágenes , en sueños en esa experiencia casi religiosa de leer y leer.
      Reconozco su huella , soy un aprendiz en el “mejor oficio del mundo” solo queda agregar Gracias
      @azulynka

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  26. Mauricio

    Mi muy querido Gabo (a pesar de no saber si las ánimas tienen internet), recordarte en semblanzas y más aún en las palabras que tan exquisitamente salieron del proceder de tu mollera es realmente un gusto que en vida me gozo del lado del arte. Sin embargo, o tal vez ya fue pese a mi ignorancia, toda la vida tuve tantas ganas de preguntarte porqué te dejaste el bigote?, alguna vez te salieron granos?, sufriste en europa por causa de una pecueca en el lugar equivocado? se te salió alguna vez un airecito indebido con la (s) personas indebidas? 😛 … esas y otras dudas son preguntas de lo más “humanas” posibles, pero creo que haber hablado con vos sobre nada de literatura y más de humanidad (de esa desagradable que tan escuetamente llamamos) me hubiera, ó tal vez a más de uno, dado un gusto compartir con vos. Y bueno, me gusta como escribes genio. Ciao

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  27. Julio Villacorta

    Y ahora nos dejaste con nuestras incertidumbres ” babilónicas”, “locos de remate”, como aquellos amigos de Cartagena, por tu ausencia. Seguro estás asistiendo a los ángeles con tus clases de literatura, a ver si se acercan a tu nivel envidiable de escritor sublime, ya te llegaste a encontrar con la muchacha de suéter rojo, que “con pinceles de acuarela hacía adioses de esperanza”?

    Te descubrí en el solitario estudio de abogados de mi padre, mientras esperaba a los clientes, que nunca llegaron, como si fueran “cartas de pensión de guerra”, mientras el viejo los buscaba en los pasillos imposibles del Palacio de Injustica. Nos dijiste de forma mágica que no nacemos conociendo el hielo, que los “riachuelos podían discurrir entre piedras semejantes a huevos prehistóricos” y que las cosas en algún momento fueron “tan nuevas que para referirse a ellas había que señalarlas con el dedo”. Quizá tus funerales no serán tan impresionantes como los de la “Mamá Grande”, pero muchos los sentiremos como tales; no estará el Papa, ni asistirán “reinas del guineo manzano o de la guayaba madura”.

    Seremos huérfanos en el desierto inconmensurable de la “Cándida Eréndira”; aunque esa comunidad no bastará para consolarnos, al menos nos acompañaremos, y quizá comamos la misma tierra de la ansiedad de Rebeca, quizá buscaremos un “centenario Almendro” para sentarnos a descansar del sol quemante de tu ausencia o para” escampar de la lluvia” interminable de tu nostalgia.

    Buscaremos en tu creatividad para decirte que te extrañaremos, que te querremos como siempre, que te admiraremos como lo venimos haciendo desde que te descubrimos, desde que nos abriste los ojos a la riqueza profunda de nuestra Latinoamérica, desde que nos dijiste que “nuestra complejidad podía describirse con el dulce olor de la guayaba”.

    Solo arranché a jirones nombres y frases de algunas de tus Obras, las junté con no poca torpeza, para manifestar la pena tremanda de tu partida.

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  28. Luz Nelly

    S O L E D A D D E L T I E M P O

    Gabriel ve con ojos de mujer
    Luisa Santiaga abuela fabulosa
    realidad rio vital y sueño
    móvil magia poesía y prosa.

    Genial tejido de Macondo mundo
    todo exhala tropical guayaba
    universo vuelo de alas amarillas
    humano fuego Remedios deliraba.

    Envolvente soledad cielo perdido
    hojarasca de tristeza y cólera
    delirio de amor candidez Buendía
    soñando oportunidad para la tierra.

    Exorciza orfandad vallenato canto
    peregrino triste laberinto general
    inocencia Eréndida locura desalmada
    anuncia Úrsula otoño patriarcal.

    Lucida mirada de escuchar atento
    asombro infantil sabio cuento abuelo
    metamorfosis Kafka musita Escalona
    Obregón pincel piraña Cepeda carcajada
    silencio efigie Egipcia Gaba lo cuidaba.

    Terco tiempo es iluso sueño
    embrujo poder de gitano amor
    alegra amistad pura frágil flor
    miedo olvido polvo soledad
    profesa Gabriel magia desgarrada.

    Lugar de cenizas en tiempo amarillas.
    Antonio Val

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  29. José Antonio Galván Pastrana

    Una rosa amarilla para el maestro
    Muchos años después, frente a un libro de García Márquez, me di cuenta que cuando Gabo partiera estaba obligado a escribir unas líneas en las que estableciera mi agradecimiento a este escritor que letra a letra, línea a línea, capítulo a capítulo, obra a obra, se convirtió en mi autor favorito.
    La historia empezó por allá de 1975, cuando yo tenía 14 años de edad. Una tarde cualquiera mi tío Trinidad Ortiz Mejía, marinero de oficio, me prestó un pequeño libro titulado Relato de un náufrago, que, por cierto, ya nunca le devolví. Esa misma tarde me eché bocabajo en mi cama y comencé a leer. Desde la primera línea quedé atrapado, hoy sé que no sólo de ese libro sino que de toda la obra de García Márquez.
    En un mundo sin internet cada vez me interesaba saber más del colombiano. Por ello me enteré que su máxima obra era Cien años de soledad. Así es que en un acto casi suicida traté de leerla, pero no pude hincarle el diente. Me pareció muy compleja, lejana, impenetrable… Una voz, que a la distancia no puedo precisar de quién era, me sugirió comenzar con las obras anteriores a Cien años… Así, seguí la cronología literaria. La primera que leí fue La hojarasca, escrita en 1955 y que sólo adquirió relevancia cuando García Márquez cobró fama como escritor. Ahí encontré la primera mención de Macondo, ese pueblo mágico en el que todo sucede y nos sucede. Una especie de América Latina explotada por el imperialismo, territorio nutricio de narraciones increíbles que nos permiten sobrevivir. La historia es contada por tres voces. Me sorprendió cómo tres miradas pueden ver distinta la realidad que es una. Al terminar esta tarea, abrí las páginas de El coronel no tiene quien le escriba (1961). Me impactó su lenguaje directo, sin desperdicios ni tardanzas. Las situaciones suceden una a otra sin descripciones que retarden el relato.
    Al terminar El coronel… seguí con Los funerales de la Mamá Grande, el primer libro de cuentos que leí de él. Años después, al recorrer la obra periodística de Gabo, descubrí que los hilos de estas historias se encontraban en la realidad colombiana, en sus personas vueltas personajes (como la marquesita de la Sierpe) y en sus leyendas colectivas.
    Con mucha cautela, pues GGM había desautorizado una de sus ediciones, le entré a La mala hora (1962), una historia de chismes que trae grandes desventuras a los habitantes de un pueblo.
    Hechas con pausas prolongadas estas lecturas, en 1982 empecé a leer Cien años de soledad. Para mí fue toda una experiencia irrepetible. En ese tiempo Margarita, mi esposa, estaba embarazada de mi hija Sofía. Así es que en las tardes-noches mientras ella descansaba recostada, yo abría mi libro de la edición Austral y poco a poco recorría esa magia que iba desgajándose línea a línea. Mi primera sorpresa fue internarme en el mundo de Macondo, y más aún toparme con los personajes mágicos que nos muestra: Úrsula y José Arcadio, y luego Aureliano y Arcadio Buendía; y esa estirpe que se va desgajando letra a letra. Melquiades de todas nuestras entrañas, Remedios la bella que se va al cielo envuelta en una sábana, Petra Cotes y sus encantos lujuriosos, el enamoramiento de Mauricio Babilonia y las mariposas amarillas que lo siguen… Qué historia tan extraordinaria, entonces sí la pude entender, sí le pude llegar a las fibras de los personajes y de sus historias. Qué gran experiencia de lectura, eso que no sólo queda en el simple acto de leer sino que se transporta a nuestra vida cotidiana y la inunda de fuerza, de esperanza y de sonrisa.
    Antes de entrarle a Cien años… en 1981 leí Crónica de una muerte anunciada, una historia que nada tenía que ver con el mundo macondino. Acababa de salir de la imprenta y era una derrota para el propio Gabo: él había dicho que no publicaría nada mientras Pinochet siguiera en el poder en Chile. Pero para bien de sus lectores, rompió su palabra. Una noche de ese año comencé con esa lectura y, para mi sorpresa, las horas transcurrieron una a una hasta que leí las últimas líneas. Creo que nunca me he desvelado tanto, pero también nunca he estado tan contento con una desvelada. Esa crónica se convirtió para mí en una especie de letra de cambio. Decenas de alumnos míos la han leído, primero con indiferencia y luego con gusto. Hoy algunos de ellos lo recuerdan y a mí me llega una sonrisa de satisfacción y de nostalgia. A partir de esta obra y de ese año (1981) me propuse una meta que siempre he cumplido: tener la primera edición de las obras de GGM.
    En algún momento que no puedo precisar en este relato, leí El otoño del patriarca (1975). Al parecer esa obra se inscribía en una saga de dictadores: Asturias y El señor presidente, Carpentier y El reino de este mundo, Carlos Fuentes y La muerte de Artemio Cruz, y años después Vargas Llosa y La fiesta del chivo. Los escritores nos dieron las claves para entender esa parte de América Latina dominada por los militares.
    Luego leí un libro de cuentos agrupados en La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada, y entonces pude darle una nueva fuerza no sólo a Cien años de soledad sino a todo lo que había leído de García Márquez.
    En 1985 llegó El amor en los tiempos del cólera. Era la ruptura con el mundo literario anterior. Para muchos, esta obra es la máxima, la que sobrevivirá a los tiempos.
    Un año después Gabo escribió una historia producto de una gran entrevista: La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile, que se publicó en entregas en el periódico La Jornada, y luego en forma de libro. Por azares del destino tuve una a una de esas entregas, pero perdí el libro. Muchos años después, en 2007, lo encontré en una librería en Costa Rica, cuando fui a ese país a dejar a mi hija para una estancia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
    En 1989 leí El general en su laberinto, la narración sobre los últimos días de Simón Bolívar. Era una exquisita oportunidad para ver el relato de un hombre de carne y hueso, por encima de sus logros históricos. Un amanuense recorre sus hazañas y sus entrañas, y con él nos lleva a entender a un personaje clave de la historia de lo que José Martí llamó “Nuestra América”.
    En 1992 llegó a nuestras manos el libro de Doce cuentos peregrinos. Lo leí como se leen los libros de cuentos: esperando encontrar en cada uno una historia diferente y extraordinaria. Y así fue: cada uno me deparó no sólo una vida digna de ser vivida sino una forma distinta de contar lo sucedido.
    Dos años después, en 1994, en las librerías apareció Del amor y otros demonios, una historia ubicada en el Caribe y que encierra las desventuras de la vida de una mujer llamada Sierva María de Todos los Ángeles.
    Y así nos vamos de dos en dos, en 1996 da a luz Noticia de un secuestro. Una historia que nos narra algunos de los hechos más siniestros de Pablo Escobar Gaviria, el más grande de los capos colombianos, al que se le recuerda con todas sus grandezas y sus más grandes miserias.
    En el 2002 conocimos sólo una parte de su biografía. Vivir para contarla fue la primera entrega de tres que nos prometió. Pero sólo se quedó en una. Cuando supimos de sus males encapsulados en una demencia senil, nos dimos cuenta que no habría más. Que esa biografía había terminado.
    Su última obra publicada fue Memoria de mis putas tristes, en mi opinión una obra menor pero no por ello menos intensa y llena de la magia del autor.
    Y así terminamos esta reseña, cargada del dolor por la partida de Gabo. Pero también nos quedan muchas experiencias vueltas literatura que nos llevan al recorrido no sólo de la obra de García Márquez sino de muchas otras que quizá ni existieron pero que forman la narración de lo que somos y lo que aspiramos a ser.
    En este tintero digital quedan muchas líneas por escribir. Por ejemplo, mi encuentro con el García Márquez periodista, el que se encuentra antologado en cinco tomos que contienen sus notas, crónicas, reportajes y críticas cinematográficas.
    Mención aparte merecen sus artículos que, en México, se publicaban semana a semana en la revista Proceso de 1980 a 1984. A ellos acudía lunes a lunes para abrevar de su sabiduría, para sentirme contento, para decirme a mí mismo que la vida había valido la pena tan solo por el hecho de ser contemporáneo de Gabo.
    Una mañana de octubre de 1982 García Márquez fue informado que había ganado el Premio Nobel de Literatura, justo treinta años después, el 21 de octubre de 2012, fui informado que un infarto estaba a punto de cortarme la vida. Entonces me arrepentí de no haber escrito estas líneas apresuradas sobre García Márquez. Cuando en terapia intensiva del Centro Médico el doctor Maya me dijo que en cualquier momento podía terminar mi existencia, sólo dos ideas me generaron una gran desazón: dejar sola a mi madre y morirme antes que Gabo, y sin haber tenido la oportunidad de escribir sobre ese niño que una vez se asombró por ir de la mano de su abuelo a conocer el hielo.
    José Antonio Galván Pastrana
    Colonia Moderna
    17 de abril de 2014

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    1. Marvin Gonzalez Bolvito

      Vivo en una aldea perdida en el ocaso del mundo y para acceder a la literatura debo esperar las ferias de libros usados que llega al pueblo. Lo primero que leí y he vuelto a leer es la autobiografía del maestro, luego un ejemplar que recoge las notas periodísticas que escribió desde Europa para un medio Colombiano. “La sombra es breve eclipse de nuestro ser. Gabo sera siempre luz del realismo mágico en nuestro continente literario”.

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  30. Pedro Díaz G.

    Cuánto de ti, querido Gabo, en nuestra adolescencia, en los primeros años de tecleo, en las esperas a que saliera una a una tu siguiente obra.

    Cuánto de ti hay en cada uno de nosotros, los hijos de tu lectura. Los enajenados por tu magia.

    Es de agradecerse la pasión del reportero, el uso del lenguaje, el atrevimiento del escritor, ahora herencia de generaciones que comunican con el legado de tu hombría.

    Nadie puso antes a las putas tristes en los estantes de las librerías.

    Pasarán los siglos; los transitarás inerme.

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  31. alfredo arévalo cárdenas

    Venia de recorrer las calles una vez más, tratando de imaginar donde pudiste haber estado en pequeño pueblo. Estuve de pie en el portal de piedra de tu antiguo colegio, pensando que en algún momento, cuando estés recogiendo tus pasos, me encontraras allí. Vendrías de nuevo a Zipaquirá, donde el sonido de las campanas sigue siendo el mismo, donde las madrugadas siguen siendo frías y los espantos siguen sentados en aquellas escaleras que rechinan. Tanta magia nos dejaste, que aún cuando llega el tren a la estación, el eco de su paso retumba en las blancas paredes que algún día de joven viste y ahí con tu baúl esperas la llegada de las vacaciones para volver a tu amado Caribe. Aún sigues aquí, en el patio y los salones buscando libros para alejar el tedio y los rincones añorando a tu familia y tus amigos. Pero quiero decirte que esta también era tu casa, aquí estaban tus amigos y ahora esta también tu familia, porque el espíritu de tu obra y tu Macondo los trajiste en el paso de Aureliano Segundo, que lo dejaste dando vueltas por aquí. Un abrazo maestro. Vivirás en nuestros corazones por siempre.

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  32. Toñis

    Los recuerdos de un grande de la Literatura estarán presentes en muchos, pues no se puede dejar de pensar en las mariposas amarillas, en que “los síntomas del amor son los mismos del cólera”; y en otras tantas circunstancias que nos enseñó a ver con los ojos del alma, porque a través de ellos es que se reconoce el hombre. Gabriel García Márquez tenía la sensibilidad y se encontraba con las palabras para crear arte con la soledad.

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  33. Paula Rivero

    Gabo nos enseñó con sus historias a reconocernos como la Patria Grande que somos. Nos ayudó a amarnos. Seríamos menos maravillosos si él no hubiera abierto las puertas de la magia.

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  34. ANA MARÍA CUAYAL MUÑOZ

    Para mí, GABO contó la historia de Colombia en cada uno de sus libros y de sus cuentos; una historia que es casi imposible de contar y para lo cual debió irse del país y nunca volver. Gracias Gabo por dejar registro de tantos hechos. En un momento de mi vida laboral, la obra de Gabo que utilicé, de vereda en vereda, de escuela en escuela, fue “Colombia al filo de la oportunidad”. Me duele tanto ver los resultados de las pruebas PISA hoy… y pienso: Gabo, por qué no te hicimos caso? Más aún, de nada sirvieron mis giras… porque no era a mi gente a quien debía venderle la idea… pero yo creía que los de arriba la tenían clara.

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    1. ROCIO ROMERO

      Gabo, dejaste en Colombia y en el mundo, la semilla del quehacer diario de los grandes hombres, que cincelan con la palabra el alma de la humanidad. En un mundo donde la tecnología y la guerra armamentista no acaba, sino que cada día se tecnifica para menoscabo de los hombres, tu hiciste que tu única arma fuera LA PALABRA. Los colombianos que llevamos más de 50 años en conflicto armado y los países que siempre están reciclando sus guerras, entiendan que lo que se ve como macondiano y mágico es sólo la realidad de nuestras almas. Gracias, Gabo, por convertir con tus libros la cruel realidad en magia; el amor en la sublime expresión del ser humano, sin importar la edad; en el testimonio de un secuestro en la mejor expresión para poder entender los seres humanos y en “Cien Años de Soledad” en el escenario de una América Latina que de gusano se transforma en mariposa, en la soledad de la lucha diaria. Y como periodista te agradezco la dignidad, rigurosidad y responsabilidad con que ejerciste el periodismo. Y tienes razón: ” es el mejor oficio del mundo”. Estoy segura que Dios te recibió como un digno discípulo. Engrandeciste la lengua española con el sabor caribe. Descansa en paz y gracias por trabajar por ella. Tus libros son el mejor legado, con nostalgia, te saluda, ROCIO ROMERO CAMPOS.

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  35. Rodolfo Díaz Fonseca

    Quiero compartir el contenido de la columna Éthos, publicada hoy en el periódico Noroeste de Sinaloa, México, bajo el título “Vivir para contarla”, en donde se describe un encuentro fortuito con el Maestro Gabriel García Márquez, en Los Cabos, Baja California Sur.

    Éthos del 24 de abril de 2014

    Vivir para contarla

    La amistad crece con el trato, pero no es necesario estar sobre la otra persona como si fuera uno su retrato. Algunas amistades exigen espacio y holgura, cual se saborea despacio la dulzura.
    Hay personas que no fueron cercanas, en el sentido estricto de la palabra, pero con las que de manera súbita te hermanas, pues no se requiere romper sellos para que el corazón se abra.
    Así nos sucedió con el Maestro Gabo, en una coincidencia inesperada, cuando nos encontramos con él en Los Cabos, como impresionante mago que surgiera de la nada.
    La sorpresa se petrificó en erupción cutánea, desarmados ante la presencia del personaje, nos apresuramos a comprar una cámara instántanea, para registrar la memoria del inolvidable viaje.
    Gabo, sentado, conversaba con unos amigos, y cohibidos con aquel aparato de juguete, pensamos nos mandaría a cocer higos, o, de plano, refundir en el retrete.
    Nos maravilló su sencillez y cordialidad, puesto en pie posó con hierático respeto, que pronto mutó en espontánea amistad, al compartir anécdotas y uno que otro secreto.
    Eso sí, no firmaba en ninguna servilleta; para eso estaban los libros que había escrito. No era lícito que en cualquier papeleta, deambulara su nombre como autor proscrito.
    Mas no respondía a los autógrafos con agresividad, como la periodista María Teresa Ronderos atestigua, pues a una mesera, con inmensa ternura y bondad, dio dinero para comprar una novela en tienda contigua.
    Como espada, cuyo filo cala hondo, así cayó su palabra en el hambriento surco de su raza, cada pueblo latinoamericano se convirtió en Macondo y cada dama aspiró al amor, como Fermina Daza.
    “La vida no es lo que uno vivió, sino lo que recuerda, y cómo la recuerda para contarla”, escribió.
    ¿Vivo lo que cuento? ¿Cuento lo que vivo?

    rfonseca@noroeste.com
    @rodolfodiazf

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  36. Krissia

    Este mensaje esta escrito con el corazón de una adolescente solitaria, gracias por hacerme escapar a Macondo lejos de mi abuela desalmada.

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  37. Yasmín Gómez M.

    Cada día he recordado y evocaré a Gabo; siempre, al tomar un café, recuerdo la hermosa presencia del CORONEL.
    Maestro, gracias por su legado.

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  38. Ruth Aguilar

    Ante la muerte de mi ídolo literario no puedo callar. Una manera de expresar mi pena es escribir sobre mi experiencia personal: Nací y crecí en el Valle del Fuerte, estado de Sinaloa, México. En ese tiempo estaba en auge agrícola, ahora está devorado por el narcotráfico. Crecí en un ejido, rodeada de vida campesina. A los nueve años encontré en el librero de casa un ejemplar de cuentos escrito por García Márquez, no recuerdo su título, algo sobre el mar, ilustrado con caracoles o algo así. Uno de dicho cuentos es “La cándida Eréndira y su abuela desalmada”. Realmente no entendí su significado real porque aún no alcanzaba a distinguir en qué consistía el actuar de la abuela; sin embargo, me atrapó totalmente. Desde ese momento adquirí esta adicción hacia la lectura de narrativa. Lo que fue para mí realmente tan seductor es ese manejo de las palabras, la manera de hilvanar para tejer la historia, lo que me decía a mí, niña del campo. Fue tan contundente que tengo toda su obra. Ahora como adulta sigo rememorando la delicia de esa primera lectura.
    Por todo ello, para mí, es grande este escritor, marcó mi vida de una forma definitiva
    ¡GRACIAS POR ESA GENIALIDAD LITERARIA!

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  39. claudio rostellato

    Gracias maestro

    Por tantas lecciones que nos enseñan que la vida se construye con amor, humildad y respeto.
    Gracias por tantos ejemplos de vida que nos llevan a reflexionar y seguir sus caminos…
    Su voz se apagó, pero su palabra es eterna.
    Descanse en paz, guerrero, con Dios…

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  40. Victoria Cabrera

    Yo me quedo con esas mariposas amarillas que Gabito me contó. Nos leemos en tu próximo libro, maestro.

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  41. Silvia Lanuza

    Debo confesarme adicta a la magia que generaba Gabriel García Márquez en sus libros. Me encantaba la forma en que nos sorprendía en cada página. He leído Cien años de soledad cinco veces y cada vez que la leo encuentro nuevos elementos que me sorprenden. Me da una tristeza inmensa que Macondo ya no cobre viva a través de su pluma, pero en nuestros corazones quedan esas escenas vibrantes y difíciles de olvidar. Gracias Maestro por dejarnos este sabio legado.

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  42. Amparo Lapo

    Hace casi 15 años leí por 1era vez una obra de Gabo, “100 Años de Soledad”. Debo decir que fue tanta la impresión que me causó que olvidé por completo el tiempo y solo me basto poco más de un día para leerla por completo. Sentía que no leía sino que llegué a un mundo mágico donde yo observaba embelesada cadamágina escena. Fue una sensación increíble. Esa fue la 1era vez que lo conocí a través de sus obras y desde allí aprendí a querelo y a leer muchas de sus obras. Gabo se convirtió en parte de mi vida y en los momentos más difíciles siempre he recurrido a esa hechizante lectura que causan sus obras. ¡Gracias Gabo, por ser parte de mi vida y regalarme mágicos momentos!!! Dios te tenga a su lado maravillándose de tus hermosas obras.

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  43. Deyanira Sánchez

    Soy una mujer nacida en una ciudad enclavada en la cordillera central colombiana. Mi esposo es alemán y a pesar que los allegados a la familia de él han sido cálidos las veces que he visitado en su compañía ese bello país , en una época tuve que sortear las preguntas indiscretas e hirientes que me lanzaban como dardos hirientes algunas las personas al enterarse que provenía de Colombia (especialmente inmigrantes del oriente de Europa), por aquello del tema de la violencia y el narcotráfico. Mis mejores armas para repeler estos ataques, fué llenar mis bolsillos de dulces cofee delight , bocadillos de guayaba y los nombres de los libros de García Márquez. Mi mejor respuesta a la menor insinuación de droga, era poner en sus manos unos dulces de los ya mencionados, y decir que en Colombia se produce el café más suave del mundo, que muchas manos campesinas se ganan la vida honradamente sembrando los campos, que esa fruta exótica llamada guayaga, con su inconfundible olor y sabor, se daba tan prolificamente en nuestra tierra, como la manzana en la de ellos. Y al preguntarles si habían leído García Márquez, para conocer nuestro país e idiosincracia a través del realismo mágico de sus libros, y al obtener un “no” por respuesta, les abría los ojos con asombro, como quién dice, “de razón su analfabetismo cultural”. Llevo ya una veintena de casada con mi alemán, quien fué “embrujado” desde la primera vez que estuvo en nuestro país por asuntos de trabajo. Pero fué por pócimas la calidez de su gente, del paisaje de las montañas que rodean nuestra ciudad, , los serenateros acompañando una cena, celebrando un acontecimiento, la sonrisa de las personas en las calles, a pesar de la sencillez de sus vestidos y el afán diario de ganarse el pan diario, en fin, cómo a pesar de la violencia no desaprovechamos la menor oportunidad para celebrar la vida. No se imaginan el orgullo que sentí la primera vez que pregunté por los titulos de los libros de Gabo en una libreria alemana, hace ya mucho tiempo. Allí los tenían traducidos al alemán, junto con algunos de Alvaro Mutis. Así inicié a mi esposo en la literatura latinoamericana. Pero el primero que deposité en sus manos fué “Don Quijote” y luego vinieron Cien años de Soledad, Macroll el Naviero, El General en su Laberinto, El amor en los tiempos del cólera, el Coronel no tiene quien le escriba…etc. Algunos una vez leídos los dejamos a los amigos para que también disfrutaran de su lectura.
    Gracias Gabo por devolvernos el orgullo y llevar la frente en alto especialmente cuando vamos a otros lares, y también por hacernos reflexionar cuál es el mejor camino para reconciliarnos y buscar la paz y el amor para convivir entre nosotros mismos.

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    1. Wendy lisseth robledo murillo

      Hola soy wendy mi mensaje es el primer dia sirve para presentar a santiago nasar protagonista de la historia.

      Aquel dia santiago nasar se levanta sobre las cinco y media de la mañana para esperar el buque que traia paso al obispo

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  44. zoi

    Inmensa soledad. Lamento haber perdido él que me abrió la ventana hacia un mundo nuevo, que era buscado y soñado a la vez. Nunca más la luz que deslizaba por esta ventan y deslumbraba el mundo no va a ser tan diáfana. Qué tengas un ensoñado viaje como lo que nos ofrecíste todos estos años!!! Hasta siempre comandante.

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  45. Andrés Benitez Caicedo

    Tarde o temprano llega la hora, hasta la más sublime mente se despide de este mundo. No cabe aquí una despedida, sus palabras quedarán en los lugares más reconditos para algunos y en los más sublimes para otros, LOS LIBROS.

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  46. Lúcio de Castro

    Nesse momento, meus pensamentos são para o Gabo periodista. Me lembrei muito de 2006, na reunião do Prêmio FNPI. Nos avisaram, com muito jeito e discrição, que GGM queria sentar ali como mais um jornalista. Apenas isso. Ouvir, debater, falar de jornalismo. E assim foi. Aquele monstro sagrado, ali, no papel que amava e no qual deixa imenso legado: periodista. “O melhor ofício do mundo”. Gracias, Gabo. Por t udo.

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  47. Chroniclegrapher

    A Gabriel Garcia Marquez, le puedo llamar maestro, porque con leer sus lineas me enseña mucho y sin nigún ezfuerzo. Cuando lei “Memorias de mis putas tristes” más que una novela fue una enseñanza de la vida. Y la reflexion del camino que dejamos detras de nuestros pasos. Al mismo tiempo que leida lo que le preocupaba un viejo escritor en sus horas de otoño, aprendia el estilo y la estructura de la novela. Después de terminar el libro empece a buscar en Youtube las entrevistas del premio Nobel y no hubo ninguna gabración que no me enseñe a ser mejor escritor. Espero algún día honrar sus enseñanzas. Gabriel Garcia Marquez fue el liberador de las letras en la literatura hispanoamericana y mundial y sin dudas fue mi maestro.
    Deseo que tengan mucho consuelo a toda la familia. Descanza en paz! Maestro.

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  48. Martha Cecilia Corzo Serrano

    Gracias, por existir, por continuar existiendo, por cada linea que ha escrito, por Macondo y una eternidad con su compañía.

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  49. Mirta Alvarez Rivas

    Siempre vivirá a través de su obra querido maestro. Estoy segura que las nuevas generaciones también disfrutarán todo lo que nosotros disfrutamos en la época del Boom de la Literatura Latinoamericana. Sin lugar a dudas “Cien años de Soledad”, fue el libro de toda mi época de estudiante. Amaré por siempre ese mundo mágico-real-maravilloso que nos deja. Se fue usted sabiendo el maravilloso regalo que nos dejó con sus libros, con sus personales, sus historias, su magia…Descanse en paz Maestro. Aquí lo recordaremos siempre.

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  50. Marta C. Rivera

    Cómo somos de numerosos los que sentimos esta pérdida, pero ese gentío no me ayuda con el sentimiento de rabia por la incomprensión de la muerte. Dolor y confusión se mezclan, por eso sólo queda el consuelo de su obra.

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  51. Yraida Núñez

    Gabito, el mago universal de Macondo hizo su último acto de realismo mágico. Sus cenizas se esparcieron como mariposas amarillas, algunas quedaron atrapadas entre las caracolas marinas, y otras se esparecieron entre las aguas que consintieron a Esteban, el ahogado más hermoso del mundo.

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  52. Graciela Carrazco López

    Maestro de maestros. Su obra nos ha servido a los maestros para enseñar periodismo, mis alumnos de Comunicación han leído durante generaciones “Noticia de un secuestro”, libro necesario para aprender a hacer periodismo en serio, pero también para re-aprenderlo. Muchas de sus obras perdurarán en nuestra memoria, como nuestros afectos en la suya. Adiós maestro.

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  53. Rodolfo Díaz Fonseca

    Gracias, Maestro, por permitirnos navegar en el mágico realismo de tus palabras; por compartirnos tu vida, luz , nostalgia, alegría, soledad y compañía. Como Sócrates, fuiste partero de las letras que alumbró a muchos incipientes periodistas y escritores. Viviste contando y contando te fuiste. Nuestro agradecimiento será eterno, como eternas son, ya, tu vida y obra. Tus arrugas desaparecieron y las orugas florecieron. Miles de mariposas amarillas ornan tu frente. Descansa en paz, imbatible general, que sí tiene quien le escriba.

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  54. Paula

    Que allá donde estés sigas derrochando con tu pluma verdad y emoción sobre el papel. Gracias por ser fuente de inspiración y por tus grandes regalos, pues tu esencia permanecerá por siempre en cada página, en la tinta de cada palabra.
    D.E.P. Maestro.

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  55. Luis M. López

    Su gran idea, la fnpi, ha tocado la raíz de mi vida.
    Cartagena, el lugar en el que él sentía “como que el cuerpo le funcionaba mejor”, a mi también.
    Gracias, maestro.
    (De ida y vuelta)

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  56. Mario Ardón Mejía

    Ahora a renovar la lectura de las obras de Gabriel García Márquez

    Por: Mario Ardón Mejía

    Me inicié un tanto atropelladamente en la lectura de las obras de GGM, pues una secretraria de la compañía donde trabajaba por los años 70s me prestó El Coronel no tiene quien le escriba y traía otra obra menor: La Candida Erendira y su abuela desalmada. Pero además este volumen traía casi dos terceras partes introductorias de crítica sobre la obra de GGM. Este fue un trago amargo, pues pasar de la disciplina de leer todos unos argumentos incomprensibles para un neo lector. Es por eso que quiero compartir que seguro se hará mas facil la aproximación a la obra de GGM por la misma obra de GGM. Luego después de la lectura de Cien Años de Soledad, los Funerales de la Mamá grande (que hizo sentir ademas de la vida de los pueblos hasta el polvo de los patios), El otoño del patriarca, El General en su Laberito, que lo leí, pensando encontrar toda la influencia de Simón Rodríguez en la vida de Bolivar, no fue tan así, pero sí encontré una frase del propio Bolivar: “El maestro me educo para lo bello y para lo eterno, para lo hermoso”, claro con esto y la trama y las peripecias y reacciones de José Palacios como acompañante fiel y atento colaborador de Bolivar y también por sus bromas de confianza con el Libertador. Disfruté la Hojarasca, El amor en los tiempos del cólera, Crónica de una muerte anunciada, sus textos sobre cine, Historia de un Secuestro, Relato de un naufrago, Miguel Litin: Clandestino en Chile, los libros de crónicas y reportajes y poder leer el emblemático libro: Historia de un deicidio que Mario Vargas Llosa escribe a partir de la lectura de casi toda la obra de GGM. Luego disfrutamos las lecturas de otros libros sobre la vida, obra y el paisaje natural y humano (Viaje a la Semilla de Daso Saldivar) en que se desarrolló la vida de GGM, pero lo que viene a reincentivar nuevamente el impulso de la lectura fue el volumen con los 12 cuentos peregrinos y su texto vivir para contarla. Actualmente tengo en fila varios libros sobre la obra de GGM que aseguran un renacer con la vida y obra de GGM.

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  57. KBdelima

    Paz en tu tumba, Maestro!
    Desde la lejanía de la Europa cartesiana puedo seguir recordando mi infancia en mi Barranquilla natal, puedo seguir escuchando los cuentos de mi abuela ,Gracias MAESTRO por hacer todo eso posible!
    Gracias por recordarnos nuestra esencia CARIBE y compartirla con el mundo.
    DESDE FRANCIA

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  58. Carlos Ivan

    GGM, maestro. Letras que me acompañaron en noches de soledad, y al leerlas y releerlas me encuentro con nuevas formas y nuevos mundos de cada palabra. Gracias.

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  59. Perla E. Altamirano del Monte

    Querido Gabo ¡hasta pronto!
    Gracias por la mejor herencia que nos dejaste: tu literatura.
    Gracias por compartir tu pasión periodística, porque a través de tus líneas nutriste y seguirás alimentando la mía.

    ¡Buen camino Maestro!

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  60. Eli Varela

    “Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.”

    así comienza El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez y esas rebuscadas palabras me prendieron para leer lo que se convertiría en mi libro favorito. Hoy mi corazón sigue apachurrado y mi cara llovida, por su partida, pero se también que vivirá para siempre en sus letras, aunque el mundo no se siente igual sin él, hasta siempre Gabo…

    Eli Varela

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  61. Gustavo Laverde Quintero

    Querido Gabriel, Querido Maestro, Querido Nobel.

    Desde muy niño he aprendido a amar la lectura, tus letras y las de muchos otros, a veces por culpa de mi madre pues ella me castigaba dejándome no salir hasta no leer un capítulo de un libro, castigo que yo creía injusto pues cuando volteaba a mirarla después de un tiempo ella dormía, tan solo escuchándome los primeros 5 minutos de mi lectura, me concentraba tanto leyendo, que no la volteaba a mirarla y así comprendí que ella no me castigaba con las letras, me enseñaba a valorar el conocimiento que permanecía como oro en la historia, capturado en hojas de papel, en letras de un mágico mundo que tú comprendiste en todo tu vida o por lo menos lo intentaste, en ese viaje de sabiduría de escucha, letras y periodismo, nuestro oficio para toda una vida.

    Tú legado permanecerá por siempre, nuestros cuerpos duran tan solo un instante en este planeta y nuestros nombres se olvidarán con el pasar de los años pero no estoy triste, porque sé que cualquiera que se arriesgue a leerte entenderá su propia historia, la historia de muchos, la historia de otros.

    Buen Viaje Gran Amigo

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  62. María

    Mariposas que acompañan a un gran espíritu y que seguirán rodeándonos en cada uno de sus libros. ¡Gracias por existir, Gabriel García Márquez!

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  63. ivonne velazquez

    Abril se llevó dos grandes artistas, el 10 a mi papá el gran maestro Armando Velazquez, pintor apasionado y generoso que compartió su arte y su don a la gente que lo rodeaba y el 17 a tí Gabo querido. Gracias por tu arte literario, gracias por marcar mi vida con tus novelas, con tus escritos, con tus historias, gracias por ser quien fuiste y quien eres porque vivirás por siempre.

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  64. Gloria Luz Ángel

    Para cada uno de los colombianos y de los pobladores del mundo la ausencia física de Gabriel García Márquez es dolorosa, pero sabemos que seguirá presente en cada palabra de sus libros, crónicas, notas de prensa… También en sus fundaciones que seguirán sus parámetros y capacitando a los periodistas de este país y de otros. Gracias a Gabo por enseñarnos una nueva manera de hacer periodismo, de hacer literatura. Por enseñarnos que cuando alguien se propone a hacer algo lo logra y llega hasta las altas cumbres. Gracias de nuevo y vivirás para siempre.

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  65. JORGE AVILA NUÑO

    Las siglas FNPI estarán siempre ligadas al Maestro Gabriel García Márquez. En lo particular, el Seminario para el nuevo periodismo Iberoamericano, al que tuve oportunidad de acceder vía virtual en el 2003 desde México, me posibilitó el llegar a conocer a periodistas de alto nivel y algunos de los cuales llegué a conocer personalmente como Don Javier Darío Restrepo en Bogotá y Gerardo Reyes en Miami. La obra de García Márquez ahí queda como la obra de Don Miguel de Cervantes, para toda la vida.

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  66. Adriana P. Camayo O.

    Gracias maestro por ese gran legado y reto que nos deja para continuar con su ejemplo forjando patria y una mejor humanidad. Despertar los sentidos, soñar despiertos y darle otro sentido a la realidad es de verdad sentir que se está vivo y aumentar la necesidad de continuar luchando por lo que se quiere en la vida con constancia y tenacidad. Varias generaciones que tuvimos la oportunidad de leerlo y releerlo tenemos suficientes elementos para continuar creando, soñando y creyendo que otro mundo es posible. Nuevamente gracias Gabito 🙂

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  67. Sonia Bernal Martínez

    El legado que nos ha dejado a los y las periodistas es muy valioso. En El Salvador, Centroamérica; me ha tocado impartir clases de redacción periodística a las juventudes de universidades privadas en la provincia de San Miguel, al Oriente del país. Aunque no está en el programa, se agrega la lectura de seis libros del Gabo (uno por mes, durante el semestre); los resultados fueron impresionantes. La técnica la llevé a mi casa con mis dos hijas, quienes conocieron al maestro a través de la lectura. El aporte a mi vida, a mi familia y a mi trabajo, ha sido enorme.

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  68. Luis Felipe Posada

    Con la muerte de Gabo, para la literatura colombiana acaban de comenzar Cien Años de Soledad.

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  69. Rey Barría (Periodista-Panamá)

    No bastará llorarlo. Su obra y su ejemplo nunca tendrán años de soledad, pero en cada recuerdo si tendrá una segunda oportunidad sobre la tierra… Vida eterna a quien le dio más vida a nuestras vidas. ¡ Hasta Siempre Gabo !

    Rey Barría
    Periodista panameño.

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  70. Herculano Hernández Aragón

    Como Jesucristo, Buda, Mandela y demás personajes únicos, el Maestro Gabo impactó al mundo de las letras, del periodismo. Su obra, su imagen, su ética, su compromiso social, ahora son de nosotros, especialmente del FNPI. México también era su patria, aunque Gabriel García Márquez es ciudadano del mundo; aquí lo amamos como a un padre bondadoso y sabio. ¡Gracias Maestro! ¡Gracias Colombia, por el fenomenal transformador, que estará siempre con nosotros.

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  71. Ginna Morelo

    Ayer seguí la emisión del homenaje al Maestro Gabriel García Márquez en Bellas Artes, México. Un gran amigo, como todos los cultivados en los talleres de la FNPI, me envió una fotografía de las largas filas en las afueras del recinto. Cientos de personas esperaban pacientemente poder ingresar para darle un adiós al genio, dejar una rosa amarilla o tomar la fotografía para el recuerdo. Se me escapó una lágrima, pero esa gráfica me hizo feliz pensar en lo conectados que estamos quienes pasamos por su escuela; en la hermosa red que se tejió a partir de las enseñanzas del colombiano inmortal, en los sueños que nos siguen acompañando a los periodistas, como todas las historias de Gabo, que alimentarán posibilidades hoy y siempre. Gracias por tu vida y por tus líneas, García Márquez.

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  72. JUAN FERNANDO ECHEVERRI CALLE

    Inmenso escritor Gabo. Maravilloso como escritor e inigualable como narrador, pero como Colombiano y lo digo con dolor: Un enano.
    Dios lo tenga en su gloria.

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  73. Olga Vélez

    El llanto ya pasó… ahora me aferro a cada letra, cada frase, cada línea, cada personaje del Gabo. Y sé que siempre me acompañará!

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  74. Alexander Marimon Marquez

    Se fue el más grande escritor del planeta. Un grande entre los grandes, un gran colombiano y un gran mexicano, pero sobre todo un hombre universal. Que Dios tenga su alma en un su gloria, porque su memoria seguirá intacta hasta el final de los tiempos. Solo resta decir: gracias Gabo por tu obra, por su literatura, por su periodismo y por su excelencia y reconocimiento a nivel universal. Q.E.P.D.

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  75. Coco Bernal

    Gracias Maestro, te ganaste mi corazón desde que comencé a leerte por primera vez desde muy chica con “El amor en los tiempos del cólera”, aquí me enamoré de Gabriel García Márquez porque viví lo que tus personajes vivían; cuando leí “Cien años de Soledad” quedé atrapada con el mundo fantástico del pueblo de Macondo, con sus personajes ambivalentes, sencillos y llenos de pasiones, con lo absurdo y zurdo del amor como ingrediente principal.

    Esta forma de entretejer las palabras e interpretar la realidad del pueblo latinoamericano y plasmarlo en tus obras te convirtió en el ícono que hoy eres y por eso el mundo llora tu ausencia, pero nos dejas la satisfacción de haber vivido en tu tiempo; grandes escritores nos conquistaron pero no vivimos su tiempo, nosotros sí, las futuras generaciones preguntarán ¿quién era Gabriel García Márquez?, ¿cómo vivía?, a nosotros nos tocó y vivimos contigo tus obras, tus charlas, tu vida, tus amores, tu forma de pensar, y seguiremos viviéndote en tus personajes porque escritores como tú no se van nunca, permanecen para siempre. Hasta Siempre Gabo ♡

    Reply
    1. Coco Bernal

      Gracias Maestro, te ganaste mi corazón desde que comencé a leerte por primera vez desde muy chica con “El amor en los tiempos del cólera”, aquí me enamoré de Gabriel García Márquez porque viví lo que tus personajes vivían; cuando leí “Cien años de Soledad” quedé atrapada con el mundo fantástico del pueblo de Macondo, con sus personajes ambivalentes, sencillos y llenos de pasiones, con lo absurdo y zurdo del amor como ingrediente principal.

      Esta forma de entretejer las palabras e interpretar la realidad del pueblo latinoamericano y plasmarlo en tus obras te convirtió en el ícono que hoy eres y por eso el mundo llora tu ausencia, pero nos dejas la satisfacción de haber vivido en tu tiempo; grandes escritores nos conquistaron pero no vivimos su tiempo, nosotros sí, las futuras generaciones preguntarán ¿quién era Gabriel García Márquez?, ¿cómo vivía?, a nosotros nos tocó y vivimos contigo tus obras, tus charlas, tu vida, tus amores, tu forma de pensar, y seguiremos viviéndote en tus personajes porque escritores como tú no se van nunca, permanecen para siempre. Hasta Siempre Gabo ♡

      Coco Bernal
      Periodista, León, Guanajuato, México
      Aquí mi homenaje para ti:
      https://www.youtube.com/watch?v=pk3bbPGCXBM

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  76. Pingback: OntheRecordGabriel García Márquez: Adiós a un periodista apodado "Trapo loco"

  77. María Evelia Pérez Nicotra

    1.- Adiós Gabo, hasta siempre

    Dos poemas a Gabriel García Márquez

    Ante la hoja blanca
    No siempre se encuentra sustento.
    Las letras no se perfilan
    Ni surgen los recuerdos.

    A veces las palabras,
    Se ahogan en silencios
    Y el corazón supera
    Todo razonamiento.

    Gabo hoy, se ha ido
    Y todos enmudecimos
    Aunque sabemos que un día
    Partiremos sin regreso

    Se apagaron las luces
    Y en el mundo entero
    Miles de voces lo lloran
    Pronunciando su nombre.

    Nos queda su legado
    Su realismo mágico
    Mientras la noche cae
    En el baúl de los sueños.

    2.- Adiós al maestro

    Y seguirán en pié las catedrales
    Ningún cataclismo, borrará tu nombre
    Andaremos todos un camino
    Con tu recuerdo a cuestas como un himno.

    Vendrán ante mi cientos de libros
    Escritores de musas trasnochadas
    Golondrinas anidando mis septiembres
    Vidas nuevas o partidas por el viento.

    Moriré después de ti alguna tarde
    Tal vez como vos, en un otoño
    Algunas hojas caerán con mi partida
    Alguna lágrima rozará mi tumba.

    Solo soy artífice del canto
    Que marca el vaivén de las palabras
    Intentando plasmar en mis decires
    Desde el amor, a la pasión y el llanto.

    Solo un grano de arenan en el desierto
    Para sumarme a otras voces encantadas
    Ave de paso en el confín del mundo
    Anónima aprendiz en cada verso.

    Pero hoy se eleva el sentimiento
    Hasta tu mágico mundo inventado
    Se vuelve alondra mi musa tan callada
    Me siento un ave volando a tu lado.

    No es necesario conocer al hombre
    Si muestra su alma en cada página
    Hoy me permito decirte, adiós Gabo
    Y se agranda mi nombre a la distancia.

    María Evelia Pérez Nicotra – Periodista-docente-escritora
    Aprendiz de poeta – SAN LUIS-ARGENTINA

    Aquí, mi homenaje http://www.facebook.com/pages/Análisis-Periodístico-SAN-LUIS/541680785882712?fref=ts

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  78. Jose

    Yo he vivido fuera de Colombia mucho tiempo. Para mi Gabo ha sido la fuente de orgullo de haber nacido en ese pais. Es muy frecuente que la gente al enterarse que soy colombiano me mencione, siempre en broma, los narcos..Yo generalmente callo pero luego respondo, tambien en broma….”By the way have you read GMM?” Nadie se imagina cuanto ha hecho Gabo por borrar manchas tan inmerecidas que cada colombiano carga en el exterior. Gabo ha muerto pero su literatura seguira siendo la luz de identidad, de orgullo, para mi y muchos colombianos que andamos por el mundo.

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  79. Alberto Velásquez

    Desde el momento en que conocí, hace ya algún tiempo, la existencia de la Fundación, bajo el patrocinio intelectual de Gabriel García Márquez, entendí que era una gran iniciativa y que como periodista debía darle seguimiento a todas sus actividades y contenidos. El ejemplo de Gabo en esta fundación constituye uno de sus mejores legados que sumados a su rica herencia editorial nos compromete a considerarlo como uno de los hombres mas importantes de nuestra América. Salud a su nombre.

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  80. Patocal

    Por los momentos soñados, por la imaginación latente y la belleza de las palabras, hago llegar mi admiración, para alguien que difícilmente nos abandone.

    Desde Buenos Aires…
    Mi respeto y agradecimiento ¡¡MAESTRO!!

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  81. Yolanda Morales Quiroga

    El 17 de abril perdí a uno de mis grandes proyectos de entrevista, esos que uno sueña desde que estudia la carrera. Claro está que se me escurría de entre las manos conforme más me adentraba en el periodismo financiero.
    Pero nunca dejé de soñar con sentarme a un lado de Gabriel García Márquez y encender mi grabadora. De hecho, lo más cerca que estuve, fue cuando un familiar, Rafael Ruiz García, me ofreció pasarme el contacto para solicitarla, el 6 de marzo pasado, una vez que posteó la foto que se tomó con él, tras entrevistarle él mismo.
    Mi mamá me hablaba de él, desde que yo era niña. Cuando me describía su propio Macondo, el que ella veía en cada una de las calles de su pueblo, Huauchinango, en Puebla. Por supuesto, en eso consistía la maestría de García Márquez, en hacer que mi madre, o yo misma, o más adelante mis hijas, se adueñen de sus narraciones hasta ponerles cara y nombre.
    Yo sueño y resueño con su Amor en los tiempos del Cólera. Muchas de las frases de mi eterno compañero de viaje, cuando vuelo sola, se me han quedado y a veces, me llegan a la cabeza cuando algo me pasa.
    “… la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a este artificio logramos sobrellevar el pasado…”
    “…la única enfermedad que alguna vez tuviste fue cólera.
    -No mamá. Confundiste el cólera con el amor.”
    “…El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno…”
    “cuando uno se muere, deberían enterrarlo con todas sus cosas…”
    Y la que se ha vuelto como mi mantra desde que soy mamá:
    “…y descubrí para mi alegría que es la vida y no la muerte, la que no tiene límites”
    Encima de todo, fue periodista y anoche, que veíamos en familia una de las muchas cápsulas que le referencian, mis papás me miraron con ternura cuando leían una de sus frases, que pronunció al recibir su Nóbel de Literatura: “el periodismo es el mejor oficio del mundo”.
    No sé si entendieron en ese momento lo que me empuja a salir a hacer una entrevista, o armar mis maletas para realizar una cobertura en pleno cumpleaños de una de mis niñas.
    Ahora entiendo que desde que mi madre lo metió en mi cabeza con los relatos de su libro favorito, me estaba sembrando sin saber, y para mi fortuna, la semilla de mi oficio.
    Un gran GRACIAS que llegue hasta el cielo por dejarme sus palabras para referenciárselas a mis hijas… por el libro – Biblia de mi madre, sus Cien años de Soledad, que me heredará algún día cuando logre arrancarlo de su mesa de noche…
    Y por dejarle una flor a mi amiga Jessika Becerra, quien ha sido tan generosa de compartirla con todos sus ciberamigos. Gracias Gabriel García Márquez, por ser eterno.

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  82. Dary Sandra

    Dejaste huellas en el periodismo, la literatura y el cine, pero ante todo, en esa Colombia, reflejo de un Macondo que busca no ser borrado por 100 años de soledad. Inmortalidad y excelentes lecturas para las presentes y nuevas generaciones, que pueden conocer a un ser libre, soñador, pensador y un juglar del vallenato, que narra historias en cada nota, en cada letra, en cada palabra y en cada silencio. ¡Gracias!

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  83. JORGE ARAMBURÚ

    “El mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga.” Contigo GABO , la literatura llegó a primera clase.

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  84. Ligia Ines Montaño Ochoa

    Uno de mis mejores días ha sido el día en que en un bus donde iba camino al trabajo anunciaron el ganador del Nobel y era nada más ,ni nada menos que Gabo;yo aplaudí sin reatos y todo mundo me miró como si estuviera loca.Cuando llegué al colegio donde era profesora,las niñas me hicieron rueda y nos abrazamos FELICITÁNDONOS.

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  85. Ligia Ines Montaño Ochoa

    Aún recuerdo como si fuera ayer,cuando en un bus dieron la noticia del ganador del Nobel de Literatura,García Márquez;yo iba camino a mis clases pues soy profesora,y espontáneamente salté de mi asiento y aplaudí;todos me miraron como si yo estuviera loca y efectivamente:¡estaba loca!,no veía la hora de compartir la buena nueva con mis estudiantes de un internado en Copacabana,Antioquia,no cabía en mí de alegría,hubiera querido estar en un carro volador,flotaba,mejor dicho ,levitaba,cuando llego al colegio y …¡Oh sorpresa!TODO MUNDO ME FELICITABA COMO SI EL PREMIO FUERA MÍO.Nunca olvidaré ese maravilloso dìa.

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  86. Elizabeth Palacios

    “El mejor oficio del mundo”, decías que era este que me une a ti. Empezaste como muchos de nosotros, con miedos y con errores pero con el paso del tiempo te diste cuenta que el periodismo iba mucho más allá del cuando, dónde y cómo. Más lejos que la simple pirámide invertida, mucho más profundo que el ‘dijo’, ‘afirmó’, ‘señaló’ de la declaracionitis tradicional.

    20 años antes de que tu novela más famosa fuera publicada tú no te estabas graduando como periodista, sino como abogado. Pero a esa profesión de título le fuiste infiel de corazón, con una más atrevida, más seductora. Comenzaste a escribir para El Universal de Cartagena el mismo año que te graduaste en leyes, después unos años en El Heraldo de Barranquilla. Ahí formaste parte junto a tus amigos y colegas, del Grupo de Barranquilla. Ahí fue donde encontraste inspiración para la vocación literaria que con el tiempo te llevaría hasta la cima.

    Para ti el periodismo fue como la balsa en el mar, el cable a tierra, la manera que tenías para no perder contacto con la realidad. Fuiste crítico de cine, otra de tus pasiones. Corresponsal extranjero en el hermoso París de finales de los cincuenta, producto de una famosa controversia.

    Relato de un náufrago fue una serie de 14 crónicas publicadas en El Espectador de Bogotá, basadas en los relatos de un joven marinero que sobrevivió al hundimiento de una embarcación. Sus revelaciones provocaron la ira de quienes defendían una versión oficial que no correspondía con la realidad. Así fue que París ganó a un gran cronista entre sus calles.

    Tras el triunfo de la revolución cubana, te trasladaste a Cuba en el año de 1960 y trabajaste en Prensa Latina, la recién fundada agencia de noticias del gobierno que encabezó Fidel Castro, de quien fuiste amigo entrañable, al igual que de Ernesto “Che” Guevara.

    Justo en el mismo año que yo nací, tú fundabas en Colombia la revista Alternativa, madre del periodismo de oposición en tu país natal. Pasaron 20 años para que en 1994, junto a los dos Jaimes, tu hermano y el actual director y amigo que muchos periodistas conocemos, fundaras la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

    “Trabajar por la excelencia del periodismo y su contribución a los procesos de democracia y desarrollo” reza la misión de la FNPI, y gracias a tu empeño y el entusiasmo de entrañables maestros como Alma Guillermoprieto, Tomás Eloy Martínez, Javier Darío Restrepo, Miguel Ángel Bastenier o Jon Lee Anderson, hoy la fundación sigue en pie de lucha, formando más y mejores periodistas a lo largo y ancho del continente que tanto amaste.

    Hasta ahora son cientos los periodistas iberoamericanos que han pasado por las filas de esta institución noble, preocupada por dar continuidad a tu legado, a ese llamado nuevo periodismo en el que nadie quería creer.

    Creíste siempre en un periodismo donde la ética y la buena narración estuvieran por encima de los intereses de quienes manipulan la información. Quienes nos formamos como estudiantes de periodismo en la década de los noventa, y que hoy tratamos de cumplir esa misión en los medios, hemos tenido en la FNPI una gran plataforma de conocimiento y compañerismo, única en el mundo.

    He sido beneficiada por becas de la FNPI tres veces a lo largo de mi carrera, pero sólo tuve oportunidad de cruzar palabra contigo una vez, en un contexto totalmente ajeno. Era una reportera novata pero ya sabía que no hay peor momento para cruzar palabra con quien admiras que en un funeral.

    Tú estabas allí, triste, despidiendo a alguien entrañable. A mi me pedían llevar “reacciones” en la nota carroñera que siempre se pide. Tímidamente me acerqué y te dije: “soñé mucho con el momento de conocerlo, imaginé qué le diría y ahora me obligan a preguntarle cómo se siente, cuando la respuesta es tan obvia”. Me tomaste con ternura el hombro y me diste un abrazo, con la voz entrecortada me dijiste que entendías mi trabajo pero no podías responder. Luego volteaste y señalaste a una mujer alta y esbelta que nos daba la espalda. Me llevaste del brazo y me presentaste a Elena Poniatowska al tiempo que dijiste: “ve con ella, a ella le encanta hablar”.

    Gracias Gabo, gracias por tu vida en mi vida, tus palabras, tus crónicas, tu fundación y tus enseñanzas para quienes amamos el periodismo.

    Adios Gabo, ten un buen viaje.

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  87. Adalis Medina

    Sin duda alguna hablar del maestro de maestros que nos enseñó con su vida y obras que si se puede lograr lo que muchos creen imposible, un hombre que transformó lejanas tierras (mi hermosa guajira) e inmortalizó en todo un Macondo, con sus letras unió todo un universo y sus pensamientos abrió nuevos espacios para una generación que ama el periodismo hasta los huesos, en cada letra, discurso o expresiones dejo claro que aun hay mucho por hacer los invito a seguir este legado, a trabajar con las nuevas generaciones en mirar nuestro mundo como mariposas que a penas abren sus alas para dejar huella. GRACIAS MAESTRO NUNCA DEJAREMOS DE SER NIÑOS HACIENDO LO QUE MEJOR SE HACER …. PERIODISMO EL MEJOR OFICIO DEL MUNDO.

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  88. Zaida Rojas Cabezas

    Desde hace más de cuatro décadas tus letras me han acompañado, en la universidad, en la casa, en la montaña, en la playa, en el parque, en la tienda. Gracias, Maestro. Hoy me siento muy triste, un poco viuda.

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  89. Martha Perez

    Fueron muchos los libros de Garcia Marquez que entretuvieron mis vacaciones escolares en mi adolescencia. Mi escritor preferido. Que dios te tenga en la Gloria

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  90. Ninfa E. Sandoval

    Leer esos relatos maravillosos es como vivirlos un poco cada vez. Pero también me gusta escuchar de su propia voz las historias, la lectura de capítulos, responder preguntas de manera simple, auténtica y honesta. Gabo buen viaje.

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  91. JAIME ANDRES TORRES ORTIZ

    GRACIAS MAESTRO!!!! Por que nos demostraste que los Colombianos podemos trascender al mundo, al universo, cambiamos nuestra vieja imagen de una sociedad de violencia por una sociedad llena de creatividad y esperanza por la vida. A través de las letras,tu prosa sembró en nuestro país, en Latinoamérica y en el mundo esa esperanza de creer, soñar, crear, y pensar lo imposible…….El realismo mágico. Paz en tu tumba maestro!!!!!

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  92. Manuel Guzmán Hennessey

    Grande Gabo! Y grande también tu legado de esta Fundación para enseñar a los nuevos periodistas a hacer buen periodismo, con rigor, con poesía, con alegría. Que Abello Banfi mantenga en alto la bandera de este hermoso legado de un grande del mundo entero.

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  93. Anne-Marie

    Me puse a llorar en silencio cuando supe de la muerte de aquel gigante a quien descubri hace 40 años, cuando yo estudiaba el español en la Universidad de Letras de las Antillas y Guyana, en Guadalupe.
    Qué su alma descanse en paz.
    Desde mi isla, Martinica, otra cara del Caribe.

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  94. Morelis Gonzalo

    Caramba Gabo, una sabe que siempre estarás aquí, que no eres tan finito como te han querido presentar. No. Estarás siempre aquí, dándole gozo a los que te hemos leído y te leeremos por siempre. Gozaste como poco de este Caribe que conociste tan bien y que nos lo enseñaste a amar más allá de nuestra circunstancia. Hiciste universal lo que viviamos cotidianamente y que pocos teníamos conciencia. Gracias Gabo. Siempre estarás en mi.

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  95. Adolfo Arenas Lerma

    Yo imagino cosas, y es gracias a esa imaginación que puedo ejercer mi profesión. Usted , maestro, me enseñó a ejercitar este oficio; a poner corazón y tripas en el resultado de mi trabajo; a pulirlo; a volverme un mentiroso profesional que a veces logra enganchar a los clientes contándoles historias fantásticas. Una veces, como peces, pican. Otras no.
    Gracias a “Vivir para contarla”, pude mandar a la chingada a una compatriota suya (usted me disculpará): una tirana ignorante que poco entendía de creatividad. Hoy me acuerdo y me da un gusto enorme, aunque de eso ya tiene algunos años. Regalé los “Doce Cuentos Peregrinos” a una mujer fascinante que, sin ninguna educación formal, tenía más sesos que muchas mulas que sólo calientan las bancas de la escuela. Para agradecerle a aquella mujer su amistad le regalé el libro, como quien se desprende de un pedazo del corazón; jamás lo volví a comprar. Mi padre me regaló “El amor en los tiempos del cólera”, libro que por cierto compró en un puesto de libros viejos en la calle. Lo devoré hasta donde me fue posible porque alguien le arrancó las hojas del final. Yo no me di cuenta antes, y papá seguro no lo sabía.
    Usted no se me va, así que no lo despido. Nos encontraremos en otras letras, y así espero que sea el día que le pase la estafeta a mi hijo, el cual por cierto aún no nace. Procuraré, eso si, darle los libros completos.
    ¡Un abrazo recio!

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  96. Edwin Maldonado de la Cruz

    El maestro me enseño a escribir, leer y apreciar una buena obra, una buena prosa; sus libros emanan distintos sentimientos; fue, es y sera siempre mi idolo, mi meta a cumplir por que fue (en mi opinión) el mejor escritor latinoamericano de todos los tiempos, colombiano de nacimiento pero mexicano por convicción propia, por amor.
    Adios Gabo.

    “Cada quien es dueño de su propia muerte” (Dr.Juvenal Urbino)

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  97. Diego Leonardo González Rodríguez

    Gracias por sus letras, sus ideas, gracias por la luz y los consejos. Gracias por seguir inspirándonos, por cultivarnos el periodismo, porque por esa semilla aprendimos a amar el oficio que busca historias de calle. Gracias por la magia de sus textos. Gracias, Maestro.

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  98. Matilde _Arteaga Duarte

    “El Coronel no tiene quien le escriba”… en cambio tú, Gabo, tienes miles de hermanos en todo el mundo, quienes a través de tus letras se hermanaron en la grandeza de tus letras para conocer y compartir la magia de tus personajes tanto o más reales que la misma gente. Me sumo al gigantesco homenaje que el mundo hace a tu arte. Nos rendimos ante la aristocracia de tu talento, la profundidad de tu prosa y la poesía de tus palabras. Pensador, intelectual, artista y amigo de quienes como lectores, pudieron conocer los mundos de tu creación, gracias a que nunca renunciaste a escribir e hiciste de tu labor un apostolado, una vocación inquebrantable…. Y pensar que a veces te faltaba papel. ¿Qué sería del mundo sin escritores como tú, que contra todo y contra todos lograste llegar a la cima del idioma para legarnos tu obra inmortal?

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  99. Minerva

    Seguramente este nudo en la garganta al mismo tiempo que esas ganas de cantar al oír Macando son los sentimientos que se mezclan cuando sabemos que alguien que a pesar que no estaba cerca de nosotros, tenía una gran cercanía por lo bello que hizo en la vida y que transmitió a través de su obra. ¡Hasta siempre………..

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  100. Miguel Fuenmayor

    Con Cien Años de Soledad me enamoré de la literatura, con El Amor en Tiempos del Cólera me trataron de enamorar y me dieron mi primer beso. Gracias, Gabo por la felicidad que brindaste a Nuestra América. Mañana leeré unos textos a mis estudiantes de la Universidad Bolivariana de Venezuela en el Zulia (Obra del Presidente eterno Hugo Chavez)

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  101. Rosa Esperanza Sánchez Gracia

    Que surquen mariposas amarillas el cielo mágico de Macondo para honrar al gran Gabo y su Literatura. ¡Hasta pronto maestro Gabriel García Márquez y que sus historias resuenen hasta la eternidad! Gracias por las alas de la imaginación que nos regalaste

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  102. Marcela Alonso

    Tus historias llegaron a mi gracias a mis padres y mis maestras de literatura, quedé enganchada al instante y después por mi cuenta seguí buscando tus letras.
    Me has acompañado en distintas etapas y siempre he dicho sin titubeos que eres “mi escritor favorito”.
    Como parte de mi lista de deseos siempre estuvo conocerte y que me firmaras una de tus obras, ahora será en otra parte donde espero tener el gusto de estrecharte la mano.
    Hasta pronto Gabo y mil gracias por tantas enseñanzas y tantas historias.
    Hasta siempre!

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  103. Clara Inés Sánchez Torres

    Mi encuentro con Gabo a los 14 años, en un trabajo de vacaciones con Cien años de soledad, a pesar de gustarme leer, pienso que la forma tan impositiva y el resumen que debíamos hacer del libro, identificando el tiempo, el espacio, las ideas principales y secundarias, no me permitió en ese momento comprender la profundidad de sus palabras. Pero cuando inicie la Universidad, hice un curso de literatura porque quería entender que era lo que realmente el deseaba transmitir. Puedo decir que descubrí un mundo mágico. Descubrí que leer es vivir , descubrir mundos o lugares tal vez a donde nunca vayas. Ahora como maestra, procuro que mis estudiantes, descubran ese placer de leer. Gracias Gabo, porque gracias a ti Colombia es reconocida de una manera diferente.

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  104. Maria Eugenia

    Cuando estudiaba en el colegio leí “La hojarasca” y no le hallaba gusto leer a Garcia Marquez, pero cuando Cuando leí el cuento del muerto que debía llamarse Esteban, me encanto y de ahi seguí con “100 años de soledad” y todo el mundo magico de su maravillosa obra. Nos va a hacer falta su literatura

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  105. Janet Rosana Montoro Ascencios

    Gracias por sus muchos legados, pero en especial por la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano, que nos permitió a los becarios perfeccionarnos y amar nuestra carrera. Nos dio la oportunidad de sentir su presencia en cada una de los talleres, que fueron vitales para nuestro desarrollo como periodistas.

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  106. Carlos de la Hoz Albor

    Ocurrió en uno de los salones de clase del Instituto Pestalozzi, de Barranquilla, donde cursé mi bachillerato. A propósito del tema del análisis literario, la profesora de Español y Literatura mandó leer “Los funerales de la Mamá Grande”, el volumen de cuentos de Gabriel García Márquez. A la lectura debían seguir la consabida entrega de trabajo escrito (tema, personajes, tiempo, espacio, narrador, ¿recuerdan?) y la exposición oral de cada uno de esos aspectos. Para tal efecto, la profesora dividió al curso en grupos y al mío le correspondió “En este pueblo no hay ladrones”. Fue así como empezó mi relación con este autor que aún no termina. He leído todos sus libros, la mayoría de sus notas de prensa, visto un buen número de las películas hechas con base en sus cuentos y novelas y seguido con atención sus opiniones sobre la literatura y la vida en general.

    Es por eso que ahora que su voz se ha apagado para siempre, quiero rendir este humilde tributo de gratitud y admiración por la alegría y la iluminación que su palabra labrada le ha brindado (y seguro le seguirá brindando) a mi vida de lector.

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  107. Cecilia Mendoza

    La lectura nos abre la mente a mundos fantásticos… y en uno de esos mundos, definitivamente que vive Gabriel García Márquez.

    Para viajar a ese mundo, sólo se necesita una cosa -ya que el pasaporte es universal-, y es llevar la maleta repleta de curiosidad, pues en ese mundo la imaginación es un derecho, que todo aquel que llega ejerce y disfruta… y siempre vuelve por más, pues la libertad de sus letras es infinita.

    Ahora, nos toca asumir la responsabilidad de que su legado pase a generaciones futuras, pues todos sus lectores debemos reconocer que su realismo mágico seguirá siendo una necesidad en nuestro mundo ordinario.

    Cuando supe de su muerte, sufrí y lloré por su partida, pero ahora me reconforta pensar que él sigue vivo en millones de libros que existen por todos los rincones de la tierra, y con eso tengo la certeza que el Mundo de Gabo siempre estará a nuestro alcance.

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  108. Ximena

    La primera vez que conocí a Gabriel García Márquez fue en mi cuarto año de primaria, a través de “Relato de un náufrago”. La maestra nos había pedido que leyéramos en casa algunas páginas. Sin embargo no pude cumplir con lo que se me encomendó, esa tarde llegué a mi casa y no solté el libro hasta que mis ojos recorrieron la última oración de la última página. Ahora, a diez años de eso, sigo creyendo indudablemente que ese fue el momento en que la literatura se convirtió en mi amiga recurrente.

    Devorar su libro de casi una sentada fue algo que se repitió con “Los funerales de la Mamá Grande”, “El amor en los tiempos del cólera”, “Crónica de una muerte anunciada” (el cual siempre será uno de mis favoritos), entre otros. Y aunque no he leído su obra más importante, no quiere decir que la magia que sólo él sabía crear no me envuelva. Hace unos meses leí “El ahogado más hermoso del mundo” y al igual que las personas del pueblo que él narró, me encontré maravillada ante un completo desconocido, tratando de encontrar una razón para querer a un ser ficticio e inventándole una vida que mi mente exigía. No muchos son los escritores que tienen tal efecto en mí con sus palabras.

    Con García Márquez imaginé lo que era vivir en un pueblo lleno de tradiciones, personas de las cuales sabías todo y todo sabían de ti, de creencias y de una gama tan colorida de sentimientos como los colores que embellecen a los pueblos. Leer un libro suyo es una forma de desconectarse de la vida estresante, automática y rápida de la ciudad. Él me enseñó a interesarme por las vivencias de las personas de mi alrededor, a escuchar lo que ellos tenían que decirme sobre otros tiempos en los cuales yo todavía no nacía.

    Me alegra ver que no seremos pocos los que lo extrañaremos y que buscaremos reencontrarlo en sus escritos.

    Hasta siempre maestro, hasta siempre Gabo.

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  109. Ronald

    Hola amigos soy un Prof. universitario de Peru y muy triste por la muerte por el gran Gabo. Quiero que me envien su ultimo libro. Le doy mireccion, apuntelo.

    RONALD CARHUATANTA VASQUEZ
    AVENIDA HUAMANANGA 2110
    JAEN-PERU

    Gracias. Atte. Prof. Ronald de Peru.

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  110. Alejandra Peralta

    Gabriel García Márquez fue inspiración y motivo durante mis estudios de secundaria, a través de “Crónica de una muerte anunciada” pude vislumbrar mi amor a la mejor profesión del mundo. Queda un vacío en este espacio terrenal pero el legado mundial pasa por todas las personas que hemos leído y amado su obra. QEPD al Gran Gabo

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  111. Rocío Torres

    Gabriel García Márquez marcó mi vida, leerlo en la adolescencia fue como recordar mi mágica niñez en un pueblo remoto, con el aire tropical, los personajes inolvidables y los embrujos incluidos. Lo que sigue lo escribí el día de su muerte.
    “Hoy ha muerto Gabriel Gabriel García Márquez, el mejor escritor latinoamericano; Hoy ha muerto Gabo, el autor de Cien Años de Soledad el mejor libro jamás escrito; Hoy ha muerto el mas insigne escritor representativo del Boom Latinoamericano que dio a la literatura de estos lares renombre internacional; Hoy ha muerto el iniciador del Realismo Mágico, de origen exclusivamente latinoamericano; Hoy ha muerto el creador de “Macondo” un pueblo imaginario dónde yo nací; Hoy ha muerto el escritor en cuyas letras se reflejaba, como en ningún otro, mis orígenes, sentimientos y mis vivencias; Hoy, ha muerto un poco mi corazón….”
    ¡Gracias Gabriel por tus letras!

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  112. Rebeca Ramos Rella

    GABO, AMIGO, MAESTRO DEL ALMA, TE HE DEDICADO MI MODESTO ESPACIO DE OPINIÓN Y REFLEXIÓN “HEMISFERIOS”. UN HOMENAJE SINCERO Y ENTRAÑABLE POR LO QUE ME DISTE Y NOS DISTE. POR LO QUE TE DEBEMOS, POR SIEMPRE.

    DESDE TIERRA VERACRUZANA, IGUAL DE APASIONADA, ASÍ PARA EL AMOR Y ASÍ PARA EL DOLOR.

    ———-oOo——————–

    HEMISFERIOS

    Publicado hoy 210414

    “EL ROMANCE PERPETUO DE GARCÍA MÁRQUEZ”

    Por Rebeca Ramos Rella

    ¿De qué estarán hechos esos seres que poseen la virtud de transformar sus pensamientos, ideas e imágenes mentales en letras que forman palabras, que construyen párrafos y que nacen libros, que se vuelven vehículo de imaginación, emociones, sentimientos y reflexiones…hasta de recuerdos y paralelismos en la vida cotidiana de quien los ha leído?

    ¿De qué don especial han sido distinguidos estos seres para tener la habilidad de llenar el vacío más desafiante para cualquier persona, como lo es una hoja en blanco, hoy, una pantalla huérfana y desierta?

    Nada reta más a un ser humano que la ausencia de un texto que no ha sido parido por las teclas, por la caligrafía que dibujan los dedos y una tinta o mero carbón. Ese cúmulo de letras que engendran un significado, una escena, una situación; que describen un espacio, el clima, el olor, la textura, la expresión, los gestos, los sentimientos y que en armonía afortunada, se aparejan con la metáfora, para que el lector, desenrede la imaginación y sienta y viva lo que lee, lo que lo inunda, lo que está presenciando a través de las palabras de alguien que tuvo la genialidad, el cuidado en el detalle, la nítida observación y la inspiración para transportarlo a esos mundos que edifican las historias, los poemas, las novelas, los cuentos, los libros.

    Esos textos se convierten en la voz sin sonido, que habla cuando leemos renglones; esa voz interna que a veces nos grita, porque no la queremos escuchar. El orgasmo más satisfactorio de quien expresa lo que piensa, siente, sabe, encuentra, concluye, investiga, observa, crea y fantasea se desborda como el torrente de un río crecido, como el tsunami imparable, en una cuartilla; es sacar, extraer y soltar libre, lo que se lleva adentro; es explotarlo como ráfagas de lava al exterior desde el profundo; desde el centro. Hierve en el fondo y quiere salir de alguna forma.

    Y a veces, es expulsado desde el alma, desde el cerebro sin dejar de detenerse en el corazón y en el archivo vivencial propio y se define perfecto, cautivante, ilustre, estremecedor, revelador, coincidente.

    Hay quienes escriben. Hay quienes redactan. Hay quienes fecundan. Hay quienes llenan espacios. Hay quienes inventan y descubren. Hay quienes copian. Hay quienes transcriben. Hay quienes razonan la siguiente aportación.

    La genialidad es de quienes superan las fronteras de esos estadios y son únicos y son admirados por esa extraordinaria capacidad, de muy pocos; de inmediato reconocida, por los menos; apreciada por los ávidos de esa introspección fascinante que se gesta al leer; valorados con justicia si los millones seducidos corean la excepcionalidad del texto palpitante, que les ha estrujado los sentidos; meritoria sempiterna y laureada inmortal, una vez partido el creador o la madre.

    Una vez uno de estos seres magníficos me develó el secreto: “Para escribir 28 renglones, habrá que haber leído 28 libros…” Y es que el arte de fertilizar vacíos blancos se nutre de leer y leer y leer más lo que otros han transferido de su interno al externo y, de ahí al eterno, porque lo escrito, permanece; se queda como testimonio de ese acto climático de traducir lo que se sabe, lo que no se sabe; lo que se conoce y desconoce; lo que se imagina y se idealiza; lo que se denuncia y se remedia; lo que se vive y lo que se muere; lo que se pare; lo que se anhela y lo que se guarda y se recuerda.

    En este país, la lectura no es hábito orgásmico. Quizá uno de los grandes males de las nuevas generaciones y de las que les han antecedido, es que no gustan ni disfrutan tanto de leer. La holgazanería cerebral, los invade. El miedo a la imaginación introspectiva, los paraliza. Leer no sólo es ponerle sonido a las palabras dentro de uno. Es razonar lo que se oye dentro y es viajar a donde nos llevan esas letras. Es un sueño, despiertos; una pesadilla a ojo abierto o un laberinto real, donde hay que hallar la salida. Leer es pensar. Y nos cuesta pensar y repensar. Usualmente somos reactivos, más que racionales, porque razonar nos toma tiempo de reflexión. Nos invoca a la prudencia y a callar un instante; nos amarra el ego en alerta constante, siempre impulsivo y defensivo; lo obliga a reflejarse en el espejo y verse imperfecto.

    Los seres excepcionales, que escriben, nos escriben para invitarnos a pensar, a pensar en lo que ellos han pensado y han querido compartir con nosotros. Al recorrer sus renglones y frases, nos llevan con ellos; los conocemos en bruto; encontramos su íntimo esencial. Por eso, los amamos, los sentimos nuestros amigos cercanos; nos volvemos sus cómplices, sus acompañantes en la travesía literaria que nos han invitado a navegar. Atestiguamos sus congojas y alegrías; sus demandas y visiones. Somos parte de ese momento que los extasía, cuando por fin logran desentrañarse y volverse los contadores de la historia; los músicos de letras; los campesinos que han sembrado tierra adentro su semilla que germina, crece y da flor y revienta en fruto.

    De pronto, en el transcurso, nos damos cuenta que sin habernos visto, sin saber nada de nosotros, nos han descrito. Ahí, en esas páginas colmadas, estamos nosotros. Nos hemos encontrado en su inagotable creación. Está nuestra raíz y hasta los secretos bajo llave del alma. Nos desnudan; nos evidencian.

    Qué videncia infinita la de estos seres, más humanos que la humanidad. Y nadie los entiende, sólo sus pares de misión. Nadie comprende la necesidad de la reclusión y del silencio exterior, porque oyen por dentro miles de voces, alaridos y mensajes; nadie entiende de la búsqueda y la inspiración, intensa y relajada; ni de la huida; menos de la mirada perdida en el horizonte, ni tan extraviada, sino concentrada en lo invisible que está ideando paisajes, personas, conversaciones, sucesos, entornos; no saben del diálogo ensimismado; menos de los pensamientos en voz alta sin interlocutor. Es mera locura lúcida.

    Portan y soportan un remolino de ideas, palabras, frases, eventos, situaciones, lugares, notas, dudas, confusiones, reflexiones. Su cerebro sería una enorme jaula de pájaros frenéticos, revoloteando desesperados, atropellándose, golpeándose, desplumándose unos a otros por encontrar la ruta y salir y volar libres.

    Y nunca paran, nunca descansan. Sus mentes son un lugar atiborrado de luces tintineantes todo el tiempo, toda su vida.

    Hay horas para leer y hay horas para escribir. No son las del reloj. Son otras horas, en otros tiempos, en distintas dimensiones. Hay sitios y hay alturas y profundidades; hay otros lugares; hay otros mundos en este mundo; hay estímulos y hay fuentes; hay ensueños y hay personas de iluminación.

    Qué dicha leer lo nacido por estos seres y qué reto conquistado, escribir y escribir así, para otros, por otros, desde otros, con otros, desde el núcleo y al etéreo y a lo real y para siempre.

    Gabo, te fuiste en la nube viajera, pero nos legaste el origen de tus entrañas. Habrá que releerte para no extrañarte tanto, para reencontrarte. Habrá que decirles a los que huyen de los libros, que te conozcan un poco. Quizá así tomen gusto por leer. A ti, un privilegio, un hondo suspiro de satisfacción.

    Habrá que saciarse de letras, de todas las posibles, para redactar mejor y un día, quizá, para escribir.

    Y dime ¿Cómo aprender a vivir en los tiempos del amor sin ti?

    Tal vez, como sugeriste, viviendo disfrutándola, para contarla como la recordamos.

    La vida. Ésa que se te fue, escribiendo para ser amado. Fue tu vida un perpetuo romance con nosotros, los que hemos pensado y fantaseado contigo, de la mano de tu fértil mente.

    Nos sorprendió la muerte que te llevó; pero lo hizo, como todo lo que es inexorable, por una razón, por una causa. Para que te leyéramos más; para aprender a entender mejor a los demás y, para que te amáramos más.

    Reply
  113. Rebeca Ramos Rella

    GABO, AMIGO, MAESTRO DEL ALMA, TE HE DEDICADO MI MODESTO ESPACIO DE OPINIÓN Y REFLEXIÓN “HEMISFERIOS”. UN HOMENAJE SINCERO Y ENTRAÑABLE POR LO QUE ME DISTE Y NOS DISTE. POR LO QUE TE DEBEMOS, POR SIEMPRE.

    DESDE TIERRA VERACRUZANA, IGUAL DE APASIONADA, ASÍ PARA EL AMOR Y ASÍ PARA EL DOLOR.

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    HEMISFERIOS

    Publicado hoy 210414 en:

    http://www.radiover.info http://www.radiover.info/colum2.php?idcol=5914
    http://www.alcalorpolitico.com http://www.alcalorpolitico.com/informacion/columnas.php?idcolumna=7515&c=19#.U1VwYXSI6M8
    http://www.gobernantes.com http://www.gobernantes.com/columna.php?id=22009&idc=150

    “EL ROMANCE PERPETUO DE GARCÍA MÁRQUEZ”

    Por Rebeca Ramos Rella

    ¿De qué estarán hechos esos seres que poseen la virtud de transformar sus pensamientos, ideas e imágenes mentales en letras que forman palabras, que construyen párrafos y que nacen libros, que se vuelven vehículo de imaginación, emociones, sentimientos y reflexiones…hasta de recuerdos y paralelismos en la vida cotidiana de quien los ha leído?

    ¿De qué don especial han sido distinguidos estos seres para tener la habilidad de llenar el vacío más desafiante para cualquier persona, como lo es una hoja en blanco, hoy, una pantalla huérfana y desierta?

    Nada reta más a un ser humano que la ausencia de un texto que no ha sido parido por las teclas, por la caligrafía que dibujan los dedos y una tinta o mero carbón. Ese cúmulo de letras que engendran un significado, una escena, una situación; que describen un espacio, el clima, el olor, la textura, la expresión, los gestos, los sentimientos y que en armonía afortunada, se aparejan con la metáfora, para que el lector, desenrede la imaginación y sienta y viva lo que lee, lo que lo inunda, lo que está presenciando a través de las palabras de alguien que tuvo la genialidad, el cuidado en el detalle, la nítida observación y la inspiración para transportarlo a esos mundos que edifican las historias, los poemas, las novelas, los cuentos, los libros.

    Esos textos se convierten en la voz sin sonido, que habla cuando leemos renglones; esa voz interna que a veces nos grita, porque no la queremos escuchar. El orgasmo más satisfactorio de quien expresa lo que piensa, siente, sabe, encuentra, concluye, investiga, observa, crea y fantasea se desborda como el torrente de un río crecido, como el tsunami imparable, en una cuartilla; es sacar, extraer y soltar libre, lo que se lleva adentro; es explotarlo como ráfagas de lava al exterior desde el profundo; desde el centro. Hierve en el fondo y quiere salir de alguna forma.

    Y a veces, es expulsado desde el alma, desde el cerebro sin dejar de detenerse en el corazón y en el archivo vivencial propio y se define perfecto, cautivante, ilustre, estremecedor, revelador, coincidente.

    Hay quienes escriben. Hay quienes redactan. Hay quienes fecundan. Hay quienes llenan espacios. Hay quienes inventan y descubren. Hay quienes copian. Hay quienes transcriben. Hay quienes razonan la siguiente aportación.

    La genialidad es de quienes superan las fronteras de esos estadios y son únicos y son admirados por esa extraordinaria capacidad, de muy pocos; de inmediato reconocida, por los menos; apreciada por los ávidos de esa introspección fascinante que se gesta al leer; valorados con justicia si los millones seducidos corean la excepcionalidad del texto palpitante, que les ha estrujado los sentidos; meritoria sempiterna y laureada inmortal, una vez partido el creador o la madre.

    Una vez uno de estos seres magníficos me develó el secreto: “Para escribir 28 renglones, habrá que haber leído 28 libros…” Y es que el arte de fertilizar vacíos blancos se nutre de leer y leer y leer más lo que otros han transferido de su interno al externo y, de ahí al eterno, porque lo escrito, permanece; se queda como testimonio de ese acto climático de traducir lo que se sabe, lo que no se sabe; lo que se conoce y desconoce; lo que se imagina y se idealiza; lo que se denuncia y se remedia; lo que se vive y lo que se muere; lo que se pare; lo que se anhela y lo que se guarda y se recuerda.

    En este país, la lectura no es hábito orgásmico. Quizá uno de los grandes males de las nuevas generaciones y de las que les han antecedido, es que no gustan ni disfrutan tanto de leer. La holgazanería cerebral, los invade. El miedo a la imaginación introspectiva, los paraliza. Leer no sólo es ponerle sonido a las palabras dentro de uno. Es razonar lo que se oye dentro y es viajar a donde nos llevan esas letras. Es un sueño, despiertos; una pesadilla a ojo abierto o un laberinto real, donde hay que hallar la salida. Leer es pensar. Y nos cuesta pensar y repensar. Usualmente somos reactivos, más que racionales, porque razonar nos toma tiempo de reflexión. Nos invoca a la prudencia y a callar un instante; nos amarra el ego en alerta constante, siempre impulsivo y defensivo; lo obliga a reflejarse en el espejo y verse imperfecto.

    Los seres excepcionales, que escriben, nos escriben para invitarnos a pensar, a pensar en lo que ellos han pensado y han querido compartir con nosotros. Al recorrer sus renglones y frases, nos llevan con ellos; los conocemos en bruto; encontramos su íntimo esencial. Por eso, los amamos, los sentimos nuestros amigos cercanos; nos volvemos sus cómplices, sus acompañantes en la travesía literaria que nos han invitado a navegar. Atestiguamos sus congojas y alegrías; sus demandas y visiones. Somos parte de ese momento que los extasía, cuando por fin logran desentrañarse y volverse los contadores de la historia; los músicos de letras; los campesinos que han sembrado tierra adentro su semilla que germina, crece y da flor y revienta en fruto.

    De pronto, en el transcurso, nos damos cuenta que sin habernos visto, sin saber nada de nosotros, nos han descrito. Ahí, en esas páginas colmadas, estamos nosotros. Nos hemos encontrado en su inagotable creación. Está nuestra raíz y hasta los secretos bajo llave del alma. Nos desnudan; nos evidencian.

    Qué videncia infinita la de estos seres, más humanos que la humanidad. Y nadie los entiende, sólo sus pares de misión. Nadie comprende la necesidad de la reclusión y del silencio exterior, porque oyen por dentro miles de voces, alaridos y mensajes; nadie entiende de la búsqueda y la inspiración, intensa y relajada; ni de la huida; menos de la mirada perdida en el horizonte, ni tan extraviada, sino concentrada en lo invisible que está ideando paisajes, personas, conversaciones, sucesos, entornos; no saben del diálogo ensimismado; menos de los pensamientos en voz alta sin interlocutor. Es mera locura lúcida.

    Portan y soportan un remolino de ideas, palabras, frases, eventos, situaciones, lugares, notas, dudas, confusiones, reflexiones. Su cerebro sería una enorme jaula de pájaros frenéticos, revoloteando desesperados, atropellándose, golpeándose, desplumándose unos a otros por encontrar la ruta y salir y volar libres.

    Y nunca paran, nunca descansan. Sus mentes son un lugar atiborrado de luces tintineantes todo el tiempo, toda su vida.

    Hay horas para leer y hay horas para escribir. No son las del reloj. Son otras horas, en otros tiempos, en distintas dimensiones. Hay sitios y hay alturas y profundidades; hay otros lugares; hay otros mundos en este mundo; hay estímulos y hay fuentes; hay ensueños y hay personas de iluminación.

    Qué dicha leer lo nacido por estos seres y qué reto conquistado, escribir y escribir así, para otros, por otros, desde otros, con otros, desde el núcleo y al etéreo y a lo real y para siempre.

    Gabo, te fuiste en la nube viajera, pero nos legaste el origen de tus entrañas. Habrá que releerte para no extrañarte tanto, para reencontrarte. Habrá que decirles a los que huyen de los libros, que te conozcan un poco. Quizá así tomen gusto por leer. A ti, un privilegio, un hondo suspiro de satisfacción.

    Habrá que saciarse de letras, de todas las posibles, para redactar mejor y un día, quizá, para escribir.

    Y dime ¿Cómo aprender a vivir en los tiempos del amor sin ti?

    Tal vez, como sugeriste, viviendo disfrutándola, para contarla como la recordamos.

    La vida. Ésa que se te fue, escribiendo para ser amado. Fue tu vida un perpetuo romance con nosotros, los que hemos pensado y fantaseado contigo, de la mano de tu fértil mente.

    Nos sorprendió la muerte que te llevó; pero lo hizo, como todo lo que es inexorable, por una razón, por una causa. Para que te leyéramos más; para aprender a entender mejor a los demás y, para que te amáramos más.

    rebecaramosrella@gmail.com

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  114. Daniel Sanlucar

    “Los hombres que trascienden a su tiempo por sus obras, siempre serán eternos”. No recuerdo ahora quién dijo esta sabia frase, pero le queda muy bien a Gabriel García Márquez, nuestro Gabo (de toda la humanidad). Gabo ya eres eterno, eres el Homero de la actualidad, el Cervantes de nuestro tiempo, el Shakespeare de la lengua hispana, el Dante de la originalidad hispana y moderna, en fin, ya eres eterno para toda la historia y la humanidad. Tenia yo alrededor de 12 años. La lectura ya era parte de mi vida, pero aun no era la parte mas importante. Una beca que debieron darme en dinero en efectivo fue cambiada por una caja con muchos libros de literatura (buena literatura, grandes escritores de todas las épocas). Al recibir la caja de libros que mi padre me entregó mi primera reacción fue de enojo (porque necesitaba el dinero para la escuela), pero al abrir la caja y ver la cantidad y los títulos de los libros quedé emocionado, eran alrededor de unos 50 libros o más. Dentro de todos ellos estaban varias novelas y cuentos de García Márquez. Comencé con “La mala hora”, y luego con “Cien años de soledad” y “Crónica de una muerte anunciada”, y seguí con “El coronel no tiene quién le escriba”, “La increíble historia de la cándida Eréndira” y “El otoño del patriarca”. Olvidé los demás libros, quedé extasiado, maravillado, conmovido e hipnotizado con la literatura de Gabo, a partir de ese momento el mejor escritor del mundo y de todos los tiempos para mi fue Gabriel García Márquez, y sigue aún siéndolo a mis casi 46 años. Claro que también leí y admiré los otros libros de la caja de la beca, todos hermosos y de buena literatura también, había de todo desde Homero hasta Mario Benedetti, pasando por Neruda, Dante, Cervantes, Jorge Luis Borges y Carlos Monsiváis, y mas muchos mas, ingleses, franceses, italianos, latinoamericanos, etc. Pero ninguno como la gran literatura de Gabo, siempre y por siempre la literatura de Gabo me atrapó y me ha atrapado más que ningún otro escritor, fue y siguió siendo el máximo escritor para mí. He leído mucho desde mis 12 años, mucho de todo y de todas las épocas, pero para mi el Gabo siempre ha sido lo máximo. Atrapado por las novelas y cuentos iniciales de Gabo, la literatura y la lectura se convirtió en una de las partes más importantes de mi vida, casi tanto como comer o amar a mi pareja. Adquirí más libros de Gabo, o me los regalaron algunos de ellos conociendo mis amigos y familiares mi admiración por Gabo, y seguí admirándolo más con “El amor en los tiempos del cólera” (desde mi punto de vista muy modesto la mejor novela de Gabo, aunque todas son excelentes y maravillosas”, “Relatos de un naufrago”, “El olor de la guayaba”, “Los funerales de la Mamá Grande”, “Del amor y otros demonios”, “Noticia de un secuestro”, “Doce cuentos peregrinos”, “El general en su laberinto”, “Vivir para contarla”, “Memorias de mis putas tristes”, etc. Agradezco al Universo y a la improbabilidad de haber nacido y vivido en esta época en que vivió Gabriel García Márquez, aunque no haya yo tenido la dicha y el honor de haberlo conocido en persona, estrechar su mano y saludarlo. He leído muchísimas veces una y otra vez todos sus libros, y siempre los encuentro maravillosos y siempre encuentro algo nuevo y seductor, algo que en la lectura anterior había quizás pasado por alto. Gracias Gabo por el ser humano maravilloso que fuiste, aun con todos tus defectos y virtudes; gracias maestro de maestros Gabriel García Márquez que hiciste eterna y maravillosa tu literatura en nuestros corazones y en nuestras mentes, y siempre te recordaremos los hombres y mujeres de hoy y del futuro. La nueva estrella descubierta por la astronomía en el Universo se llama “Gabriel García Márquez”. Hasta pronto Gabo, vuela con tus mariposas y tus flores amarillas a la eternidad, gracias por hacer de mi existencia muy feliz con tu embriagante y hermosa literatura. Saludos a todos desde Cancún, México.

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  115. Juan Camilo Charrupi

    HOMENAJE A GABRIEL GARCIA MARQUEZ
    GUION LITERARIO
    JUAN CAMILO CHARRUPI BETANCOURTH

    Hacer un homenaje a Gabriel García Márquez para muchos puede ser un privilegio, para otros un reto, para otros una muestra de agradecimiento a uno de los personajes más grandes en la historia de nuestro país no solo por su título de NOBEL DE LITERATURA recibido en 1982, sino porque nos mostró un sentido diferente de nuestra propia realidad como país, como continente, como mundo y como seres humanos de una forma mágica y tal vez inimaginable que solo GABO pudo redactar.

    El un ser humano común que nació en Aracata el 6 de marzo de 1927 en el pequeño Macondo y quien fuese posteriormente un escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano nos dejó un gran legado, cantidad de obras, criticadas, estudiadas, odiadas, amadas y premiadas, El Hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán, El quien fue amigo personal de importantes políticos , El que hizo historia, El que soñó, que aprendió a escribir a sus 5 años, El quien se marchó que murió y que llego al punto más Alto de grandeza, Grandeza es morir y seguir existiendo.
    Para nosotros este homenaje es la más mínima muestra de respeto al Gran Gabito como lo llamaban sus más cercanos y que nos atrevemos a llamarlo hoy así porque aunque se fue está más cerca, en nuestras memorias, en nuestras letras.

    A Gabito, a su familia, a su Fundación dedicarle estas líneas ¡¡¡GRACIAS!!!

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  116. Francisco Jaramillo V.

    Un 24 de julio de 2012, y a raíz de una noticia sobre la enfermedad de García Márquez, el querido hermano Santiago Arguello Mejía escribió un mail que decía:

    “Los que crecimos en sus rodillas no podemos menos que desearle al Gabo la existencia más feliz. Lo de la prolongación es un hecho sin importancia si ya me legó los libros más bellos de mi biblioteca, desde el Coronel no tiene quien le escriba hasta sus pulidos cuentos, como uno que he releído mil veces que se llama María dos Praceres. Hoy mismo hablando de trata de personas en mi trabajo me acordé de la magnífica Cándida Eréndira y su Abuela desalmadísima, de los que aun me valgo para ejemplificar la tortura de la esclavitud. Ojalá te llegara este mensaje de absoluto aprecio Gabo. Que Dios te regale los días que te falten…”

    El 17 de abril de 2014, el querido Gabriel ha partido al Oriente Eterno y aquellos que crecimos sentados en sus rodillas como dice Santiago, estamos consternados, tristes, dolidos. Nos deja la certeza de que la ilusión es posible, que la realidad supera la fantasía y que la vida, vale la pena vivirla….

    Hoy dirige sus pasos por caminos que no conocemos, a encontrarse con su verdad, consigo mismo.

    Gracias por todo lo que nos diste Gabo querido. Ni cien, ni mil años bastarán para dejar de recordarte, de leerte, de vivirte. Tu palabra alimentó nuestros sueños, nuestras ilusiones, nuestras esperanzas, y descubrió y también desbastó y bosquejó mucho de lo que somos, de lo que queremos ser…..

    Buen viaje querido y eterno hermano, amigo, compañero.

    Francisco Jaramillo V.
    Quito, Ecuador

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  117. Nidia y Manuel

    Gracias, Gabo. Lo que nos has hecho sentir a través de tu obra difícilmente lo podríamos expresar con palabras. La inmensidad de tu inventiva literaria nos acompañará siempre.

    Hasta luego, querido Gabo.

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  118. Iramis

    Nunca más estuve sola después de leer Cien Años de Soledad. Nunca más dije que la pasión entre dos seres humanos no podía ser eterna después de leer “El amor en los tiempos del cólera”. Nunca más dije que escribir era fácil después de leer “Crónica de una muerte anunciada”. El Gabo cambió mis cosmovisiones; me hizo más humana.

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  119. Mechas Tello

    Tus libros me acompañan desde la adolescencia y serán guardados como un tesoro para mis descendientes. Seguirás presente en la historia de la literatura. Como colombiana expreso: ¡Gracias Gabo por habernos dado tanta belleza literaria!

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  120. Juanita D' Dios Villarreal Carrascal

    Como escritor y periodista puedo afirmar que fuiste un GRANDE. Que tus letras serán inmortales, tus historias pasarán de generación en generación y tu imaginación no podrá ser superada nunca. Gracias por regalarnos a Macondo, a Aureliano Buendía, al Coronel no tiene quien le escriba, a Santiago Nassar, los 12 cuentos peregrinos, en fin a todas tus obras, personajes y lugares.

    Si algún día me preguntaran que piensas del Gabriel García de izquierda, simplemente diría que no lo conocí, porque para mi tus obras fueron más grandes que tu pensamiento político. Tus historias me marcaron y me enseñaron. Y si me preguntaran nuevamente que piensas de su amistad con Fidel, respondería: quien no haya pecado que lance la primera piedra.

    QEPD GABO

    Reply
  121. María Esther Vera

    La primera novela que leí en mi vida fue “100 años de soledad” y simplemente me atrapó. Me hundí en el realismo mágico y me basé en eso para tomar decisiones importantes en mi vida como mi carrera. Estudié comunicación por los libros de García Márquez. En la universidad saqué todos sus libros -varias veces- me daba un poco de orgullo ver mi nombre escrito en las tarjetas de los libros. Gracias a mi carrera soy feliz, amo lo que hago y adoro a las amistades que he conocido gracias a mi carrera. Muchas hermosas experiencias nacieron gracias a esa vez en la que leí por primera vez 100 años de soledad. Me entristece nunca haberlo conocido pero me alegra que sus letras siempre vivirán en mí. Gracias Gabo, sin saberlo fuiste una parte importante en mi vida. Hasta siempre </3

    Reply
  122. Doris Hubbard-Castillo

    Les comparto mi artículo dedicado a Gabo, publicado en el diario La Estrella de Panamá.

    ‘Hay luto en mi alma…’ … GABO…

    Sábado 19 de abril de 2014

    Doris Hubbard-Castillo
    opinion@laestrella.com.pa

    Como el título de este artículo dice una vieja canción, la expresión sintetiza lo que siento… el alma enlutecida; aunque hace mucho se sabía de lo maltrecha que estaba la salud del querido, sino amado, escritor mundial, más que solo colombiano… la pena es inmensa.

    Desde que lo ‘descubrí’ en mi juventud se convirtió en mi escritor favorito, es más, en una de mis personas favoritas… a tal punto que alguna vez un amigo me reprochó: ‘¿Sabes que hay más escritores?’. Lo miré como si no lo supiera, aunque en realidad era un ‘mira si me importa…’, aunque claro que leo y sigo… y persigo a otros, como Mario Benedetti y un ‘hermoso etcétera’ de genios de las letras…

    Sabemos que todos debemos morir, incluso… … … Gabo, pero no lo aceptamos, duele. Creo que muchos, sin serlo, sentimos lo mismo que cuando perdemos a un familiar cercano, muy querido.

    Pensar en este espacio terrenal sin él, no es lo mismo que saberlo con un lugar ocupado por él. Me hará falta saber que está. Porque muchas de las ‘cosas’ que he hecho en mi vida personal y profesional han tenido un reflejo de él. Incluso, cuando me siento atormentada por mi profesión, que a veces pasa, no tendré en este mundo a quien culpar por ser periodista…, aunque sí tendré a quien más pedirle inspiración cuando me ataque la ‘página en blanco’… Espíritu Santo… te llegó refuerzo.

    Maravilloso es venir a este mundo y dejarlo mejor a como lo encontramos, Gabo hizo tal. Increíble… o extraordinario… cómo se admira, ama… casi idolatra, a alguien por lo que dice, escribe… y sin haberle dado un abrazo jamás… Presumía que esto me iba a pasar, desde que supe que estaba enfermo comencé a preguntarme: ‘¿Cómo reaccionaré cuando se muera Gabo?’… Triste tener la respuesta…

    Su herencia mundial… a muchos nos pegó o repegó ese amor a las letras, a las palabras escritas, a hablar claro, a ser originales… o tratar de serlo, al sentido del humor genial… muchos nos sentimos interpretados por él… pensamos alguna vez al leerlo: ‘Piensa como yo… ¡o más bien!… ¡yo pienso como él!’… … … Me pregunto: ¿dónde queda Macondo ahora?…, ¿en el Cielo?… ¿o en algún lugar intermedio entre Tierra y Cielo?… para mirar hacia allá… Lo necesitaré.

    Reply
  123. Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez

    “GABO” gracias por Todo lo que nos dejaste, escuela de cine, fundación de periodismo, obras literarias, cuentos, poesía, columnas, Periodismo Puro, FLIP, espacios de reflexión, festivales, pretextos para integrarnos ylas líneas para la educación y sapiencia -de los sabios- para una Colombia nueva. Lamento que nunca estuvieras en Boyacá ( o alguna vez?) pero igual gracias por mencionarnos en tus escritos… y disculpa la confianza de llamarte “GABO” pero me enorgullezco de llevar ése segundo nombre y espero que en la eternidad nos sigas iluminando… ya eras eterno y ahora trasciendes más fronteras…GRACIAS “GABO”.

    Reply
  124. Angela Medina

    Gabriel García Marqués gran escritor y periodista que sabia la importancia de la ética y el conocimiento para los que ejercen esta tan hermosa carrera, el periodismo. Un hombre que vivió con responsabilidad y coherencia su vocación. Que en paz descanse su alma.
    Siempre te recordare:
    “En la carrera en que
    andan los periodistas debe haber
    un minuto de silencio para reflexionar
    sobre la enorme
    responsabilidad que tienen”.

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  125. Betty del Carmen Marriaga Royero, "Remedios La Bella"

    Aunque no tengo una foto con Gabo que demuestre que un día lo conocí; mis recuerdos con el Nobel están en mi memoria. En ese entonces era una colegiala vivaracha y flacuchenta que junto a sus amigas lo veía pasar por la puerta de la casa de una de ellas en el barrio El Prado en Barranquilla. “Ahí va Gabo” nos decían.
    El tiempo pasó y cuando Gabito publicó “Vivir Para Contarla” ya vivía en Miami, recuerdo como si fuera hoy que en ese entonces salí corriendo a comprar el libro y empecé a devorarlo sin descanso. De repente, al llegar a la página 444 me quedé impávida y emocionada al descubrir que entre sus memorias gratas, como consta en este fragmento del libro, un Marriaga estaba presente.
    En ese momento entendí claramente su célebre frase: “La vida no es lo que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.
    Descansa en Paz Gabriel García Márquez 1927/2014 Sinceramente: y con el alma: “Remedios La Bella”

    Mi homenaje aquí: http://voces.huffingtonpost.com/betty-marriaga/adios–gabo-el-nobel-colombiano_b_5171551.html?utm_hp_ref=voces&ir=Voces

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  126. Esteban Padrón M.

    Gracias Maestro por sus Memorias tan increíbles que siempre estarán en nuestras mentes.
    “A los que un día le dirían: “Esto fuiste”, “esto hiciste” o “esto imaginaste”, Gabo se les adelanta y dice simplemente: soy, seré, imaginé. Esto recuerdo.Gracias por la memoria.”
    Carlos Fuentes.

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  127. JOSE PABLO URA HERNANDEZ

    Maestro, gracias por Macondo, los Aurelianos, Florentino, Eréndira y su abuela (la desalmada), el Coronel y todos los demás. !Buen viaje¡ Que mientras tanto, aquí continuaremos recordando tu excepcional vida y tu inigualable forma de contarla, cada vez que veamos una mariposa amarilla.

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  128. Ligia Echeverri

    Murió para eternizarse el colombiano mas universal de nuestra historia. Los educadores de todos los niveles tienen la responsabilidad de mantenerlo vivo en la memoria histórica acompañando a las nuevas generaciones para recuperar el gusto por la lectura y por la escritura – a pesar de o gracias a- las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información.

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  129. LACIDES URRUTIA PASTRANA

    En Agosto de 1970 siendo estudiante de Ingeniería Química en la Universidad del Atlántico compre CIEN AÑOS DE SOLEDAD publicada en Abril de de 1970 por la EDITORIAL SURAMERICANA en papel periódico, obra que he conservado en mi biblioteca como un homenaje al mas Grande de todos los tiempos.
    GRACIAS MAESTRO POR TODO LO QUE NOS HAS DADO.

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  130. ARTURO REYESRAZO

    ¡qué difícil nos resultará soportar el inmenso vacío que deja el Gran Gabo!
    pero también nos debe reconfortar el saber que con sólo estirar la mano, lo retendremos por el tiempo que nos plazca ya sea acompañándolo nuevamente en su Aracataca, junto a su madre, en “Vivir para contarla”, que es una verdadera delicia y nos dice cómo fueron los inicios del maestro…”Cien años de soledad”…”La triste historia de…” “La hojarasca”….”El coronel…, en donde queramos, ahí tendremos nuevamente la compañía de García Márquez.
    ese inmenso vacío lo sabremos sobrellevar si nos metemos nuevamente en su obra, su inmensa obra, el retraernos, sólo nos conducirá al olvido, a llevarlo al ostracismo y estoy seguro que ningún lector de habla hispana lo hará.
    empiezan los más de cien años de soledad para nosotros y los que vienen atrás, por lo que sólo me queda agradecer al genio colombiano su hermosa prosa que nos abrió más el horizonte de nuestro ya de por sí hermoso castellano.
    gracias, maestro….gracias Gabo….

    por y para siempre….

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  131. Andrés De la Ossa

    Tengo el orgullo de decir que tu literatura nunca me fue impuesta por una asignatura del colegio sino por mi curiosidad que me hizo preso de tus letras organizadas tan magistralmente como el mejor de los vallenatos que tanto te gustaron. Siempre fuiste grande, pero al cruzar el umbral de la muerte te hiciste colosal, eterno. No lloro tu despedida porque nunca te fuiste. Siempre vivirás. Gracias por tu obra. Es mi labor que tu legado perdure. Gracias Gabo. Eternamente, gracias…

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  132. Luis Carlos Zúñiga Liñán

    Lo imagino como un enamorado eterno, pues sólo el poseedor de un corazón grande, como usted, pudo relatar las sensaciones del amor tan magistralmente.

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  133. CLARA SUSANA PEREZ ISLAS

    Gabriel: Cuando empecé a leer tus historias, primero “El Coronel no tiene quién le escriba” luego “Cien años de soledad”, claro, pasando por la mayoría de tus otras historias. Sentía en carne propia y bajo la piel esos pasajes exóticos, realidades increíbles, pasiones exaltadas, abundancias mórbidas, cada una de tus novelas me remontaba a algún familiar, a una escena de mi infancia con mis abuelos en aquel pequeño pueblo rural, a parajes maravillosos y exóticos vistos en mi niñez al lado de mi padre, viajero de oficio, a mi madre y abuelos con sus historias mezcladas entre la realidad y la imaginación, a la escuela casi rural donde asistí en mi infancia, todo se mezcló y llegó hasta la médula de mi esencia, entonces me dije: Me dedicaré a conocer más, a estudiar a mi propio continente, y elegí mi profesión bajo el sino de tu realismo maravilloso, mágico. Así me gradué como Licenciada en Estudios Latinoamericanos. Gracias, ♀ García Márquez

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  134. Carmina Belén López

    El nos dejó un herencia incalculable, el compromiso con la palabra. Un recurso pasional y frágil para ganarnos la vida.
    Hoy, los agradecimientos se acumulan. Por eso espero que nuestros saludos se vuelvan práctica en el día a día.
    Hasta siempre Maestro!

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  135. Víctor Portillo Rodríguez

    García Márquez debía avecindarse en México, nuestro realismo mágico lo atrapó, y los pueblos de México lo hicieron suyo, pues encontraron que hablaba de la misma manera que ellos, con el corazón.

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  136. Anita Quintero

    con toda mi inociencia te encontré en el hotel caribe y te dije puedo tomarle una foto maestro? y me dijo tomemonos una foto juntos, y ese rollo se velò, y luego me dijiste ya leiste mis libros y dije no pues temo mucho tu influencia, no temas léelos, que verguenza ese dìa, pero ya me quité ese estado de ignorancia, y hoy escribo y no pude escapar de tu magia benéfica y siento tu partida como los que te amàbamos pero que nueva vida rica la que descubrimos cuando exhalas.

    Nos diste cabida para expresar el delirio
    de esta vida que sin ese sabor
    que llamabas de la guayaba
    no se puede sentir vibrar

    Gracias maestro Gabriel G. M. gracias Jaime Abello

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  137. Belén Peralta

    Soy escritora gracias a ti, desde que te descubrí con “Todos los cuentos” y “Cien años de soledad” con once años. Desde entonces, jamás dejé de leerte. Gracias por darme tanto. Un beso desde España.

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  138. JOSE MARIA

    GRACIAS MAESTRO POR TODAS Y CADA UNA DE LAS PÁGINAS QUE ESCRIBISTE PARA MI. GRACIAS POR TODOS LOS TEXTOS TUYOS QUE UTILICÉ PARA HACER UNA BUENA HORNADA DE LECTORES DE MIS ALUMNOS. MACONDO SE QUEDÓ DEFINITIVAMENTE HUÉRFANO. LOS MELQUIADES TE ESPERAN ALLÁ DONDE TE ENCUENTRES.
    GRACIAS MIL, MAESTRO DE MAESTROS.

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  139. GERMÁN LUNA NUÑEZ

    ESTANDO YO CON MIS COMPAÑEROS DEL COLEGIO DE LA ESPERANZA EN EL ALMACÉN MOGOLLÓN DE LA CIUDAD DE CARTAGENA, FUE CUANDO CONOCÍ Y OBTUVE EL LIBRO “CIEN AÑOS DE SOLEDAD”, ICONO DE LA LITERATURA UNIVERSAL. Y DESDE ESE MOMENTO, NACIÓ LA MUSA QUE ME INSPIRO PARA INICIARME COMO ESCRITOR, POETA Y COMPOSITOR DE GRANDES PENSAMIENTOS Y CRÓNICAS MEMORABLES. GRACIAS GABRIEL GARCÍA MARQUÉZ POR DARME LA OPORTUNIDAD.

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  140. Víctor Garay Oleas

    Obviamente, se nos adelantó en el postrer peregrinaje hacia el utópico-mágico mundo de la posteridad, el ejemplar y egregio genio universal de la literatura y el periodismo, el célebre cronopio y camarada Gabo, Gabriel José de la Concordia, pero nos queda su imprecedera heredad de caribeña y contagiosa alegría de vivir, para contárnosla de generación en generación, como viva memoria de sus prolíficas páginas colmadas de laudatoria lección de vida y sensibilizada solidaridad con sus congéneres. Testimoniémosle nuestra mejor demostrativa gratitud, con la fidedigna y fraternal lectura de su magno legado literario y periodístico, y preservar y atesorar el reivindicativo recuerdo de su hidalga y meritoria condición humana. Descanse en paz tan magnánimo maestro del duro y fructífero oficio de escribir. Gracias y solidarios saludos para esta prestigiosa Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano.

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  141. Lourdes Morales

    ¡ GRACIAS GABO! porque fue por usted que conocí el mágico mundo de la lectura.

    Es una pena tener que despedir a uno de los más grandes porque eso significó usted para mí. Y es que hoy, todos los que alguna vez te leímos quedamos tristes por su partida. Porque a usted le pertenecen los libros más geniales que he leído, porque esta semana se apagó una luz de la literatura , porque ya no habrán más de esas historias que solo usted podía escribir.

    Como dicen en mi país: “No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós”.
    Descanse en paz, Gabo. Su legado quedará por siempre.

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  142. Gisela Gil

    El más universal de todos los latinoamericanos… Así te conocí, así me conquistaste en el camino de la lectura y la escritura, así te recordare junto a miles que conocerán tu legado. Gracias por tanto! Por siempre Gabo!

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  143. Maytté Castillo

    Gracias Gabo por la extraordinaria herencia literaria y periodística que dejas a nuestro país.

    Permanecerás por siempre en nuestros corazones!!!

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  144. braulioaquino

    Gracias Gabito lindo por darnos una vida de hermosas historias, por permitirnos escapar y soñar con tus escritos. Gracias por iniciarme en la literatura, gracias por ser tú. Gracias, gracias, gracias.

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  145. Gabriela Escandon

    La partida de Gabo me duele como si hubiese sido de mi familia… Y cómo no serlo si me dió tantas y tantas horas de emociones y felicidad, porque sus personajes son tan entrañables como él… Gracias Gabo por haber hecho este mundo un lugar mejor.

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  146. Fernanda Hernández

    Gracias por hacer periodismo hasta cuando escribías ficción. Sin esta inspiración, de cuantos maravillosos textos periodísticos, de tantos cronistas hoy no hablaríamos, Un beso hasta donde estés.

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  147. Sue Ellen

    ¡Gracias por todo, Gabo! Gracias por las infinitas palabras, por los sueños, por mostrarnos otros mundos más hermosos y reales. Vivirás para siempre entre las flores amarillas de nuestros recuerdos.

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  148. Eliana Álvarez Ríos

    Cada vez que lo leo, recuerdo por qué la literatura es la única manera de reconstruir la realidad de una manera surrealista y otras mágica. #GraciasGabo

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  149. Oscar Galeano

    Tengo 43 años. Soy docente de literatura en escuelas y colegios de mi país, Paraguay.
    No voy a hacer otra cosa más que agradecer al gran GGM por todo lo que escribió, y la gran influencia que ejerció en mi crecimiento como persona, en mi imaginación desde mi adolescencia y juventud, cuando lo conocí por primera vez, y en la juventud y adultez, cuando lo reconocí e ingresé a la universidad donde, felizmente, pude conocer aspectos íntimos y decisorios sobre la gran figura de este y otros grandes artistas de la literatura.
    Muchas gracias, porque en países como el mío, como en otras naciones sudamericanas, durante largos años, se irguieron densas y nefastas dictaduras, y con tus sueños y magias, que fueron nuestros también, pudimos sobrellevar tanta ignominia y desazón, como siembras silenciosas en el alma, que germinaron en el albor de las nuevas democracias, hasta cosecharlas, humilde y calladamente, como en mi caso, en los corazones y mentes de esta y otras generaciones con quienes trabajo cotidianamente. Tus sueños y magias, para ellos, no tienen el mismo sabor que para los de nuestra época, pero sí te sueñan y se deleitan en tus ideas y sentimientos, que era tu sueño comprometido con niños y jóvenes, promesas vibrantes.
    Gracias Gabo.
    @Oscar_Galeano

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  150. Javier Santoyo

    Gracias a Gabriel García Márquez por sentir como periodista, por defender el oficio como un trabajo digno, apoyarlo desde esta iniciativa y dejarnos leer su obra, que para todos nosotros resultó inspiradora.
    Paz en su tumba.

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  151. Marisa Meliani

    Viva Gabo! Estarás presente eternamente na forma de luz em nossa escrita e nosso ofício. Somos todos habitantes de sua Macondo. Obs: neste exato momento, 21h40 do Domingo de Páscoa, a TV brasileira lhe presta uma homenagem linda. Uma entre várias. Somos só amor por Gabo e sua linda vida!

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  152. Tibisay Francisco Concepción

    Solo tu Gabo pudiste definir lo que sentimos los periodistas en “un oficio tan incompresible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia…” Gracias a ti aprendimos más de una pasión llamada periodismo y más allá, te leímos y contigo imaginamos lo inimaginable. Gracias por tanto, siempre el olor de la guayaba y el color de tus rosas estarán con nosotros como huella indeleble.

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  153. Elizabeth Perez Uriza

    Querido Gabo te conoci de forma obligada en la secundaria, fuiste un 10 facil de obtener pues tus lineas atraparon a esa pequena que iniciaba en el mundo literario y que no ha tenido en su vida mas vicio q leer tus libros. El cielo ha ganado un ballenato complejo y el mundo ha perdido a su gran maestro. Gracias por lo dado!

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    1. Jwilled Fabila

      Quien diría que años después de salir de la secundaria tendría un gusto sensible y a su vez estricto por la lectura.
      Cien años de soledad fueron las primeras letras que cayeron en mis manos. En esos tiempos andaba por ahí como un judío errante, enamorado como un joven Ariza y con un amor secreto por la Marquesita de cabello como cola de novia.
      Por eso y miles de cosas agradezco al Todopoderoso tu instancia en esta vida. Siempre serás bienvenido cuando los legendarios trazos tuyos caigan en mis manos… y con emoción ansío el momento.

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  154. Diana Roldós Bucaram

    Don Gabriel, gracias por su sensibilidad y por la claridad de su pensamiento; gracias por su compromiso social, por su consecuencia política y artística; gracias por su obra. Un gran árbol, que supo reconocer y honrar sus raíces, y hacrlas florecer y respetar de nuevas maneras. Un ejemplo a seguir, de humanidad y trabajo. Descanse en paz.

    Mis sinceras condolencias a sus seres queridos, en particular a su esposa, hijos, nietos y hermanos.

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  155. Marnie Suárez Polo

    Gracias Gabo, porque con tu obra Cien años de Soledad, creció mi interés por la lectura y las ganas de leer y leer, sinceramente te voy a extrañar, no te conocí personalmente; pero a través de tus libros , te sentía cerca, como a un abuelo, como a un tío y ahora que te has ido siento tristeza por tu partida, Adiós querido Gabo

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  156. Luz Adriana Henao Pulgarín

    No sólo el mundo de las letras está de luto, la partida de nuestro Maestro Gabo, es una pérdida para la humanidad entera. No obstante, de la mano de sus líneas, de su cuidada prosa, de sus mágicas imágenes, de su enorme capacidad descriptiva y lo más importante, de su discurso; somos millones de seres humanos quienes encontramos nuevos sentidos en la existencia cotidiana, en esta vida en la que hemos tenido el honor de coexistir con su espíritu. Si alguien supo contener entera a Colombia e incluso a América Latina, fue Gabriel García Márquez. En la elocuencia de sus personajes, en la envolvente atmósfera de sus cuentos y novelas, y en el respeto y admiración que sentía por la poesía, está la historia de nuestra estirpe. Gracias Maestro!

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  157. wilmer rafael hernandez

    Siempre hemos insistido en la delicada tarea que tienen los profesores en la formación de los ciudadanos. En cuanto a los docentes de Castellano y Literatura su aporte está un poco más allá porque son los orientadores de una de las áreas que incidirá directamente en eso que se denomina la cultura general, terreno que nos acerca a otras realidades, Macondo, por ejemplo. Cuando mi profesor en esas cátedras, el permanentemente recordado Santos Martínez, nos hizo leer “Cien años de soledad” no fue por mero capricho. Sabía de su importancia y de allí la discusión que se gestó en nuestra adolescencia.
    Por eso, de Gabriel García Márquez será inútil el intentar despedirnos. De sus ideas, sus construcciones con el idioma convertidas en conceptos imperecederos y sus valiosas iniciativas, entre ellas la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano van a estar presentes en cada página de quienes han seguido su trayectoria y entre aquellos que hemos tenido la dicha de participar en algunas de las actividades llevadas a cabo por la FNPI, como el Seminario que en combinación con el TEC de Monterrey y la GEC se desarrolló entre 1999 y 2000. Esa experiencia así como el Taller de Ética conducido por el ilustre docente Javier Darío Restrepo, en Caracas, enriquecieron nuestros pasos por este mundo del Periodismo. Comparto cada una de estas opiniones y ratifico lo que acertadamente señala el colega Miguel Castillo, desde Ecuador, quien define a Gabo como responsable del “Periodismo humano”. Gracias Gabo, por tus letras, por las enseñanzas, por el futuro. Por el Periodismo en relieve desde lo más humano de los corazones que se expresan en nuestro idioma y en cual Arturo Úslar Pietri proyectó lo que profundizaría en el singular realismo mágico, entre letras y por las letras. Descansa en paz, maestro.

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  158. Andi Gabriela Arias Arismendi

    Mi viejo, mi querido viejo.
    Hiciste que fuera capaz de adentrarme a historias hermosas, e incluso a atreverme a escribir.
    Siempre vuelvo a ti. Siempre vuelvo a cualquier libro tuyo que me salude desde mi biblioteca. Y siempre volveré contenta y triste a Macondo.
    Gracias por habernos tocado con tu visión de mundo. Gracias por haber sido el escritor de mi vida.
    Vuela alto, viejo.
    Hasta siempre.

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  159. Liliana

    En un momento en que comencé a devorar libros buscando una respuesta, una línea que me dijera algo me topé con su más grande obra… buscaba algo que saciara mi soledad, mi tristeza, mi desesperación y descubrí un mundo en el que podría vivir, un lugar llamado Macondo en “Cien años de soledad”… el jueves cuando leí la noticia urgente sentí una sensación de desazón, una profunda nostalgia “¿y ahora…?” pensé… sentí una profunda tristeza, como si tal vez hubiese perdido un familiar… y es que el autor de una de las novelas que me acompañaron en uno de los momentos más complejos de mi vida se había ido… y no encontraba una respuesta a mi pregunta “¿y ahora…?”… y ahora quién seguiría escribiendo de esa forma que sólo él podía y ahora la magia se había terminado… es como cuando de chiquito te dicen que los reyes magos no existen y la magia se acaba o algo así, es algo abrupto que marca el fin de algo importante… en fin, sólo me consuela que me quedan muchísimas obras suyas por leer, por sorprenderme y por las cuales pasear y perderme… gracias por esa magia infinita que forma parte de mí para siempre… descansa en paz Gabriel García Márquez.

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  160. ANA MARIN RODRIGUEZ

    Cuando era una adolescente, allá por los años setenta del pasado siglo, un verano mi primer novio y hoy mi marido, me prestó un libro que fuí leyendo en las tardes calurosas de aquél estio en un pueblo de Madrid. A l principio no entendía nada de lo que leia, me parecía todo irreal, pero poco a poco me fue envolviendo y cuando acabe con aquél libro ya nada fue igual. Con el tiempo supe quien era D. Gabriel García Marquéz y con el tiempo supe que aquello era realismo mágico. Yo solo sé que desde entonces y de esto hace más de 40 años para mí no hay un libro al que ame más que CIEN AÑOS DE SOLEDAD.
    Descanse en paz, querido maestro.

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  161. Ximena Gutierrez

    GABO, no era realismo mágico. Fueron tus ojos, tu piel, tu sensibilidad y sobre todo tu gran curiosidad la que le quitó el velo a la ceguera del conformismo. Gracias a vos soy en gran medida quien soy y en gran medida este borde quemante de vida que ahora experimento. Te lloro y agradezco profundamente tu paso por esta tierra. Una gran reverencia a vos, GRAN maestro.

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  162. María Romo

    Hace 7 años me hice la promesa que cuando murieras, me vestiría de negro y estaría de luto por 3 semanas, ese día llego. Curiosamente en la mañana cuando desperté lo primero que me vino a la mente era que tenía que ver si toda mi ropa negra estaba limpia si no para lavarla y así lo hice. El resto del día sentí una opresión en el pecho que no me dejaba tranquila y a las 4 de la tarde me entero de tu irreparable partida. Solo conocí tu obra y fue suficiente para tenerte tanto cariño y respeto.
    El primer libro que leí fue doce cuentos peregrinos a los 12. Recuerdo que junte todos mis domingos, fui a la librería y lo compre, ahora es mi mejor aliado y mayor consuelo para mi tristeza irreparable. Gracias Gabo por dejarme ver que los cuentos pueden curarte el alma. Fuiste en parte esa pluma para que yo pudiera también transformar las letras en historias.
    Gracias. Un abrazo a todos los tuyos.

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  163. Samuel Rosales Ucrós

    MI GARCÍA MÁRQUEZ PERSONAL

    Yo no sé qué sería de mi vida si llegara a un país que no es el mío con apenas veinte dólares de lástima en el bolsillo, y sin una providencial isla de náufragos en el horizonte laboral. Pero sucede que yo no soy Gabriel García Márquez, y en cambio él sí lo era cuando arribó a México el dos de julio de 1961, destinado a ingresar para siempre en el olimpo de los genios de la literatura universal. Llegó con Mercedes, su esposa, con su hijo Rodrigo, y con la excusa de quedarse toda la vida allí por cuenta de un arroz amarillo que les sirvieron en la primera fonda a la que entraron, para así lograr la distancia que necesitaba con su propia nostalgia y, de ese modo, poder empezar a escribir, después del giro en U más afortunado de la historia de las letras -que privaría a su familia de unas vacaciones de playa largamente esperadas-, la obra maestra literaria más asombrosa del siglo veinte.

    Pero es que eso era él -cosa que compruebo en cada una de las líneas que escribió, y que yo leo y releo con una devoción que ya quisiera Alá para sus guerreros muyahidines-: un orfebre preciosista del arte de contar historias, que fue educado, de la manera más cruel posible, para soñar: en los delirios feraces de su abuela Tranquilina Iguarán Cotes, en los recuerdos de gloria de su abuelo Nicolás Márquez Mejía. Y que además fue incapaz de contener el indomable deseo de restregarle al mundo entero, tecla por tecla, el prodigio inverosímil de haber vivido la vida caribe que le tocó en suerte.

    Con seguridad fue por eso, y no por los motivos mezquinos que unos cuantos envidiosos le endilgan, que esas penurias económicas, esas incertidumbres profesionales -que en realidad siempre fueron certezas definitivas- nunca doblegaron su inquebrantable deseo de vivir exclusivamente de lo que él llamó, con toda razón, “el oficio más bello del mundo”: escribir. Escribir el torrente inagotable de sucesos que, a pesar de su mente portentosa, o precisamente gracias a ella misma, impresionaban su cerebro de niño tímido con la fuerza de un huracán.

    Un oficio a través del que me dibujó, con más fidelidad que cualquier fotografía o anécdota de familia, cómo fue la vida de mis propios padres a mediados del siglo pasado en Soledad, ese pueblo que era una réplica idéntica de Macondo, repetido cientos de veces en el espejo mágico de todos los otros pueblos de la costa caribe colombiana, y a cuyos habitantes de antaño ellos, mis padres, durante los almuerzos de mi infancia, les encontraban las correspondencias perfectas con los personajes de Cien años de soledad.

    Un oficio que le permitió develarme a mí, y a todo el que haya tenido la fortuna y el buen sentido de leerlo, las costuras escondidas de los mejores libros de la historia; las claves insospechadas de los muchos géneros musicales que a él, como a mí, le alegraban el espíritu; los inagotables ángulos con los que se puede descifrar la realidad de este país devastado, desde antes de su propio nacimiento, por un fratricidio absurdo; los secretos mejor guardados del corazón humano, fuesen éstos virtudes dignas de los arcángeles más bondadosos o miserias propias de los mefistófeles más despreciables. Y sobre todo la revelación deslumbrante e incontrovertible de que la fuerza más poderosa del universo es el amor.

    A mí sinceramente no me importa, como a tantos sí, cuál era la filiación política de Gabo -como solían llamarlo sus amigos más cercanos-, pues además de que -cualquiera que hubiese sido ésta- no lo definía como ser humano, nada en esta vida podría darme la autoridad moral para afirmar que en eso él estaba equivocado, y que una filiación contraria, aunque me hubiese sido revelada en el monte Sinaí, debería ser la correcta.

    Porque, por otro lado, tampoco tendría la descarada arrogancia intelectual de pretender refutarle unas ideas que se formaron en su mente después de su infancia, repleta fantasmas instruidos en todos los temas de la vida; de su adolescencia, signada por las necesidades económicas y las disfunciones familiares; de su joven adultez, atravesada por las turbulencias políticas del siglo más loco de todos cuantos en este planeta extraordinario han sido; de su madurez de gitano ilustrado, que lo mantuvo errando de un lado a otro buscando el amor que ya de todos modos había encontrado en aquella niña de nueve años que se le aparecía diciéndole “ojos de perro azul” en los sueños de sus noches de pobreza inmarcesible; de su clarividencia de escritor consagrado, que lo llevó a recibir, liqui liqui de por medio, el premio más prestigioso de las letras del mundo, de manos del mismísimo rey de Suecia; de su vejez, manchada por la ignominia de una amnesia oprobiosa que es la prueba fehaciente de que esta es una vida injusta, que premia y castiga a la topa tolondra, y del modo más brutal concebible, a sus indefensos usuarios.

    Es por eso, Maestro amado, que hoy, cuando vas ascendiendo al cielo de los inmortales, envuelto en tu gloriosa sábana guajira, te veo en la acera opuesta, como tú también un día de mayo 1957 viste en el bulevar de Saint Michel, en París, a Ernest Hemingway, pongo las manos en bocina, como Tarzán de la selva, y te grito “Maeeeestro”, con la pueril esperanza de que tú, comprendiendo que no puede haber otro maestro entre la muchedumbre de almas que van subiendo contigo, me concedas un inmerecido, pero meritorio, grito de “Adióooos amigo”.

    Descansa en paz, Gabriel García Márquez de mi alma.

    Samuel Rosales Ucrós

    @samrosacruz

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  164. María Consuelo Vallejo

    Gracias Gabo por toda una vida llena de anécdotas, comentarios, buenos momentos y charlas con amigos alrededor de apartes determinados de tus obras!! Conocí de tus escritos en mi secundaria, pero como tu bien sabes la educación en nuestro país no libera; sino que encarcela… hubo momentos en que sentí odiar tus escritos porque la forma como pedían leerte y analizarte no dejaba espacio para degustarte y digerirte…Así que fue más adelante y donde por gusto propio quise retomar tu obra, y ya, desde mi autonomía descubrí lo fascinante, maravillosa y actual que es, y seguirá siendo!

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  165. REINOL GONZALEZ

    Gracias Gabo. Un abrazo temporal y muchos mas cuando nos volvamos a encontrar. Gracias porque salvaste parte de mi vida al rescatarme de la prisión de Cuba en la que pasé 16 de 30 años de condena, volvé contigo a Madrid, te comunicaste con mi esposa, desde el Hotel Suecia en Madrid a Miami, y le dijiste: Teresita aquí te lo dejo. Dos días después en el aeropuerto de Barajas me fundi en un inolvidable abrazo y besos no solo con Teresita sino también con mis hijos mellizos hembra y varón a quienes no conocía porque nacieron en Miami 20 dias después de estar preso. Gracias Gabo porque no solo tienes el sitial del mejor escritor de todos los tiempos, sino tu ayuda para liberar de Cuba a miles de prisioneros. Esa es la cara que pocos conocen la del gran ser humano que pisó esta tierra. Para ti Mercedes deseo que pases este crucial momento con los recuerdos vivos del padre y esposo ejemplar, el legado de su realismo mágico y el ser humano que no olvidó a quienes necesitaron su apoyo y ayuda. REINOL GONZALEZ

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  166. Luis Deanda

    EL día de hoy (17 de abril) para muchos, una noticia cambió la cotidianeidad de nuestra vida: Falleció Gabriel García Marqués. Periodista, escritor, guionista, de origen colombiano pero muchos años radicado en nuestro país. Y es tan difícil para mí escribir estas líneas cuando me ahogan las lágrimas por la gran admiración y respeto que le profeso a tan gran escritor del cual quedé atrapado en sus experiencias literarias desde que leí su novela “Crónica de una muerte anunciada”. A partir de ahí, y sin saberlo él, comencé a caminar por el sendero que me fue trazando en cada uno de sus libros que cayeron en mis manos y que he ido coleccionando como una riqueza incalculable que no pierde su valor con el tiempo, porque el poder de la palabra sigue teniendo vigencia.
    El amor por las letras y la pasión por escribir, es el hermoso legado que puedo decir, recibí de tan maravilloso personaje, a quien hice mi maestro y él, de manera generosa, se prestó para enseñarme a través de su literatura para entender que todo ese cúmulo de experiencias, sucesos y anécdotas de la vida se puedan plasmar en una historia que hay que contar.
    Personas que trascienden como lo fue Gabo, (como cariñosamente le decían sus amigos), merecen toda clase de homenajes nacionales e internacionales que los tuvo en vida y que seguirá teniendo ahora que ya no está entre nosotros. En lo particular, yo también le haré mi propio homenaje que será releer sus obras. Justa distinción para tan grande ser que pasó por este mundo.
    HASTA SIEMPRE GABO

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  167. Gerry

    Pocos escritores han tenido tanto impacto en la cultura mundial como GGM. Desde la gente llana hasta los expertos encontraron en él al más profundo y llano narrador de lo que luego se llamo el realismo mágico. Son muchas las historias de personas que cuentan que aunque no eran lectores asiduos, encontraban en sus libros estímulo para su imaginación. Ahí veo que se encuentra su mayor aportación al enriquicimento cultural mundial. Su amplio rango de acción le aseguraba tener los pies en tierra y imaginación volando y soñando. Cuando de aquí a mil años se hable de historia de la literatuta Gabriel tendrá su propia página. Larga a vida a su obra y a su ejemplo de vida!

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  168. Gema Pinazo

    Una vez impartí un taller literario en un pueblecito de Madrid dentro de una asociación de una enfermedad que padezco. Se apuntaron unas 10 personas, de ellas más de la mitad eran ancianos de una media de 70 años que nunca habían leído un libro por diversas circunstancias.

    Empezamos por “Amor en Tiempos del Cólera”. Que orgullosa estuve de todos ellos. Les encantó, les hiciste sentir. Fuiste el horizonte, el principio de la lectura para todos ellos. Hoy siguen leyendo, gracias a ti.
    Un beso amigo, y gracias por todo

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  169. Miguel Arroyo Pérez

    Conviene leer (o escuchar) el discurso de aceptación del Nobel por Gabriel García Márquez para descubrir el porqué de su obra. El resumen explicado de sus motivaciones, explicado por su propio autor, es algo que no se suele prodigar y es riquísimo para entenderlo.

    Con su traje de gala, de lino blanco colombiano, aparentemente desentona, pero nunca mejor fue vestido para hacerse escuchar correctamente. En la diferencia está la riqueza para entender el matiz de lo que se quiere expresar de forma clara, como un adjetivo que aparentemente tiene enlace difícil con el sustantivo al que califica pero, sin embargo, magistralmente le da un sentido único a la combinación de ambos.

    Gabo avisa de la potencialidad de la América Latina, y de la bondad de ofrecer vida al mundo, por las sociedades de escasos recursos, el lugar de poder de destrucción, que es lo que ofrecen a la humanidad las sociedades aparentemente desarrolladas.

    El discurso leído por su propio escritor:
    http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1982/marquez-lecture-sp.html
    http://www.nobelprize.org/mediaplayer/index.php?id=1496

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  170. Martha Faë

    Gracias, maestro por la riqueza del universo que nos has legado. Gracias por engrandecer y embellecer nuestro idioma hasta cotas que parecían imposibles. Tu universo es tan exuberante como tus historias, como los amores y la humanidad mágica que destilan tus páginas. Puedo decir con gran orgullo que me formé como lectora leyendo a García Márquez. No fueron los cuentos de hadas los que poblaron mis primeros años de lectura sino tus narraciones, la Cándida Eréndira en vez de Blanca Nieves… ¡No puedo sino sentirme profundamente afortunada y agradecida!
    Vivirás por siempre, como los grandes, como corresponde a aquellos pocos que logran dejar una huella indeleble en el mundo y hacer de él un lugar mejor.
    ¡Hasta siempre, Gabo! Que vuele hasta donde estés mi más sincero agradecimiento.

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  171. Antonio Gatica

    Con “Cien años de soledad” sorprendiste mi infancia y le ampliaste los horizontes de lo posible. Con “Crónica de una muerte anunciada” desafiaste mi intelecto y lo impulsaste al análisis y la admiración. Con “El amor en los tiempos del cólera” me enseñaste más que nadie acerca de la vejez y de la persistencia impulsiva de ese capricho llamado amor. Pero fue con un cuento, con un breve relato que no aparece en casi ningún listado, que has persistido en mi vida, haciéndome volver una y otra vez a él. Cuando nos encontremos en algún sueño futuro, ya sé qué decir: “Ojos de perro azul”.

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  172. Karem

    Adios maestro! Y gracias por acompañarme en tantas horas de soledad y por compartir esas historias maravillosas con las que logré viajar a lugares inimaginados. Con El general en su laberinto di el primer paso hacia mi adolescencia y hacia literatura diferente de Mujercitas y El principito, adquiri el gusto por la literatura latinoamericana y literalmente devore su obra. Hasta siempre!

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  173. Alejandra Gonzalez

    Señor García Márquez, no sabe cuan feliz me han hecho sus libros, cuando aun una pequeña adolescente recursando el ultimo año de la secundaria, me ateví a leer una lectura de usted, mas por obligación que por gusto, era para la aburrida clases de literatura, gustosamente mi madre me compro en una flamante pasta dura Cien Años de Soledad, y dándome cuenta que tenia que leer para una semana después 100 mounstrosas hojas para debatir en clase, me apresure por la tarde a empezar a leer, por la noche ya había leído mas de esas 100 mounstrosas hojas que se convirtieron en no se cuantas placenteras palabras, me llenaron de imaginación y de no se cuantas emociones nuevas. Después de Cien Años de Soledad le siguieron mas y mas libros de su autoria y otros tantísimos. Gracias Señor García Márquez, por enseñarme a leer por placer, por saber que se puede descubrir otro mundo muy divertido en la literatura, por corregir en ocasiones mi ortografía, pero sobre todo por hacerme una buena estudiante, y tal vez se pregunte el ¿por qué? pues porque sin ese libro, sin ese precioso libro que ahora ya esta desecho por el tiempo y por el uso, yo no hubiera imaginado que una persona se tenia que esforzar en su formación para poder escribir algo fascinante y lógicamente no estudie literatura ni nada de eso, ahora estudio Arquitectura y cada que pienso que debo de hacer algo nuevo solo es cuestión de releer o cerrar los ojos para que me de cuenta que una palabra, una acción o una situación reflejen algo que yo pueda utilizar.

    Gracias Señor Gabo, gracias por cambiar mi vida.

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  174. Karin Alania

    Las grandes historias nunca mueren… y quien vivió para contarlas tampoco. Creíste y creaste. Gracias Gabo. Te regalo una rosa amarilla…

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  175. Luis Peraza Parga

    Mi encuentro con Gabo

    Hace más de una década conocí a Gabriel García Márquez en la entrega del Premio Anual de Ensayo Literario Hispanoamericano, Lya Kostakowsky, en la hermosa sede, situada en el lugar más bucólico de México, Coyoacán, de la Fundación Cultural Lya y Luis Cardoza y Aragón. Sin saber cómo ni por qué me encontré sólo platicando con él. Un auténtico privilegio. Me contó sus vivencias en la Barcelona del final del franquismo, donde residió, concibió y nacieron sus hijos de 1966 a 1975. Con sólo pasearse por las ramblas de la Barceloneta de ese tiempo la inspiración le afluía para escribir una gran novela: “El otoño del patriarca”, espejo de la decadencia del régimen que había gobernado treinta y seis años de historia de España. Sin embargo, me confesó que le gustaba más la España de entonces. La de ahora exigia a su Colombia visado para penetrarla. Traté de explicarle que esa resolución provenía de la Europa comunitaria decidida por sus entonces quince estados miembros. No atendía a razones. Me juró que no pisaría España mientras estuviera en vigor esa disposición y lo cumplió. Vetado para entrar en los EEUU la friolera de 33 años, escollo que salvó gracias a la intervención del presidente panameño Torrijos quien lo nombró delegado para el Acuerdo entre Panamá y los EEUU sobre el Canal, gozando así de pasaporte diplomático y entrada por la base Andrew. Me refirió que no soporta escribir de encargo. Se sienta a escribir y de repente se produce un clic que es la inspiración y todo se aclara “es más”, añadió, “yo no debería firmar la novela porque realmente no sé quien la ha escrito”. Me confesó que tiene dudas gramaticales y ortográficas que descolocan a sus correctores. En la página 240 de su autobiografía califica su ortografía como “drama personal”. “Aún hoy, con diecisiete libros publicados, los correctores de mis pruebas de imprenta me honran con la galantería de corregir mis horrores de ortografía como simples erratas”. Le presenté una edicion antigua y usada de su “El coronel no tiene quien le escriba” título al que añadió con una facilidad que sólo dan años de repetición del mismo acto “pero Luis sí”. Le comenté la diferencia entre la sartén y el sartén, aclarándome que hacía unos años en Colombia se utilizaba el sartén pero ahora la sartén. Le espeté sobre su repetido uso de la “y” seguida de una coma a lo que me replicó que se trataba de una “y” reflexiva. Su amistad personal con los amos de vidas y haciendas cubanas, los Castro, es algo dificil de comprender en la mente libertaria de un gran intelectual y el mejor escritor en español después de Cervantes. Larga vida a Gabo!

    Luis Peraza Parga

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  176. Luis Puente de la Vega Rojas

    No podría concebir mi vida sin tu obra, no podría concebirla sin Macondo, sin Florentino Ariza o sin La santa y El avión de la bella durmiente… Hay tanto que quisiera haberte dicho, hay tanto que me gustaría haberte contado, pero has decidido irte como Remedios la bella y dejar un velo de mariposas amarillas sobre nuestro suelo de alacranes… Has sido uno de los más grandes Gabo. Es hermoso leerte, gracias por tanto.

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  177. Brunnette

    Disculpen, ¿alguien sabe cómo entrar a la página de FNPI para ver otros temas de interés? Les quedó padrísima la página que homenajea al Gabo pero deberían dar oportunidad al cibernauta de poderla omitir después de la segunda leída.
    De no ser así, ¿podrían poner un aviso sobre cuándo se normaliza el acceso? Gracias.

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  178. Cristina Garcia Ramirez

    Gracias Gabo porque a través de tus libros pude cerrar los ojos y abrir la mente a nuevas ideas, hermosos paisajes, interminables aventuras, y así transformar una realidad cruda en una melodía de colores y letras.
    Estarás eternamente en nuestras vidas pues segura estoy de que renacerás cada que una de tus obras sea leída.
    Gracias Maestro,

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  179. Ivonne 63

    Hace ya 24 años aproximadamente tuve el placer de conocerle físicamente en la UNAM además de escucharle. Fue una experiencia inigualable, pude hablar e intercambiar algunas ideas. Si ya me había sentido envuelta en su magia literaria ahí me cautivo la humanidad de su pensar, sus ojos y su expresividad. Maestro, sirvan estas palabras para aplaudirle y agradecerle todos y cada uno de sus textos maravillosos…

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  180. Mario Polo

    Lamentamos la muerte de Gabriel García Marquez la figura mas destacada de la historia de Colombia y la única que hemos tenido de dimensión universal.

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  181. martine

    Gracias por todo lo que escribiste, por tu mundo increíble, representas una parte de mi juventud . Me siento como huérfana. Un gran abrazo de un apasionada.

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  182. Paula Figueroa Jiménez

    Mi vida tuvo un antes y un después al conocer y leer tu obra, mi querido Gabo. Conocí de ti por mis padres y luego te enseñé a mi hija. Mi vida entera junto a tus líneas, tu mundo. Uno tiene referentes de vida, has sido uno de ellos. No diré adiós, sino Hasta Siempre!!!.

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  183. Hipsa

    Gabriel García Márquez ha dejado huérfanos Úrsula Iguarán y Arcadio Buendía, pero para los que admiramos al genio de la literatura universal, sus obras seguirán caminando por nuestras memorias. Ahora, Sr. Gabriel García Márquez su imaginación y sus personajes volarán más allá de lo inmortal. Gracias por regalarme esas historias que están siempre en mis recuerdos. Un orgullo para los latinoamericanos y para el mundo entero.

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  184. Mary Luz Polo Márquez

    Yo lo amé con toda mi alma, a pesar que solo lo conocí a través de sus novelas y cuentos que me llenaban de tantos sentimientos que me permitieron, el día de su muerte, llorarlo como a alguien mio, porque lo era. Me quedé sin palabras, porque el lo dijo todo, me queda de él sus palabras que jamás morirán, y el recuerdo en mi hija que lleva su nombre, como un homenaje sincero, del cual nunca se enteró. Gracias Gabo, te quiero todavía.

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  185. Jessica Hdez

    Gracias maestro, poeta y creador de sueños… Por inspirarme a temprana edad y regalarme un nuevo lente para apreciar y vivir las letras, los sueños y la magia de la vida. Dichosos nosotros por ser contemporaneos del motor de tu imaginación. Un gozo indescriptible leer tus obras en donde te encuentras eternamente…a vivir como se recuerda para seguirte contando.

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  186. Erandi Torres

    Mi primer encuentro con las letras de García Márquez fue a los 13 años, leí Noticia de un Secuestro y fue entonces cuando supe que el oficio de reportero es el más noble y hermoso de este mundo. El poder darle voz a quienes no tienen, contar lo que ocurre a tu alrededor, el denunciar con la pluma en la mano lo que ocurre en un país donde todo es corruptela, ese es la más grande enseñanza, de ahí continúe devorando libros de éste Señor, fueron mi escapatoria durante los duros años de secundaria, preparatoria y Universidad, mi mundo paralelo para sobrevivir al divorcio de mis padres; de ese tamaño es la admiración que siento por este escritor. GRACIAS

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  187. Alex Salebe Rodríguez

    Gracias maestro. Tuve la suerte, junto al equipo de Grupo Taller Cine, de compartir varias ediciones del Festival de Cine de Cartagena con la presencia de Gabo, a principios de los noventa. Experencias, muchas, pero en este momento sólo quiero decir gracias, muchas gracias. Desde Canarias, sigo participando de uno de sus legados, que es la FNPI, a través de los cursos y charlas virtuales. Una anécdota con él: http://www.cronicasdelanzarote.es/El-Garcia-Marquez-que-conoci,51778.html

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  188. Dolores

    Con cada uno de sus textos hizo que me enamorara aún más de la literatura.
    Un gracias enorme por ser inspiración, por ser referente, por ser incentivo. Gracias por sus historias, que son eternas y hacen que ahora el vacío no sea tan grande porque vive en sus libros y así lo sentimos todos los que lo admiramos .

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  189. Nana

    Gracias por compartir tu vida…
    Seguro que los que partieron antes estan dichosos de recibirte para que les cuentes…

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  190. Cynthia

    Con un gran respeto quiero decirte adios Gabo y agradecerte por haber existido y dejado un gran legado y ensenanza en cada uno de tus libros, siempre me haras recordar que tod@s hacen cosas increibles cuando quedan atrapados en las redes DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS, ten un buen viaje Gabo.

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  191. Nazli Akalin

    Sarı kelebeklerle uçabilen çarşafları ve kahvenin dibini sıyıran yalnız albayı unutma giderken!
    Gracias Gabo, Saludos desde Turquia! – Nazlı

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  192. ANDRÉS MOTTA JARAMILLO

    Hay algunos que uno cree que no tienen derecho a morir, eres uno de eso; te tendremos preso a esta vida en nuestras bibliotecas y nuestras memorias.

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  193. Ana/México

    Sigo triste desde que supe que ya no estabas más entre nosotros. Nos quedan tus libros, fotos, imágenes. Me remites a mi infancia, adolescencia, al día de hoy.

    Espero que estés al lado de Monsiváis, Fuentes, Pacheco, oyendo música, viendo cine, conversando.

    En dos ocasiones estuve muy cerca de ti y no me atreví a pedirte nada.

    Me diste un universo.

    Gracias.

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  194. inchi

    Desde Curaçao.
    Muchas gracias maestro Gabo, para darnos tanta inspiración y para regalarnos tus crónicas hermosas de la vida real de nuestro Caribe. Gracias para compartir los Cien años de solidad para quebrar el silencio de nuestra realidad común.

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  195. Corina Sequeiros

    Carta a Gabriel García Márquez.
    “Tus obras llenaron mi ser de mil emociones y fue combustible para mi imaginación. Macondo, Aracataca, el mundo entero y mi corazón están de luto mi querido y admirado maestro”.

    87 años de vida, una eternidad de enseñanza y legado para el mundo. Querido Gabo usted más que nadie se fue dejando su vida impregnada en cada libro, en cada célebre discurso y en cada anécdota y locura con que sazonó su vida.

    Querido Gabo; admiré y admiro su sencillez y su genialidad, admiro su arte, su capacidad de dar siempre más, su generoso corazón al momento de valorar las muestras de cariño que la gente más sencilla le prodigaba.
    Me siento feliz que haya venido a mi país, Perú y haya sido homenajeado por una de las universidades representativas.

    El primer libro que tuve en mis manos fue “Cien años de soledad” y me impactó tanto que no dejé de leer sus obras, sus artículos, sus discursos y de enterarme de su genialidad como persona, como periodista, como ser humano y en cada cosa que leía de usted, la admiración por su persona crecía cada vez más.

    Alguna vez hice chanzas con mis seres queridos y amigos muy cercanos que si hubiese sido contemporánea suya seguro que me iba para su país y me casaba con usted,- con el permiso de su amada Mercedes-, bien pudiera ser una de sus últimas hijas si hubiese tenido usted una familia muy numerosa o bien pudiera yo haber sido una de sus primeras nietas.

    Siempre lo sentí muy cercano, como si fuera un familiar, como si del tío abuelo querido se tratara, al que todos buscan sentarse en pequeños bancos alrededor, peleando por la mejor ubicación para escuchar las últimas novedades, las recientes o secretas anécdotas o para cantar canciones del terruño, canciones del pueblo, de aquellas que se acompañan con guitarras, con acordeones o con las propias palmas y para afinar el canto, pasar por la garganta lo necesario para calentar las cuerdas vocales. Para mi es una escena familiar que sé, usted compartió con sus seres más queridos tanto como comparto yo con los míos.

    Tengo mucho sentimiento por su partida; siento su partida como la pérdida de un familiar muy querido y cercano y no puedo evitar que se me caigan las lágrimas.

    Hoy, un jueves santo, después del ajetreo de los siete potajes tradicionales de la semana santa, en familia, alguien en la mesa enciende su móvil y comenta que usted partió al viaje con Dios. La noticia me sacó de mi realidad un momento. Imaginé todo el movimiento que las personas que lo siguen, admiran y sus paisanos debían estar haciendo en su honor.
    Morir un jueves santo, donde en lugares como el de nosotros, los latinos que juntamos mesas para que todos entren en el grupo, donde estar en familia es lo mejor del mundo. Imagino que usted, en su increíble sencillez jamás pensó que uniría a muchas familias que lo recuerdan, lo lloran y lo guardan en sus corazones, aunque imagino que allá en el cielo usted haya entrado vestido de camisa y pantalón blancos; con los puños remangados, quitándose el sombrero propio de los caribeños, con esa sonrisa tan franca y sincera y diga a San Pedro: ” yo no vengo a decir un discurso”, sólo vine para conversar.

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  196. Jacobo Betancur

    Gracias Maestro, por lanzarnos al mundo de las mariposas amarillas y de las soledades eternas. La muerte no podrá llevarse la vida que se ha instalado en las páginas de todos tus libros. La conversación siempre estará esperando quien la empiece, hoy y por toda la eternidad.

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  197. Sergio Rodríguez González

    Desde estudiante ya sabia de tu existencia física, ya que siempre me gusto la cultura, después de 30 años de casado, mi hija me regalo el coronel no tiene quien le escriba, y me fascino leerlo, a partir de hoy seré un nuevo lector de tu obra, Gracias

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  198. rafael e. araujo g.

    Desde mis días de estudiante de bachillerato nos acompañamos, tu el escritor y yo el lector. continuamos con Cien Años de Soledad los caminos de la lectura cuando nuestra edad esta por los 14 años.Fue de las primeras novelas revolucionarias y latinoamericanas que leí,os en el colectivo en nuestro liceo “Rafael Rangel “de Valera, estado Trujillo. Esas novelas del Gabo nos acompañaron en las cálidas celdas de la prisión.Ese olor a la Guayaba aún está presente y será´siempre un recuerdo del amigo y compañero distante pero presente allí frente a mi, en la mesa esperándome para la lectura. Gabo, partiste a un nuevo imaginario..al imaginario del pueblo, de los niños, de los hombres de las mujeres de esta tierra. que el Dios te reciba con su coro que
    cantan las Putas Tristes el Ave María. Paz a tus restos. amigo de la vida.

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  199. CINTHYA SÁNCHEZ PEDRAZA

    Hay querido maestro, el pesar que mi alma siente no lo puedo evitar, a sabiendas de la existencia de tu obra literaria, la profunda tristeza que me deja tu partida y el vacio de tu pensamiento anticipando de lo que ya no escribirás le causa zozobra a mi pobre y carente espíritu lector.
    Con Cien Años de Soledad guiaste mis pasos al mundo de la imaginación, la lectura, la educación, la cultura.
    Infinitas gracias.

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  200. Karina Fernández

    Salí corriendo hacia el escenario el día en que te vi en Cartagena, con motivo de tu homenaje en el marco del Congreso Internacional de la Lengua Española, y te pregunté cuándo vendrías a Argentina… Te tomé la mano y ese es uno de los recuerdos más maravillosos de mi vida. Gracias Maestro por transformar y darle voz a nuestra América Latina. Tu obra trasciende nuestras vidas y quedará por siempre para las futuras generaciones. En mi casa he colgado cuadros con fotos tomadas por Sara Facio donde se te ve junto a nuestro Julio Cortazar, divertidos, cómplices… Esas imágenes acompañan mi vida como fuente de inspiración y como un humilde homenaje.
    ¡Gracias Gabito!

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  201. Paulo Paz

    Nunca se imaginó que su muerte tendría tanta trascendencia. El presidente más poderoso de la tierra, un tal Obama, manifestó al resto del universo que él fue uno de sus escritores favoritos. También otros presidentes de otras latitudes compartieron su tristeza y resaltaron su legado. Se dice que su entierro movilizará más gente que los funerales de “la mama grande”. Que dizque 40 millones de copias de sus libros han sido vendidas. Le dicen Gabo, también el hijo del telegrafista, e hijo de Aracataca.

    Se empiezan a escuchar versiones de personas que vivían cerca de su casa, que desde hace dos semanas, 4 horas y 25 minutos, los jardines de este barrio se llenaron de mariposas amarillas y que han visto “una mujer vestida de oro en el cogote de un elefante. Un dromedario triste. Un oso vestido de holandesa que marcaba el compás de la música con un cucharón y una cacerola”. También, “han visto payasos haciendo maromas en la cola del desfile, y se vio otra vez la cara de la soledad miserable cuando todo acabó de pasar, y no quedó sino el luminoso espacio en la calle, y el aire lleno de hormigas voladoras, y unos cuantos curiosos asomados al precipicio de la incertidumbre…”

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  202. MAURO CAAMAL

    Gabriel, gracias a mi padre te leí. Y hoy mi padre y yo, como muchos, quedamos como tu abuelo el coronel: ya no tendremos quien nos escriba.

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  203. Andrea Rocha

    Maestro, usted ha sido el alimento del alma de muchas personas. Se va físicamente, sin embargo ha dejado impregnada su alma en todos sus textos y sus acciones. Aún no puedo creer todo esto, mi más sincero pésame la familia y allegados del gran maestro.
    No están solos.

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  204. Charo

    Hasta en mi manera de vivir y de amar has dejado huella. Sin ti, sin tus palabras, mi mundo sería distinto. Gracias por haberlo embellecido tan inmensamente.

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  205. Javier Cardona Pinilla

    Un día lo vi desayunando con su familia en el Hotel Caribe en Cartagena. Yo era un adolescente de 14 años que recién había leído 100 Años de Soledad. Quedé tan paralizado por la visión del mago que me había hechizado con esa maravillosa historia, que la papaya que me estaba comiendo se me atoró en la garganta. Yo era tan tímido que ni por la cabeza se me pasó acercarme a saludarlo. Sin embargo, no deje de verlo y admirarlo en silencio, maravillándome de que el ilusionista que habría de embrujarme por el resto de mi vida, fuera una persona real.

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  206. Pablo Manuel Méndez de Montevideo

    Ayer, viernes 18 de abril, me estaba afeitando, escuchando por el celular radio caracol-yo soy uruguayo vivo en Montevideo- y bueno en la radio hablaban de Gabo, mezclando vallenatos con lecturas de sus novelas. En un momento me di cuenta, de que cada vez que me afeitaba me acordaba del hombre aquel que era tan pobre que se afeitaba “al tacto” porque no tenía espejo. Todos estos años lo recordaba cuando me afeitaba, casi sin darme cuenta. Creo que lo más lindo que me enseñó fue a amar a latinoamerica, a sentirme parte de latinoamerica, desde el corazón y no desde la estrategia o la idea, que no está mal pero es otra cosa.

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  207. Oka Sosa Marquez de Pinzón

    Se nos fue a l os cielos el latinoamericano mas grande de la literatura de todos los tiempos, el dolor que deja tu partida se compensa con el legado excelentisimo de tus obras escritas en la tierra.. y recordando siempr tus palabras. “DONDE LO UNICO QUE TE DUELE DE MORIR ES QUENO SEA DE AMOR”

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  208. Nicolás Normando Loyarte

    Mi Hojarasca

    Fue el martes 18 de enero de 1994. Estaba de mochilero por el sur del país (soy argentino), recorriendo la Patagonia. Eramos cinco amigos: Agustin Vallejo, Martín Acebal, Facundo Pagani, Exequiel Garcia Leiva, Pon Chi y yo.

    Habíamos pasado los primeros 18 días de aquel año en un tren de Buenos Aires a Las Grutas, luego otro a Bariloche, escalando el Cerro Catedral, viajando a dedo a El Bolsón, internándonos en la montaña por días, caminando mucho, conociendo gente, con muchos fogones y sin apuro.

    Con el correr de los días nos pasábamos de mano en mano los libros que habíamos seleccionado, cada uno, para llevar en nuestras mochilas. Lo que más leíamos entonces era Carlos Castañeda, Bukowsky y Henry Miller; creo que aquel libro que hoy me viene a la memoria lo había cargado Martín Acebal, gran lector de Borges.

    Aquel martes 18 habíamos tomado la decisión de subirnos a un micro desde San Carlos de Bariloche, pasando por Neuquén, con destino a Miramar, en la Costa Atlántica.

    Nos pasamos todo aquel día arriba de un micro de refuerzo en el que viajábamos los choferes, nosotros y sólo un par de personas más. Ese día era mi cumpleaños número 20. Fue entonces que abrí el libro por primera vez y no lo cerré hasta terminarlo, de un tirón. La Hojarasca, de Gabriel García Márquez, la puerta a Macondo.

    Antes y después de La Hojarasca pasaron por mis manos otros tantos libros de Gabo. Pero aquel fue el que quedó en mi corazón para siempre.

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  209. Emilio

    GRACIAS MAESTRO. Su legado literario, periodístico, ideológico es el mayor regalo que nos pudo dejar.
    Desde Valencia (España) repito MUCHAS GRACIAS POR TODO, MAESTRO.

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  210. Jorge Alvarez Fuentes

    Vivir la vida para contarla, como la vivió Gabriel García Marquéz, fue un acto extraordinario de valentía y generosidad.

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  211. Riki Abdelhak

    Me niego a admitir el fin del hombre.
    Soy Musulmán, nacido en Marruecos, en el norte del continente africano. Francófono y hispanófono porque mi país fue colonizado por Francia y España. Manejar la lengua de Cervantes me permitió seguir de cerca la historia política, social, económica y cultural de España y América Latina. Desde Rabat, la capital de mi país Marruecos, rindo un homenaje humilde al gran escritor García Márquez, todo un mundo. Nos queda su obra de eternidad. Y no olvido lo que dijo en su discurso de 1982 al recibir el premio nobel (Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: “Me niego a admitir el fin del hombre”).

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  212. Jorge Eduardo Núñez Hérnandez.

    Gabo: Mercedes te amó inmensamente. Con ternura infinita .Con dedicación plena. Tus hijos más. Vuestra tutela irrigó sus vidas. Tu silenciosa generosidad potenció la existencia de tu familia paterna y materna y hoy queda un inmenso árbol de gratitudes sembrado especialmente en el corazón de tu hermano Jaime. Comparto el hondísimo dolor de ellos y sus amigos. Esos centenares de hombres y mujeres que encontraron parte del sentido de la vida leyéndote. Las lágrimas que brotan de sus almas fertilizarán el jardín de afectos que tu vida y obra nos dejó. Solo faltó que alguien, un hombre o mujer Caribe, sin temores reverenciales, les diera a conocer tus confesiones vitales a McCausland cuando le hablabas del valor existencial Caribe para encontrar la clave de muchos años más a su lado, a nuestro lado, querido Primo.

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  213. Betty Gomez

    Fuiste el mas grande de los Colombianos, nos hiciste sentir orgullo de Patria, estaras en nuestro corazon por siempre. Descansa en paz.

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  214. Borja

    Gracias por dejarnos esa recolección de tus recuerdos. Y hacernos amar la palabra, esa que nos hace más libres.
    Gracias por invitarnos a entrar en Macondo donde nos gustaría quedarnos a vivir.
    Gracias por hacernos soñar despiertos.
    Gracias Gabo desde España donde se te admira.

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  215. Luisa Abigail Herrera Silva

    Hasta siempre Gabo. Gracias por toda tu maravilla. Me hiciste y me sigues haciendo muy feliz. Descansa en paz.

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  216. Rubes Keitel

    El tiempo se ha acelerado infinitamente y es ya tan veloz que sus revelaciones sólo pueden experimentarse como una superposición persistente de recuerdos.
    A todos nos ha salido una cola de cerdo que habíamos evitado hasta ahora. Demasiado incesto, demasiada exuberancia caribeña. El primero de la estirpe está atado a un árbol y una hilera de hormigas viene a por nosotros.

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  217. bealita

    Ursula, la abuela que se encojió, las mariposas amarillas, Remedios la bella, el angel viejo con las alas sucias, setenta y dos bacinillas en el cuarto de Melquíades. …los escribidores de cartas de amor, el viaje en mulas huyendo del destino, un viaje en vapor por un rio mágico, las serenatas de violín de Florentino, el olor a almendras amargas, un loro escapado, una escalera, un doctor vestido con traje de lino de tres piezas y leontina… una niña que “murió de amor” y le seguía creciendo el cabello … Cartagena de Indias, Macondo, Bogotá y sus nieblas ….mis amigos, mis lugares, mis recuerdos … gracias por tanto, Gabo … poblaste mi fantasia como ninguno!

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  218. Lola López

    Quiero unirme para dar las gracias a Gabriel por su obra , gracias por todo lo que nos has dado , imágenes inolvidables como la de Remedios la bella volando con su sábana , o la fidelidad del perro de Jeremiah de Saint Amour , o José Arcadio amarrado al castaño , gracias por El Otoño del patriarca .. Gracias , muchas gracias por esa generosidad de palabras que parecían fluir con esa facilidad , como si hicieses magia con ellas , ingredientes de un universo donde uno es más feliz y donde lo malo , es menos malo . Allá donde estés , llevarás ese color , esa belleza . Un abrazo a la familia .

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  219. Alesandro Mazziotti

    El decía “Vivir para contarla”… y la contó muy bien. Muchas gracias de corazón, Sr. Márquez.

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  220. Elena Kryzhanivska

    Yo soy ucraniana y puedo decir, que aquí como en todos los paisesdel mundo hay mucha gente enamorada de los libros de Gabriel García Márquez. En estos momentos es tan difícil escoger las palabras, pero hace 7 años este mundo misterioso, enigmático, mágico de su literatura entró en mi vida para quedarse allí para siempre. Gracias, señor Gabo, por la inspiración, por su naturalidad, por la sabiduría. Espero que un día llegaré a Colombia, que para mí es un país de mis sueños! Descanse en paz, Gabo!

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  221. Roberto de Jesús Pérez Sánchez

    Cuando me enteré de su partida, sentí ganas de llorar como cuando uno pierde a un ser querido, eso era Gabo para mí, un ser querido. Con su obras y las enseñanzas que de ella emanan, cambio en gran parte mi forma de ver la vida.
    Una vez una persona se burlo de mi por publicar en redes sociales una felicitación por el cumpleaños del Maestro, me decía que nunca lo iba leer que de que servia, y me presumía que el si lo conoció en vida, a lo que solo le respondí, “probablemente nunca lo conozca en persona, pero conozco su obra y eso, creo yo, es mucho mas importante que saludarlo de mano y no saber siquiera el porque es una persona importante”.

    A su familia solo puedo desearles una pronta resignación, y la alegría de saber que ese esposo, padre, confidente, nunca morirá mientras la gente siga visitando Macondo.

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  222. Maricarmenpliego

    Gracias Maestro porque por ti y de la mano de tus libros aprendí a amar y a necesitar como una deliciosa adicción la insustituible compañía de los libros, Dios podría ser mas bondadoso con los humanos y concederle el don de la inmortalidad a maravillosos seres como tu que con su obra contribuyen para que quienes hemos sido tocados con tu magia nos esforcemos por ser mejores personas y anhelemos vivir en un mundo mejor

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  223. Jhonatan Labán

    Los que viven y sobretodo los que sueñan hemos tenido en ti a uno de los mejores maestros. Gracias por los libros, por la ilusión y las ganas que nos mostraste siempre. Adiós, te fuiste al cielo con Remedios la bella, y ella, finalmente, podrá conocer a su creador.

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  224. Javier

    Veinte segundos con el Gabo.
    Una de esas veces en que las llamadas del arte nos hacen sentir la necesidad de conocer, ver, escuchar y saber para nutrir la mente y el alma, consulté con la susodicha de entonces la cartelera teatral de las Ultimas Noticias que el periódico Excelsior publicaba después del medio día, si mal no recuerdo.
    Coincidimos después de leer en voz alta la cantidad de opciones al mismo tiempo de subrayarlas con el dedo y buscando en nuestras miradas la señal de aprobación para evitar cualquier controversia. Sin embargo, no hubo necesidad de discutirlo y la decisión de los dos fue unánime: El Coronel No tiene Quien le Escriba sería la obra del mes. Así que después de comer nos encaminamos tomados de la mano rumbo al Teatro Hidalgo ubicado, justo en la Av. Hidalgo 23, Colonia Centro, a espaldas del Palacio de Bellas Artes, saliendo del Sanborns de los Azulejos, para pasar una tarde de reconciliación en donde el punto central fue que podríamos lograrlo en base a las cosas en común, además del gusto por el teatro, la literatura, el cine, los museos, los besos y las caricias.
    En la taquilla se nos prometió el mejor lugar cercano al escenario. Tercera fila, no recuerdo el número de asientos. Pero ir con ella y tomar su mano mientras veíamos la obra, era lo que más importaba en ese momento. Yo esperaría que se apagaran las luces para robarle un beso, entonces, el lugar era lo de menos.
    Sin embargo, a ella le pareció que parte del atrezo nos estorbaría para apreciar la obra, una pared de cartón amenazaba con obstaculizarnos la vista y la promesa del taquillero parecía haber sido una broma ante la exigencia de querer “el mejor lugar”
    -Espera un momentito, ahora lo arreglo- diciendo esto me encaminé por el pasillo rumbo a la taquilla, decidido a cortarle la cabeza al encargado del teatro de ser necesario, con tal de quedar bien con la novia y ser premiado con un beso antes de iniciar la función.
    -Te prometo que son los mejores lugares- se defendió agregando, esa parte del escenario queda colgada de la tramoya después de los primeros cinco minutos y te quedará una mejor perspectiva-
    -Que conste, confío en tu palabra de experto, pero si no…- amenacé con el dedo a modo de cortarle el cuello. Rió al darme la media vuelta para ingresar de nuevo a la sala.
    De pronto, las puertas del teatro se abrieron intempestivamente para dar paso a una vigorosa comitiva encabezada por un gran número de fotógrafos y camarógrafos, en tanto un grupo de reporteros trataban de seguir el paso de Rafael Tovar y de Teresa, quien iba escoltando, ni más ni menos que al autor de la obra.
    Fue así como conocí a Gabriel García Márquez. Sonriente y con pasos seguros, Gabriel José de la Concordia García Márquez, nacido humildemente en el pueblo de Aracataca, era ahora el protagonista de mi tarde de teatro y yo, ni tardo ni perezoso, me coloqué a su derecha dándole la mano luego de felicitarlo por la puesta en escena.
    -¡Muchas gracias! Espero que la disfrute- me respondió mientras yo miraba a las cámaras con la sonrisa más grande que en eso momento me dejó reflejar mi alegría de conocerlo y, por supuesto, mis veinte segundos de fama, que fue lo que pudo haber durado el trayecto hacia las butacas y mi aparición en los noticieros y periódicos culturales, escoltando con Tovar y de Teresa, al autor de Cien Años de Soledad.
    Esos veinte segundos me sirvieron para considerar a García Márquez como un genio detonante. Un ser humano común y corriente en su andar, pero enorme en sus pensamientos próximos a ser proyectados en un solo bloque de inspiración. Moviendo gente, funcionarios, prensa, medios, actores, teatros en una explosión que pocos han sabido detonar, pese a que la humanidad siga siendo la misma.
    -¡Uy!¡Mi novio será famoso! Y la novia me plantó un beso en los labios al terminar mi anécdota. Me miró de reojo, sonriente, quizá pensando en mi pequeño atrevimiento. Las luces se apagaron. A los cinco minutos, el muro que nos estorbaba se elevó por los aires para dejar el escenario al descubierto y ella satisfecha apretó suavemente mi mano. La obra transcurrió, pero no solo el muro, ni la interpretación de los actores, ni ese calido beso flotaban en el teatro, eran además el pensamiento y obra que con palabras hacían sentir la voz rebelde, la infinita ternura, y la pluma punzante del Gran Gabo.
    Descanse en paz.

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  225. ronald

    Cien años de soledad
    Uno de los primeros contactos que tuve con la literatura fue con un genio llamado Gabriel García Márquez, apodado como el Gabo. Entre línea y línea me fue atrapando, fui presa fácil de su pluma encandilante; entonces tuve la sensación irremediable de abrazar febrilmente sus historias cosmovisionarias, idílicas, pasionales y míticas que me hacían sentir un auténtico latinoamericano.
    Entre tantas, de sus novelas magistrales, me topé con dos que marcaron un hito en mi historia; el Amor en los tiempos del cólera y Cien años de soledad, la primera es una obra magistral de las distintas vicisitudes que tiene el amor en el ser humano, y como se va complejizando por el simple hecho de que somos humanos caprichosos e impredecibles y como por ello, el amor es tan complejo: “nada es más complejo que el amor” decía él.
    La segunda es la novela latinoamericana por antonomasia, evidencia el realismo mágico en toda su dimensión, Macondo es cada pueblo pequeño de nuestra América, reflejada en sus historias cíclicas de antagonismos, creencias míticas; en suma, periferias focales de vulneración política y económica que son devorados por los sistemas de subyugación mundial.
    Gran Gabo, en este mundo de miopía y enajenación generalizada, tus historias y tus aportes son los diques de soporte para este mundo cosificado y falsario que va perdiendo a los grandes hombres que se aburren y lamentan de ver el mundo en su estado actual.
    Tal vez sean cien años de soledad, o tal vez cien años de espera, para que nuevamente surja otro virtuoso que recree otro Macondo contextualizado, antes que el viento asole nuestra memoria y nuestra conciencia mítica de otredades creadas al espejo eurocéntrico distorsionador.
    Es un simple hasta luego maestro, descansa de las iniquidades y goza de los millones de admiradores que en el mundo, en este instante, deben estar intentando loar tu talento y magistralidad, como este humilde admirador tuyo.
    Hermanos en la muerte y en el arte, descansa en paz gran Gabo, hay un vacío metafísico que la literatura siempre lo sentirá.
    Escrito en Lima, 17 de abril de 2014

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  226. Betzabel

    Tú me enseñaste todo sobre la vida, la magia, el amor, la moral…sólo quisiera que sepas que hiciste un hermoso trabajo y que tu obra nunca se perdera porque esta en el alma de todos tus lectores. Muchas gracias, Gabo! Te queremos!

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  227. Gabriel Gaviria

    Gracias, fue complicado, pero lo lograste. Ahora haces parte del club de los inmortales, gracias de nuevo.

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  228. ANTONIO ORIA DE RUEDA

    ADIÓS, GABRIEL
    Cada frase es un encuentro en la cabeza, como quien, de un golpe del maíz primordial, volviese a crear el mundo. La frase es una explosión en la cabeza, que la deja aturdida y libera a esa mezcla mojada del ser humano que está creando la lectura, para fabricar una imagen que no está en la cabeza, ni en el corazón, ni en el hígado o en el bazo, ni en la piel, ni en la memoria ni en la imaginación, ni en una pantalla interior ni en una retina adentro, sino que rasga todo, todo lo desata, pronuncia el universo y se hace envidia de vida.
    La palabra arrancada, la forma libre de obligación, se convierte en un fondo que se te agita con el fondo, ese lugar en donde corteza y tórax, memoria de pasiones y pasiones por vivir; entrañas, vísceras, espíritu, piel, vacíos y almas, ilusiones quebradas, advenimientos milagreros, frustraciones bien vivas, se agitan para rebelarse todos contra todos y acabar llenándote entero, desmintiendo al cuerpo del alma; un lugar donde todo es; una tormenta al fondo de la batalla en la sangre de la vida.
    No es el milagro del lenguaje. De este lenguaje. No es el magisterio fabulador. No es la cadencia de encuentros transtornados. Ni siquiera la posibilidad de que lo cotidiano se desvele en acontecimiento. No es el ingenio de lo impensable preñando el suelo. No es la realidad asombrada.
    A un golpe seco, los sentidos se te alborotan porque no quieren hacerse caso. Por fin, el cuerpo se funde con el alma, que ya no quieren ser dos. Hay más neuronas en el corazón que en la corteza, y la sangre la están pulsando la piel y el cerebro. Se nublan los ojos, se arrastran los oídos, se tupe la boca y se toca el mundo. Saltan los olores por todo alrededor, y los calores congelan la mirada.
    No sobra nada para que te pueda faltar de todo. Y no falta nada para poder tener más.
    No es destajar pasiones a hachazos, ni herir la mirada en la mitad del amor. No son mundos que brillen a un sol de cobre, ni el desfile de personas a las que agarrarse con las uñas. Querrías leerlo en inglés, en euskera, en swahili, quechua o latín, para suplicar el imposible de crear distancias.
    No son las arcadas primitivas de maldad en el bueno, ni los vahídos de bondad para el malo. No es la desgracia como flor de la estupidez, ni las vaharadas abominables de la necedad desolándolo todo. No es la codicia agotando la existencia, ni la lujuria esclava que desata destinos.
    No se agitan los demonios de un autor en una época: se desatan demonios familiares de los demonios que todos llevamos dentro, que llevamos entonces dentro, que llevaremos. El chamaco de Zacarías devorado por los gorrinos, los gallinazos le sacaron el corazón.
    Ya está dicho: lo que uno ejecuta cuando abre la caja del amor y otros demonios no puede ser una lectura, sino la creación del mundo.
    Cada vez que, en cualquier rincón del universo, alguien comete el signo de separar su pasta del misterio de papel, el Génesis acontece de nuevo. Las lumbreras del cielo, y el costado de Adán. La serpiente que habla, la mirada malvada, el maíz primero. Todo, otra vez.
    Las lágrimas del día de ayer dan para secar un Océano entero.

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  229. Hector R Sanchez

    Orgulloso de ser hermano de ilustre ciudadano del mundo. Con esmero leo y sin cansancio de como el mundo entero registra tan lamentable pero irremediable partida. Todo es parte del concierto que Gabo premedito en sus escritos. Se acaba la fascinación o sólo es el comienzo del camino literario que nos espera a las letras hispanoamericanas? Sólo el tiempo lo dirá y espero poder disfrutarlo. Que viva Gabo y perdure su obra cual Cervantes hasta siempre.

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  230. Blanca Cano

    Lo conocí en la preparatoria a través de la lectura “100 años de soledad”, posteriormente empecé a leer todos sus libros y cuentos “el coronel no tiene quien le escriba”, “El amor en los tiempos del cólera”, “Relato de un náufrago”, “Ojos de perro azul”, El otoño del patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “Vivir para contarla”, “Noticia de un secuestro”, diversos cuentos (Eréndira… ), etc, no me cansaré de volver a leer una y otras vez sus obras. Descanse en paz, y pronta resignación a su familia. Gabo: ” Mariposas amarillas que vuelan liberadas”.

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  231. Aleida

    Lo escribí una semana antes de que fallecera

    A ti te debo el amor a la lectura, te debo mis pocas noches de insomnio por devorándome tus libros, te debo el cólera que me ataco una tarde de verano siendo una adolescente, el amor a Macondo , la presencia de Aureliano y el Coronel olvidado. Por ti me enteré de una muerte que era anunciada. Te debo las tardes húmedas, esas siestas en el pueblo con la ropa tendida, movida por el viento y aquel olor a la guayaba. Por esas deudas te pido que no te vayas aun, que el pago que te doy, que se que no es mucho, es esta misiva, todo lo que he escrito y escribiré. Gabriel aun tienes mas historias que contarme…… tienes que vivir para contarla.

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  232. katya zevallos ynmenso

    Sus obras y esa simpatía colombiana se extrañará, no puedo evitar sentirme conmovida por su muerte. Espero algún día llegar a la tierra del Gran Gabito.

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  233. Ing. Rafael A. Castillo Castillo

    No he leído ninguno de sus libros.

    Pero la magía que hay en ésto, en su legado , es que aún no estando materialmente con nosotros , tengo la posibilidad
    de leerlo y de hacerlo presente como si hubiéramos sido los amigos de siempre.

    Mi afecto y solidaridad para sus familiares y amigos.

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    1. Hector R Sanchez

      Apreciado Ing. Rafael Castillo, de seguro, cuando leas cien años de soledad, entrarás a la dimensión que muchos de sus lectores hemos disfrutado y no te cansarás de difundir lo que ahora las nuevas generaciones pierden, esa dicha de leer.

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  234. Miguel Ángel Paniagua Servín

    Cuando uno nace no sabe que será de nuestra vida, muchos llenan sus vidas con cosas que son simples y comunes, yo decidí llenar mi vida con literatura y mi querido y amado Gabo es el pilar y será el ejemplo que he de seguir para ser escritor el me inspiró durante toda mi adolescencia en la que he escrito desde entonces así que no sé más que decir lo siguiente…

    Al lector que jamás llegará…

    México D.F. a 17 de abril de 2014.

    Al Coronel que hoy Muere. +

    La tristeza no es posible de guardarse, si se guarda como un suéter o un vestido en un ropero, se queda ahí sin poder ceder, la alegría es parte de la tristeza y viceversa nada puede quedarse guardado, la admiración siempre cae en fanatismo y eso a la larga se convierte en amor, un amor diferente que no llega a lo corporal si a lo intelectual y espiritual, se convierte en algo que permanece y no deja de existir, mientras se siga leyendo, escuchando y absorbiendo con el alma lo que un escritor, una persona deja para la posteridad inmortal que son las creaciones humanas.

    Todo lo que creemos y lo que damos a esas personas tan sabias, que escriben y hacen palabras tan mágicas, tan coquetas que conquistan el alma y los sentidos, que no agobian al paladar tantas palabras por ser un manjar para los ojos, la mente y el alma, nada puede quedar o sobrar en una palabra que se escribe con curiosidad e intención de ser aclamada y leída, las acciones que se dejan en las letras se llevan para siempre en las venas.

    Los recuerdos son nuestra única cosecha, porque todo lo que tenemos en el presente se acaba convirtiendo en recuerdos, terminan siendo futuros recuerdos las acciones del presente y del pasado, el futuro esta hecho de recuerdos renovados con la pisada de la vida que sigue y no se detiene, todo lo que hacemos se queda en nosotros, las palabras engalanan el alma y las palabras que leemos, que sentiremos, vemos y oímos se quedan en nuestras propias palabras. ¡¡¡Viva Gabo!!!, nunca morirán tus recuerdos que dejarás presentes en el Macondo colectivo que caminamos y vivimos en tu prolífica vertiente entre tanta gente dejarás tus recuerdos presentes vivirás por siempre Gabriel García Márquez.

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  235. Ilse Brenda Avelarde Quintero

    Lo que no se escribe se olvida

    Creo que fue cuando iba en 6to de primaria, todos hablaban de lo maravilloso que era “Gabo” y sus libros, de todo lo que escribía y lo mucho que resaltaba su pasado en el periodismo.
    Para ese entonces yo sólo leía las revistas que encontraba en la oficina de mi mamá “Poder y Negocios”, “Cuarto Oscuro” y “Mexicanismo”. No puedo afirmar que desde que tengo uso de la razón me gustaba leer porque mentiría, no me gustaban las lecturas obligatorias del libro de texto y odiaba hacer reportes de lectura como si la maestra en verdad se dedicará a leer la opinión de unos niños de primaria, que reprimidos por ella, sólo se limitaban a escribir “Pues éste libro me pareció bueno”, en fin, recuerdo que el primer libro que me llamó la atención estaba en el estante del salón de clases, todos del Fondo de Cultura Económica, arriba de cada libro, lo recuerdo tan claro, habían unas nubes y sobre ellas tres siluetas de hombres leyendo. Decidí leer Anibal y Melquiades me atrevo a decir que será por siempre uno de los libros que marcó mi infancia junto con Amadís de anís, Amadís de Codorniz pero Increíble Kamo junto con Crónica de una muerte anunciada forman parte de las dos etapas más entrañables de mi vida: infancia y adolescencia. Para entonces yo tenía 12 años y ya era justo leer algo más, no negaré que intenté leer la biblia pero no funcionó, así que leí un libro de trucos matemáticos, -yo quería ser físico matemático- , me gustó y creo aprendí uno que otro problema interesante, pero aún sentía que me faltaba algo.
    Gringo Viejo me había parecido algo extraño a lo que ya leía, pero aún no sabía que género iba a ser de mi preferencia cada que dedicara mi tiempo a un libro, no es obligación escoger uno, pero sabía bien que elegir un género me ayudaría a elegir un autor.
    Después de un año leyendo poesía, artículos, ensayos y críticas -mientras fueran de cine mejor- yo estaba maravillada.
    En la secundaria, Marianela, Batallas en el desierto, Mio Cid y Rebelión en la granja me ayudaron a acostumbrarme y a enfrentar mi realidad; De ahora en adelante mi vida ya no iba a depender de los libros pequeños del Fondo de Cultura, tenía que interesarme por algo un poco más pesado, que me ayudaran a crear mi propia crítica sobre lo que día a día iba leyendo, pesado no es sinónimo de páginas, y nadie nunca dijo que entre más páginas el libro es mejor ¿verdad “coronel no tiene quien le escriba”? Al decir pesado me refería a que si era necesario volver a leer una página para entender, lo haría.
    Llegó a mi mano un libro, La tregua, así es, creo que después de tanto perderme en las páginas de cada libro esperanzada a encontrar algo que me emocionara había decidido leer novela al término de esta belleza.
    Todos hablaban de Cortázar, Benedetti, Borges, Neruda y Márquez. Y yo, pues bueno simplemente había hecho la elección de García Márquez, no podía empezar con Cien años de soledad, como es típico, me habían amenazado “Tienes que leer otro libro antes de que empieces con Cien años porque no le entenderás a su forma de escritura”, yo aún no entiendo porque me deje llevar por ese comentario, pero por si las dudas preferí leer otro. No sé que tanto retrocedí pero cuando me di cuenta ya había abierto la primer página de un libro que comienza más o menos así: “Era inevitable: el olor a almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.” Me deje atrapar tanto en esa historia que después tuve la necesidad urgente de leer Cien años de soledad, y con él todos los libros que pudiera encontrar en la portada el nombre de semejante sabio que me había cautivado con su realismo y la manera en la que sólo a él se le permitía escribir.
    Con sus libros vinieron las investigaciones acerca de su vida, durante 6 años volvía a leer los que con el tiempo olvidaba, sus artículos, carrera y datos importantes así cómo desde el más insignificante que pudiera encontrar.
    Cuando iba en mi último año de prepa releí algunos de sus libros y apuntaba todas las frases con el número de página, lo hice con tanta emoción y satisfacción que cuándo leía una frase sabía afortunadamente de dónde provenía y me limitaba a poner una sonrisa que demostrara lo encantada que estaba con éste maestro. Desafortunadamente este gusto duró hasta que mi iPod desapareció y nunca guarde una copia.
    Cada que leía a otro escritor era inevitable no comparar con lo antes leído, pero mejor reconocía el valor que todos tenían al escribir cuando yo seguía sin hacerlo.
    Gabriel García Márquez me inspiró a una oportunidad, a alejar aquello que no me permitía construir el puente hacía el futuro, bastó poco para dejarme atrapada y enamorada de cada línea escrita en un libro, creía que si estudiaba derecho cuando terminará mi carrera escribiría tan sutil como él, me permitió dedicar toda una página a quien a mis 19 años pensaba que sería el amor de mi vida, fue el motivo de una bella amistad en la universidad, el arreglo de la relación con mi padre, la convivencia crítica con una vecina y el claro ejemplo de hacer y decir lo que se quiere y se piensa al instante y sin miedo.
    Siempre anhele pararme afuera de Fuego 144 para algún día observar a quien había elegido para ser su aprendiz. No sucedió.
    A la noticia de su muerte me consterne, no tenía algo que decir, o quizá tenía mucho pero necesitaba estar consciente que ese ceño fruncido a la hora de pensar y esa sonrisa que deja atónito a cualquiera, elegante y dejando a la imaginación de los demás semejante fascinación, esa sonrisa, ya no la vería nunca más.
    Sé que no se va como fríamente se escucha, también sé que no leerá esto, pero necesitaba escribirlo, necesitaba hablar de su ausencia. A mí una vez me dijeron “Lo que no se escribe, se olvida” y ahora es claro que cuando redacte será para hacerle un pequeño homenaje a quien logró lo que nadie podía, le escribiré para no olvidarlo querido profesor Gabo.
    En mi bote de láminas un día apunté: “Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra”, ya eres más de México que de Colombia.
    Descansa en paz Sabio, descansa en paz Maestro.

    IBAQ

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  236. Manuela Mariño

    Estaba en la secundaria cuando me dejaron leer “el coronel no tiene quién le escriba”, no me gusto por que no le entendí; sin embargo, mi familia de lectores insaciables me adentró más adelante en “cien años de soledad”. Pero fue finalmente “el amor en los tiempos del cólera”, el relato que me tiene atrapada desde que lo leí por primera vez, hace unos veinte años más o menos y desde entonces cada año lo releo, encontrando algo nuevo cada vez y por medio del cual pude encontrar el gusto por las otras historias del inigualable García Márquez. Es un privilegio poder ser contemporánea, vivir su historia en el momento en que fue sucediendo. Un beso hasta donde se encuentre!

    Manuela
    Abril 18, 2014

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  237. Julio César García Maciel

    Aprovecho este espacio para dar las condolencias a la familia de Gabriel por su partida, a la edad de 16 años tuve el primer contacto con la obra de García Márquez leí Cronica de una muerte anunciada, a pesar de leerla por un encargo escolar su forma de escribir me atrajo y en los años posteriores fui adquiriendo sus demas libros; sus personajes siempre me recordaron a la forma de ser de mi familia paterna. Ahora despues de 25 años de mi primer contacto con su literatura estas líneas son un homenaje a la huella que dejo en mi vida, siempre que tengo ocación recomiendo sus libros. La Obra del Gran Gabriel García Márquez perdurará por siempre

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  238. Aleida

    Esto lo escribí una semana antes de que él falleciera

    A ti te debo el amor a la lectura, te debo mis pocas noches de insomnio por devorándome tus libros, te debo el cólera que me atacó una tarde de verano siendo una adolescente, el amor a Macondo , la presencia de Aureliano y el Coronel olvidado. Por ti me enteré de una muerte que era anunciada. Te debo las tardes húmedas, esas siestas en el pueblo con la ropa tendida, movida por el viento y aquel olor a la guayaba. Por esas deudas te pido que no te vayas aun, que el pago que te doy, que se que no es mucho, es esta misiva, todo lo que he escrito y escribiré. Gabriel aun tienes mas historias que contarme…… tienes que vivir para contarla.

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  239. Francisco M Hernandez

    Maestro Gabriel Garcia Marquez, simplemente gracias por el legado literario que dejaste a la humanidad, porque tu nos enseñaste “Como se cuenta un cuento” con tu “Obra Periodistica” que tuviste el privilegio de “Vivir para contarla”.
    “La mala hora” te llego en mal momento con una “Cronica de una muerte anunciada” y ahora “El coronel no tiene quien le escriba” tus obras literarias me acompañaron y me hicieron reflexionar “Cuando era feliz e indocumentado”. Ahora solo “Me alquilo para soñar” con “El amor en los tiempos de colera”. “Yo no vengo a decir un discurso”, pero es un hecho que ni “Cien años de soledad” ni “La hojarasca” podran borrar “El rastro de tu sangre en la nieve”, gracias maestro.

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  240. Lupis

    Desde lo más profundo de mi corazón te doy las gracias por darme la oportunidad de gozar de tu magia y del encanto de Macondo. Feliz viaje a ese mundo de ensueño, donde llueven tenuemente flores y vuelan mariposas amarillas.Dios te bendiga mi Gabo adorado.

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  241. Angela Hoces Sauvat

    Los obreros de la palabra que no tenemos patria, también te agradecemos maestro por tus enseñanzas.

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    1. Patricia Sauvat Gajardo

      Buscandote en los lugares comunes al intelecto, tu madre Angela Hoces Sauvat te busca desconsolada, y llora porque la palabra se quedó sin G.G.Marquez, pero su influencia prevalecerá por su distinguido amor a sus orígenes a su patria amada y a sus costumbres. Marta Patricia Sauvat Gajardo, chilena.

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  242. Pedro Granados Rojas

    Es difícil aceptar cuando ya no se va a volver a ver a un amigo, un familiar, un hermano, padre o abuelo. Por lo que veo “Gabo” dejará un vacío muy grande en varios de estos mundos que hay en la tierra. Hoy lo voy conociendo y tendré el gusto de iniciar la lectura de su obra magna “Cien años de soledad”, que sin leerla le diría al maestro Márquez: preferible 100 años de soledad a un vida sin verlo.
    Viva Colombia, viva México, viva Gabriel García Márquez.

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  243. Alberto Montes de Oca P.

    UNA LÁGRIMA POR GABO

    Ha muerto un grande, Macondo está de luto, ya no habrá mas historias de señores viejos con alas enormes, ya no habrá mas cuentos peregrinos y si habrá coroneles que nadie les escriba, ni amores imposibles en tiempos del cólera, y ni una muerte anunciada más. Seguramente la luz seguirá siendo como el agua.

    Te has ido Gabo, la vida me concedió la oportunidad de charlar contigo unos minutos, aquel memorable 4 de enero de 2004 (en el Aeropuerto Internacional de la Cd. de México), y estrechar tu mano, tu mano prolífica, que tantas obras escribió. Quizá Doña Mercedes recuerde ese encuentro, pues recité de memoria los primeros párrafos de algunas de tus obras.

    Para quienes fuimos tus asiduos lectores y devoramos tus libros, habrá un vacío en nuestros libreros, en espera de tu última obra.

    Descansa en paz
    Marzo 6, 1927 – Abril 17, 2014

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  244. Ameyalli

    Querido Gabo, gracias por regalarme todas tus historias, por enseñarme a vivir, sonriendo y disfrutando de la vida, ahora que partes, sé que no te irás, sino que estarás por siempre; una parte de tí, la plasmaste en cada uno de esos libros, que nos dejaban los ojos como tazas de café, que nos hacían soñar con los ojos abiertos, que nos permitían conocerte más a través de todas las aventuras leídas.
    ¡Gracias, maestro!

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  245. María Elena Figueroa

    ¡Gracias Maestro!
    Gracias por todo esos momentos mágicos que me ha regalado cada de vez que leo alguno de sus cuentos o novelas.
    Gracias por acompañarme, con sus relatos, en buenos y no tan buenos momentos de mi vida.
    Y ha seguir su consejo: ‘no llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió’… Hay que sonreír y agradecer por su vida y su legado…
    ¡Gracias y hasta siempre Gabo!

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  246. Adriana Ovando

    Es difícil despedirse de alguien que sin conocer físicamente marca tu vida, que gracias a sus letras te determina y te hace diferente. Gracias por hacerme imaginar olores, por hacerme sentir Fermina Danza, por vivir la frustración del Coronel esperando una carta, por caminar entre hojarasca, seguir una muerte anunciada, vivir 100 años de soledad y más. Gracias por existir.

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  247. Ana Laura Fernández

    Gracias Maestro, gracias por acompañar tantos momentos de mi vida, por cautivarme con cada historia y hacer de la lectura un gusto a tu lado. Gracias a ti aprendí lo que es beberse un libro y sumergirse en la fantasía. Con mucho cariño te despido, con una lágrima en la mejilla y un corazón apachurrado. Tu obra eterna, será compartida en cada generación de mi familia, así como mi abuela hizo conmigo, se que llegara el día de hacerlo con mis nietos. Gracias Maestro…

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  248. Monica

    Gracias Señor Gabriel Garcia Marquez, gracias Escritor, porque gracias a ti aprendi a llorar por el amor verdadero, El Amor en los tiempos del Colera, te vas de cuerpo pero siempre viviras en cada letra, cada pagina, cada libro, cada lector, GRACIAS!!! 😀

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  249. Elizabeth

    Puedo decir que cuando escuché que te fuiste sentí profunda tristeza y es que mi maestra de literatura en el bachillerato había realizado la labor de convencerme de estudiar letras, pero puedo confesar que la estocada final, el punto donde encontré lo que deseaba ser toda mi vida ocurrió cuando llego a mis manos 100 años de soledad, en ese momento mi vida se enamoró por completo de la literatura, cosa curiosa recuerdo que en mi examen de ingreso a la universidad me preguntaron :
    “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota…”
    ¿Qué célebre obra de autor latinoamericano inicia así?
    En ese momento sonreí y sentí una complicidad.
    Gracias por ese mundo que creaste para cada uno de los que nos sentimos tus amigos, gracias por pensar en nosotros.
    Al final del tiempo nunca estarás ausente pues sé que cada lector que se atreva a entrar a ese realismo mágico sentirá esa invitación cálida a seguir a tu lado.

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  250. Abraham Eduardo Méndez Yáñez

    PLEGARIA
    Tú eres mi bastón, mi pedestal, mi consuelo
    Eres en donde poso frágilmente mis pies; el suelo
    Me arropas en tu manto
    Y declino mi cabeza en tu regazo
    Recoges en tus manos mi llanto
    Mientras me encuentro tendido en el suelo en un quebranto
    No me exiges nada, solo arrepentimiento
    Y yo te pago mal y en descontento
    Agravio tu sabiduría y no te comprendo
    Pues te entregaste al hombre sin remordimiento
    Sin mediar palabra te entregaste entero
    Eres mi paz, mi calma, eres mi consuelo
    Eres en donde poso frágilmente mis pies; el cielo.
    AMEDEBVY
    fuiste mi inspiracion y de ti aprendi el poder de la palabra Dios te tenga a la diestra escribiendo para que te Lea
    hasta siempre coronel Gabriel

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  251. Rodolfo Montoya

    ai estaba, al fin en persona, sentado en el estrado, junto a autoridades de la politica y empresarios; serio, se beia cansado en ese entonses alrededor de setentaisiete años, Gabo; cintia, mi esposa, a mi lado, con la emocion en su rostro, imposible de ocultar. al entregar unos premios de periodismo, se los daba a su esposa para que ella los entregara, pero le hacían señas de que el lo hiciera, “para la foto” me supongo, al terminar nos amontonamos a su alrededor, firmo dos tres libros, de inmediato los guardias se lo llevaron a otro salon privado, “ni modo, no se va a poder, somos muchos”, cintia me convencio de esperar un poco, bino y canapes, para acortar el tiempo, llegamos a la fila un poco tarde, eramos como treintaytres, y a la persona atras de mi le dijeron, asta aqui, yo con “cien años de soledad”, cintia “vivir para contarla”, nos toca turno, y pasamos juntos, a lado isquierdo sentado frente a una pequeña mesa, garcía maequez, de lado derecho, lorenzo zambrano, le doy el libro a garcia marquez, me pregunta,”tu nombre”, tacha “soledad” en vez pone “felicidad”, “cien años de felicidad para rodolfo montoya”, cual es tu nombre “cintia”, “zintia?”pregunta con un asento españolado, al mirar la edicion del libro que llevaba, me pregunta zambrano “y esta donde la conseguiste”, en eso entra carlos monsivais, y comenta ” te faltan muchos” cintia responde “pues ayudele a firmar”, “si ayudame, sientate”………….
    “Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna….”
    Discurso de García Márquez en Zacatecas.

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  252. Raquel Ig

    Que si algo bueno me ah enseñado mi madre es el cariño por la lectura, pues con ella los paseos por el Centro Histórico se volvieron una costumbre más por esas calles (Donceles) donde encuentras desde libros para colorear hasta los que ahora ocupo para la escuela y los que no puedes dejar pasar, ella gusta de usted y de su trayectoria, así como yo y toda la familia y muchas muchas otras personas más..
    Hasta siempre Gabo!!

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  253. Norma Valdivia

    No puedo hacer más que agradecerle a la persona más brillante, con quien me hubiera gustado conversar aunque fueran sólo cinco minutos… a quien a través de sus escritos dejó una huella enorme en mi… y me pregunto: ¿qué haremos con esta soledad?… espero que su familia, que nos lo ha compartido amablemente durante todos estos años, se sienta reconfortada por todo el cariño que el mundo entero le tenemos a Gabo, el eterno e inmortal.

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  254. Martha Ramírez

    ¡Hasta siempre Gabo!
    Que razón tenías al definir al periodismo como el mejor oficio del mundo. Compraba libretas de taquigrafía y bolígrafos, cuando en el celular llegó un mensaje con la noticia de tu muerte…así me sorprendió con unas libretas en una mano y el celular en la otra. Con más de 26 años de ejercer este el mejor oficio del mundo, colegas y entrevistados, todavía se sorprenden que no use grabadora, es por tus enseñanzas. Porque si el Gabriel García Márquez, escritor me acompaña desde la adolescencia, Gabo el periodista, está presente, siempre. Nunca te conocí en persona, y ni en sueños podría entrevistarte, pero a través de tus libros, fuiste alguien tan cercano, gracias por todo lo que nos diste siempre con ese corazón en la izquierda donde debe estar. Y salud, brindemos por ti y tu vida por siempre.

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  255. Yaneth

    Aunque a todos nos va a tocar, no es fácil aceptar que ya no está. Gracias por emocionarme con “El amor en los tiempos del cólera”, que considero su mejor obra, sin dejar de lado la desesperanza vivida con “El coronel no tiene quién le escriba”, y la lectura imparable de “La aventura de Miguel Littin clandestino en Chile”, que me hizo trasnochar pues la angustia no me dejó abandonar la lectura hasta no terminarla. Gracias por las emociones de los libros que han llegado a mis manos, que no han sido todos, y por hacer pensar que las mariposas amarillas van a ser el reemplazo de las balas que nos azotan.

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  256. Irina López

    Me mandaron llamar de la dirección de la escuela. Al verme, la secretaria me miró con ojos chismosos y dijo: “El Gabo te anda buscando”…Y al fin lo ví y preguntó “Asi que tu eres López del Valle?”…y le respondí. No señor, yo soy López de la Paz…”Ahhhh, pacífica. Ven acá, cuéntame que ha pasado”.
    Y así pasaron ese y otros dias. Como cuando le conté una historia que me sucedió de niña y me regañó por andar copiando anécdotas. Por supuesto que me enojé…pero el quiso comprobarlo y me mando la copia de un libro que se llama “Personas en la casa”. Fue asombroso hallar una historia en otro lugar del continente, casi copiada, de una triste y lejana anécdota de mi infancia.
    Siempre llegó a preguntar noticias de su tierra. Le gustaba encontrar a una pacífica en sus viajes a San Tranquilino.
    Gracias por siempre maestro

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  257. Jairo Pineda

    Los pequeños mortales sentimos la satisfacción de los inmortales como Ud. maestro, que nos enseñó a disfrutar de sus letras y relatos y a soñar. Pasarán quizá siglos, para que esos mortales puedan puedan sentir lo que hemos sentido los que tuvimos la suerte de vivir para contarlo.

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  258. Flor Cogley

    Grande fuiste, grande eres y siempre lo serás. Recuerdo como si fuera ayer cuando lo conocí… fue en un seminario taller, en Cartagena, Colombia. Nos informaron antes del almuerzo que el maestro García Márquez nos acompañaría esa tarde. Fue un privilegio que agradeceré toda mi vida a la FNPI.

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  259. Gloria de Villafañe

    GRACIAS A LA VIDA COMO VIOLETA,
    PORQUE ME DIO CIEN AÑOS DE SOLEDAD,
    EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA,
    LA HOJARASCA…,
    PORQUE ME DIERON LA COMPRENSIÓN RÍTMICA
    DEL ALIENTO DEL TRÓPICO,
    GRACIAS GABO POR EXISTIR ,
    POR TU ETERNA SABIDURÍA

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  260. LILIA ESTHER VALENZUELA

    Qué forma tan fácil de encandilar a sus lectores, cuando empezábamos a leer una de sus obras ya no la queríamos dejar, su narrativa tan rica nos trasladaba al lugar que mencionaba. Gracias por todo lo que nos enseñaste a través de tus obras, tu tremendo conocimiento de la realidad y de la gran imaginación que plasmaste en ellas. Graciran GABO!!!

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  261. Nestor Quintana Montes

    La primera vez que leí Crónica de una muerte anunciada fue en la habitación que compartía con un hermano de mi viejo durante el tiempo que estuve por Lima. Debe haber sido un sábado porque recuerdo que ese día me lo destinaron, mis tías – otras dos hermanas de mi viejo, para hacer la limpieza; entonces noté que mi tío tenía unos libros ‘escondidos’ en el lugar donde almacenaba su ropa. Mi curiosidad me llevó a descubrir aquella novela de García Márquez que me puse a leer de un solo tirón y quedé impactado por el relato y la historia que contaba. Posteriormente, con el transcurrir del tiempo, la he leído en dos ocasiones más. Quizá un año después de mi descubrimiento de la obra, me dediqué un verano a visitar la biblioteca nacional cuando aún quedaba en la Avenida Abancay, en Lima, y toreaba a mi viejo que suponía me encontraba yo en la academia preuniversitaria. Ahí instalado los calurosos días del verano limeño, me topé con Olor a la guayaba, una obra de entrevistas con su amigo Plinio Apuleyo Mendoza y que describía algunos de los misterios literarios de Gabo. Hace un par de años. volví a encontrarme con esta obra y la adquirí en un puesto de venta de libros de segunda mano, y ahora, ambas obras, forman parte de mi biblioteca personal. Allá nos vemos…

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  262. Luis Gonzalez Salas

    MI hijo mayor lleva como segundo nombre Gabriel. Eso fue lo único que en aquel momento se me ocurrió para agradecer, a lo lejos, a quien me había cautivado con su portentosa imaginación y me había enseñado que, entre las sombras, América Latina guardaba luz y pan para todos. Un abrazo fraterno desde Costa Rica a su familia y a los amigos colombianos.

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  263. Tarcilo Torres

    Muerto, pero vivo. La ausencia fisica inmortaliza la vida y obra de García Márquez. El mas grande de todos. Un gran genio de nuestros tiempos.

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  264. Magally Anahi Noguez Monroy

    Me enamoraste Florentino Ariza, Melquiades invadiste mi mente de la sabiduría de tu Alquimia, conocí los demonios que nacen con el amor, sigo respirando los aromas del cuarto del General y mientras espero la llegada de la hojarasca me quedo con cada uno de tus discursos escritos sin querer ser leídos …
    Gracias señorón !
    Gracias gabo por acompañar con tus textos cada episodio de mi vida…

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  265. Magally Anahi Noguez Monroy

    Me enamoraste Florentino Ariza, Melquiades invadiste mi mente de la sabiduría de tu Alquimia, conocí los demonios que nacen con el amor, sigo respirando los aromas del cuarto del General y mientras espero la llegada de la hojarasca me quedo con cada uno de tus discursos escritos sin querer ser leídos…

    Gracias Señorón, gracias Gabo por acompañar cada episodio de mi vida.

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  266. Francisco J. Touceiro R.

    Que en paz descanse uno de los mayores exponentes del “mejor oficio del mundo”. Dios lo tenga en su gloria. No hay palabras que puedan expresar el agradecimiento por su gran obra y lo que aportó para la humanidad. Adiós, Gabo.

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  267. Luis Orlando

    Muchos años después frente a los académicos de Suecia, Gabriel habría de recordar aquella tarde remota en que su abuelo lo llevó a conocer el hielo.
    Macondo era solo una aldea que reverberaba en su imaginación al calor canicular del mediodía y refrescada por un río de aguas cristalinas con piedras como huevos prehistóricos.
    Después poblaron su universo mágico innumerables creaciones: La tercera resignación, Un señor viejo con unas alas enormes, La Hojarasca, El coronel no tienen quien le escriba, La mala hora, Los funerales de la Mamá Grande, Cien años de soledad, Isabel viendo llover en Macondo, Relato de un náufrago, La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, Ojos de perro azul, Cuando era feliz e indocumentado, Chile el golpe y los gringos, El otoño del patriarca, Doce cuentos peregrinos, El verano feliz de la señora Forbes, La soledad de América Latina, Crónica de una muerte anunciada, Viva Sandino, El amor en los tiempos del cólera, La aventura de Miguel Littín, clandestino en Chile, Diatriba de amor contra un hombre sentado: monólogo en un acto, El general en su laberinto, Me alquilo para soñar, Noticia de un secuestro, Vivir para contarla, Memoria de mis putas tristes, Yo no vengo a decir un discurso.
    Quizás ya terminó de descifrar los pergaminos junto a Melquiades y todo lo escrito en ellos es irrepetible desde siempre y para siempre para que las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan una segunda oportunidad sobre la tierra.

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  268. Diógenes Hernández

    Siempre estaré muy agradecido de conocer en tus novelas una literatura caribeña que llévate al mundo enriqueciendo nuestra lengua española,de tus enseñanzas,para que el periodismo no fuera una mercancía de mercado y los periodistas fueran responsables y escribieran con ética,moral rigor y calidad.“Los periodistas deberían hacer un minuto de silencio para reflexionar sobre su responsabilidad”Gabriel García Márquez

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  269. Maggie Carvajal

    A quien inspiró a tantos a soñar, otros a leer, otros a escribir y a muchos mas a vivir 100 años y entender la soledad

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  270. Geovanis Cervantes Diaz

    Distinguidos familiares, amigos, colegas y conocidos, desde el momento que me entere de la muerte de nuestro Nobel Gabriel García Márquez, estuve tratando de buscar una forma de rendirle un sencillo homenaje, pero como la inspiración no llega cuando uno quiere, sino cuando el Supremo Creador lo dispone, fue precisamente ayer después de 6pm., cuando llegue de misa, que sentí en mi mente y en mi corazón, el deseo de escribir, de esa humilde inspiración surgieron los siguientes párrafos, escritos con base a las obras que escribió el maestro:

    HOMENAJE A NUESTRO NOBEL GABRIEL GARCIA MARQUEZ

    Gabo “Yo no vengo a decir un discurso” (2010), solo deseo rendirte mi humilde homenaje; como me gusta escribir igual que a ti y tengo “La bendita manía de contar” (1988), “Cómo se cuenta un cuento” (1995), me estoy inspirando para que esta composición no me quede como un simple “Relato de un náufrago” (1970).

    Tu vida transcurrió “De viaje por los países socialistas” (1978) “Cuando era feliz e indocumentado” (1973), dentro de ellos “Chile, el golpe y los gringos” (1974), disfrutando en tus andanzas “Del amor y otros demonios” (1994), viendo “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada” (1972), aprovechando para hacer muchas “Crónicas y reportajes” (1976), también “Periodismo militante” (1978) y a tu regreso a Colombia contar siempre tus “Doce cuentos peregrinos” (1992).

    Conociste muchas estaciones climáticas en varios países, dentro de ellas “El otoño del patriarca” (1975), caracterizada por “La hojarasca” (1955) que el viento levanta a su paso y el calor de “El verano feliz de la señora Forbes” (1981); disfrutaste emocionado cada momento de tu vida, conociendo países con fauna salvaje, pero ni siquiera “La tigra” (1978) pudo hacerte ningún daño.

    Desafortunadamente llego “La mala hora” (1962) en que te diagnosticaron esa terrible enfermedad que hoy apago tu vida y tu inspiración, que se convirtió en “Crónica de una muerte anunciada” (1981), por la cual ya no podremos ver mas tus “Ojos de perro azul” (1972), pero puedes estar seguro que aunque pasen “Cien años de soledad” (1967) sin tu presencia, siempre estarás en la “Memoria de mis putas tristes” (2004); hoy esta “Isabel viendo llover en Macondo” (1968) lagrimas de tristeza y no porque sean “Los funerales de la Mamá Grande” (1962) sino por tu partida, debido a que ahora “El coronel no tiene quien le escriba” (1961), ojala hubieras demorado mucho mas años con vida siendo así “El negro que hizo esperar a los ángeles” (1972) para que pudieras vivir “El amor en los tiempos del cólera” (1985) y ver “El general en su laberinto” (1989).

    Le doy gracias a Dios porque al morir no dejaste “El rastro de tu sangre en la nieve” (1981), te fuiste en paz y dejando un legado a Colombia y al mundo entero, aunque no se si una “Operación Carlota” (1977) te hubiera permitido sobrevivir a tu enfermedad, en estos momentos se que estarás al lado de Dios ayudando a los Colombianos a luchar “Por un país al alcance de los niños” (1996), sin mas “Noticia de un secuestro” (1996), sin mas derramamiento de sangre entre hermanos, para que todos juntos vivamos en paz, justicia y libertad, y cada persona pueda decir “Me alquilo para soñar” (1995), lastima Gabo que cuando este gran sueño se haga una realidad, esa historia ya no puedas “Vivir para contarla” (2002), PAZ EN SU TUMBA¡¡¡

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  271. Martin Alcarraz

    Hasta la vista Maestro. Gracias por tantas historias llenas de imaginación y pasión. Gracias por ser un referente de todo aquel latino que estudio periodismo. Grande Gabo!

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  272. Oscar Tapia

    Gracias Gabo por lo que escribiste y me enseñaste. Seguiré leyendo tus libros para aprender a vivir aún más intensamente y tratar de mejorar mis crónicas que hablan de la gente. Hasta luego, maestro…..

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  273. Patricia Jiménez Díaz

    Gabriel García Márquez: gracias por tu periodismo, gracias por tu literatura y por se un hermoso ser humano. Que buena suerte el haberte conocido, que gracia tan linda el haber podido decirte que te quiero mucho. Tu sonrisa, tus letras y tu generosidad en extremo me acompañan, me inspiran y alegra mi vida. Un abrazo grande y fuerte.

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  274. Yanina

    En mi adolescencia leí 100 años de soledad y luego cada uno de tus libros. Pero ese es sin duda mi preferido entre todos libros y vos entre todos los escritores. Desde Argentina te lloramos y recordaremos como el más grande de todos.
    Hasta siempre MAESTRO

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  275. Marcela Ramos Cuéllar

    Faltando 15 páginas para terminar de leer (¡otra vez!) Cien años de soledad, me entero de la muerte de don Gabriel… ¡Apártense, vacas, que la vida es corta!… El cielo, dicen algunos, es tener mucho de aquello que disfrutamos…Espero tener mucho de ti en el paraíso. Gracias por tanta magia, en medio de nuestra realidad.

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  276. Patricia Jiménez Díaz

    Gabriel García Márquez mil gracias por tu literatura y por haber sido un hermoso ser humano que inspira mi vida. Que buena suerte el haberte conocido, que gracia tan bonita el haber podido decirte que te quiero mucho. Tu sonrisa y tus palabras me acompañan y me alientan. Va un abrazo grande, fuerte y valiente como tú.

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  277. Juan Carlos

    Con sus libros entendi un poco mas el espiritu de Iberoamerica, su forma de entender la vida y la pasion por todo lo que viven, el encendio la luz de la cercania entre mundos e interpreto las diferncias culturales con sutileza

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  278. María Romoacca

    El jueves Santo del 2014 quedará en la memoria de todos los que te amamos. Tu partida nos llena de mucha tristeza, yo soy una de ellas. Has influenciado tanto en mí y en mi pasión por el Periodismo, que como dices ” Es el mejor oficio del mundo”. Siempre te seguiré porque aunque no estés físicamente, tus libros, frases y anécdotas nos quedarán para la eternidad.
    Gracias Gabo! Gracias por todas las enseñanzas que me diste y aunque duele saber que ya no estarás aquí en la tierra, no estaré triste porque sé que debes estar en tu Macondo allá en el cielo.
    Hasta siempre Gabo.

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  279. raul rimoldi

    Siempre senti al leer cualquier obra de Gabo, que dulcificaba el alma. Es tan reconfortante leerlo, que releo una y otra vez cualquier novela. A modo de homenaje, desde hace unos años leo una vez al año, Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera. Escuchar su voz contando anécdotas es un elixir de bienestar. Es oportuno recordar que, cuando murió Julio Cortazar, Carlos Fuentes le avisa a Gabo, y éste le contesta, no creas todo lo que dicen. Del mismo modo, Gabo no muere por que nos dejo la impronta de un tipo genial, Nada mejor para recordarlo que leyendo sus libros-recomiendo Yo no vine a decir un discurso- y escuchando música caribeña. Un abrazo a todos los admiradores del mundo. Sin tristeza, que el mejor honor que le podemos dar es recordarlo con la alegría que nos regaló. Te quiero Gabito como si hubiera sido hijo tuyo.

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  280. Sandro Mairata

    Gracias por todo lo que nos dio, maestro. Como periodista, pude asistir becado dos veces a la Fundación de Nuevo Periodismo; en ambas oportunidades salí mejor persona y obrero de la prensa. Mis saludos y mis respetos a su trabajo y a la gente que convocó en vida, que seguirán dándole a conocer al mundo lo que significa usted Latinoamérica toda.

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  281. Graciela Gliemmo

    Ante la muerte, todo posible sentido se suspende e irrumpe el silencio. Cuesta aceptar que seres tan inmensos como Gabo también deben partir. En su lenguaje —mucho más que un instrumento para construir historias y personajes inolvidables, un universo en sí mismo— está y seguirá estando Gabo, tan querido y admirado por sucesivas generaciones de lectores, venciendo los límites que nos impone el tiempo.

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  282. Helkin Rene Diaz

    Nos dejas con una sonrisa y una tristeza en el rostro. A muchos de nosotros nos diste la pasión por leer, al leer tus libros y crónicas. Crónicas que mas que crónicas eran toda una aventura. A muchos ciudadanos de este planeta les duele tu ausencia, pero sobre todo nos dejas un ejemplo claro a los Colombianos: Que no debemos callar frente a lo que vivimos, sin pensar en las consecuencias.
    Gracias Gabo.!

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  283. Ana Marcela Montanaro

    Con todos los Aurelianos, con todos los Arcadios; con Úrsula Iguarán, Amaranta, Remedios La Bella, Pilar Ternera y Santa Sofía de la Piedad. Con Fermina Daza, Florentino Ariza; con Sierva María de todos los Ángeles, Cayetano Alcino del Espíritu Santo Delaura y Escudero, y hasta con la memoria de Santiago Nasar. Con todo Macondo, con toda Nuestra Latinoamérica, con ustedes lloro.
    Gracias Gabo, por la magia, la palabra, el calor y la humedad.

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  284. Guillermo Mora Tavares

    Don Gabriel García Márquez, Maestro inmortal, gloria del Periodismo y las Letras Españolas de todos losm siglos.

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  285. Luisa T.

    Lo único que no te voy a perdonar, querido maestro, es que partieras antes de que mi sueño de ser tu alumna presencial pudiera hacerse realidad. Te lloro como lloré a mi Tío Simón, y siento en el alma una tristeza como la que sentí al dejar mi tierra natal, en el oriente de mi país, para venirme a la Capital a estudiar “el mejor oficio del mundo”. Me queda ir aprendiendo de ti lo que nos dejan tus escritos. Gracias por tanto, Gabo de mis amores.

    Luisa
    20 años
    Caracas, Venezuela

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  286. Gervasio Sánchez

    Queridos amigos del FNPI:

    Os mando un fuerte abrazo en estos momentos tan duros tras la muerte del gran maestro de la literatura y el periodismo. Yo crecí periodísticamente leyendo sus libros y sus artículos y, de hecho, mi primer artículo publicado en un diario el 14 de diciembre de 1982 fue sobre su figura tras la concesión del Nobel de Literatura. Gabriel García Márquez consiguió con su inventiva y su calidad narrativa que nuestra imaginación se desbordase. Espero que sigáis defendiendo el periodismo con mayúsculas en estos tiempos tan difíciles en que los medios de comunicación, en general, han dejado de vigilar al poder económico y políticos para convertirse en sus principales aliados. Ojalá la muerte de vuestro fundador sirva también para reflexionar sobre las obscenidades del periodismo actual. Es importante volver a recuperar los principios éticos con los que, al menos yo, crecí en la universidad.
    Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista, que trabaja habitualmente para Heraldo de Aragón

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  287. Ramon Gusmão

    Sin gabo, cien años de soledad (Sem Gabo, Cem anos de Solidão)

    Crônica de uma morte anunciada? Nem todos esperam, mas sabemos que ela vem. Pode durar um século, como a saga dos Buendía, ou um pouco menos. O certo é que a morte de Gabriel García Márquez, aos 87 anos, nesta quinta-feira, 17 de abril de 2014, deixará muito mais que Cem anos de Solidão.

    Tal qual seu realismo mágico, Cem anos foram suficientes para torná-lo um imortal, garantir-lhe o Nobel de Literatura de 1982 e eternizar o escritor colombiano entre os clássicos da literatura. Deveria ter 16 ou 17 anos quando li a obra-prima de Gabo e comecei a entender o mundo ao meu redor. Fui arrebatado pelo realismo fantástico, que García Márquez negava existir.

    Mas a imagem das formigas devorando a casa da família Buendía, para mim é tão real quanto a aula de jornalismo do Relato de um náufrago, ou o sonho de Simón Bolívar em construir uma grande nação latino-americana, no romance histórico O general em seu labirinto. E o que dizer da paixão eterna de O amor nos tempos do cólera?

    Seja na fantástica história de uma família, que se confunde com a trajetória da Colômbia e da América Latina, ou no realismo indispensável ao trabalho de qualquer jornalista, Gabriel García Márquez conseguiu Viver para contar o que viu, ouviu e imaginou.

    Por isso, sentiremos solidão, muito além de Cem anos. Mas quem a preencherá? Gabo dizia que, depois da morte do avô que o criou e tanto influenciou, não havia acontecido nada de interessante. A morte foi tema recorrente na obra do escritor, com funerais, outonos, labirintos, sequestros, naufrágios. De carona no realismo mágico, vou-me embora para Macondo, quem sabe lá encontrá-lo-ei.

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  288. Manuel Gonzales Duran

    Un inmenso como los inmensos se fue en abril, Cervantes, Vallejo, GABO, pero mucho mas a quien tuvimos la suerte de verlo vivir y transformar nuestro pensamiento actual. Gracias maestro por todo lo que aprendo y seguiré aprendiendo de ti, nos dejas un legado extraordinario que esperamos el tiempo nos permita conocer todo lo que dejas como periodista, literato y pensamiento inmortal. Que descanses físicamente en paz.

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  289. Irma Torres

    A Los 16 Años lei ciencias Años de Soledad y desde entonces quise conocerte, pero como muchos te fuiste sin saber que existia . En cambio tu estas en mi vida. Ahora a Los 56 Años,gracias Gabriel..

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  290. Jairo Montalvo Acosta

    La escuela del Realismo mágico debe continuar….. el Legado del Gran Maestro GABO por los Colombianos debe ser custodiado de manera especial; sus personajes de Leyenda toman vida en cada uno de nosotros y a su vez la realidad se confunde con la fantasía en donde el MITO y la LEYENDA se confunden….. desfilan ante mi mente los relatos de un Naufrago, sus crónicas amenas y que con un estilo propio van hilvanando hasta formar todos sus personajes que realmente existieron y que con el tiempo se volvieron Leyendas como en el Caso del Coronel Aureliano Buendía o que entran el el plano del MITO, como lo es MELQUIADES; pero nadie puede negar que incluso MACONDO es un lugar real….. tan real como ARACATACA la ciudad que le vio nacer y si se han tejido histórias tan fantásticas como el señor de los anillos, es muy probable que si un Colombiano dimensiona el Legado tan grande que dejó Gabriel Garcia Marquez le sirva de inspiración para escribir sobre la Saga del DORADO. “PAZ EN LA TUMBA DEL NOBEL GABO” Saludos yayoandaproyectandocentrodestudioseinvestigacionesociales

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  291. Gustavo León Ramírez Ospina

    Maestro, yo no sabía que con Cien años de Soledad y el Otoño del Patriarca me podían hacer reir. Y fue de lo lindo. Casi me sacan de la biblioteca de Envigado. Dios te tenga en la gloria

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  292. Yesid Contreras Beltrán

    Con la tristeza y la desolación de las mariposas amarilla que se fueron de Macondo para todos los cielos, a partir de este 17 de abril no escucharemos su mamadera de gallo, tan colombiana.
    Para saber de su paso por esta tierra sin olvido tendremos que releer sus novelas, inventar sus cuentos, y ver llover de llanto a Isabel, por la eternidad, en este Macondo que surge en el Río Bravo y se extiende hasta la Patagonia y Las Malvinas. Y que navega como un pueblo náufrago en el Caribe, donde galeones felices surcan la eternidad de la literatura.

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  293. Jorge Hernández

    Gabo, con tu ausencia no nos dejas solos nos dejas millones de enseñansas, nos dejas miles de cartas escritas, miles de pensamientos y enseñanzas que podemos a través de tus obras transmitir a las nuevas generaciones.
    A los periodistas nos dejas el compromiso de ser los principales promotores de tu legado de promover el buen periodismo iberoamericano a través de tu fundación. Tuve la oportunidad de visitar las instalaciones de este templo del saber en Cartagena durante una visita que hice a esta tierra del caribe Colombiano en el 2007 y tuve la fortuna de traer conmigo algunas de las obras editadas por la FNPI. Dispuesto desde Venezuela a impulsar y fomentar este legado de Gabo. Descanse en Paz maestro que tiene miles de discipulos dispuestos a seguir llevando a las nuevas generaciones sus obras que nos acompañarán siempre. Paz a su a alma.

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  294. Francisco Medina Manrique

    Gabriel García Márquez fue el guía indiscutible y cercano de los periodistas, que más allá de las nacionalidades, caló hondo en el pensamiento y en la acción para un periodismo libre y guía de los pueblos en su lucha incesante por justicia social.

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  295. michele mezza

    Grazie a Gabito per avermi fatto sognare con la forza di Buendia e la trasognata poesia di Melquiades.Con tenerezza e potenza ci ha confortato quando è andata male e ci ha incoraggiato facendoci intendere che potrà andare bene. Hasta la victoria ,siempre

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  296. Abraham Suárez

    Maestro Gabo, un simple gracias no basta para agradecerte todo lo que nos diste en tu literatura, en tu realismo magico, en cada una las emociones que en cada palabra y en cada parrafo plasmaste… Simplemente no basta un gracias, pues has tocadao cada uno de nuestros corazones, y los llevas contigo, y a a cada uno nos has dejado un pedacito de tu ser en ccada uno de tus libros. Has partido, y nos ha dejado su hermoso legado que le hace inmortal.

    Gracias por el ser un luchador incansable, un ejemplo para toda latinoamerica, y aún así ser humilde y sencillo en tu trato. Gracias por adoptar como su segunda patría la mexicana, y seguir amando a su hermosa y valiente patría colombiana (su tierrita de usted). En estos momentos ambas naciones, y toda Latinoamerica lloran su partida y celebran su vida y su legado que trascendera por todos los siglos.

    Gracias por todo, Maestro. Fue un honor haberlo leido.
    Saludos desde México.

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  297. Patricia CAPARACHÍN

    Abril, Mes de las Letras, se engrandece con tu partida. Así a lado del Inca Garcilaso, Shakespeare, Vallejo, Mariátegui, Valdelomar, Cervantes, Baudelaire, Jean-Paul Sartre, Charles Chaplin, Milan Kundera, Fernando del Paso, Hans Christian Andersen, Emile Zola, Jean-Baptiste Rousseau, Gabriela Mistral (Premio Nobel 1945), Samuel Beckett (Premio Nobel 1969), Seamus Heaney (Premio Nobel 1995), Jean-Marie Gustave Le Clézio (Premio Nobel 2008), Tomas Tranströmer (Premio Nobel 2011), Henry James, Anatole France (Premio Nobel 1921), José de Echegaray (Premio Nobel 1904), Vladimir Nabokov, Halldór Laxness (Premio Nobel 1955), Carl Spitteler (Premio Nobel 1919), Leopoldo Alas “Clarín”, Roberto Arlt, Vicente Aleixandre (Premio Nobel 1977), Rafael Guillén, Roberto Bolaño, Robert J. Sawyer, entre otros, serán grandes motivos para recordar que entre ellos estás tú, maestro de la pluma hispanoamericana… Como una lectora más te digo que hoy escribes otra obra inmortal, claro, esta vez, a lado de Dios que también es eterno… Gracias, infinitamente gracias, GABO…

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  298. Mariana Arntsen

    El me regalo la alegría de leer, el me llevo a muchos otros lugares en donde pude sentir, ver y vivir lo que todo y todos veían, sentían y vivían en esos lugares; sus letras llenas de sabor y de detalle no dejaban espacio para pensar en otra cosa que no fuese el ahora. Gabo, te doy las gracias por esas horas inolvidables y por todas las que tendré gracias a ti. Si bien tu ya no estas aquí, seguirás presente y todas tus obras y ahí nos volveremos a encontrar!
    Hasta siempre!
    // Mariana Arntsen.

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  299. Rafael Paiva

    La mente agil y el realismo magico,estaran siempre presentes en el alma inquieta de toda latinoamerica.

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  300. Marisol Andrés

    Las mejores tardes de mi vida las pasé en su compañía, recostada en mi cama, saboreando cada una de sus palabras. Amo la literatura por él. Leo y leo y no encuentro nada mejor que “El amor en los tiempos del cólera”. Gracias a él, quiero escribir, me animo, me enojo y me animo. Soy comunicadora, creo en el periodismo con él que soñó y por el que luchó. Abrió el camino de mi vida. La marcó a fuego. Mi faro en el mundo, ayer, hoy y siempre. Gracias Gabo por tu vida! Buen viaje, algún día nos encontraremos en Macondo.

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  301. Maribel Patricia RETUERTO GARCÍA

    Siempre serás eterno e inmortal en nuestras retinas y sobre todo en aquellos a quienes nos enseñaste amar la lectura, el placer de escribir y de dar libre albedrío a nuestras inquietudes literarias. Hoy eres el coronel a quien todos le escribiremos por siempre.
    Hasta la eternidad, Maestro.

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  302. Nelson del Castillo

    Es inevitable que nos embargue la pena por la muerte física de ese astro del periodismo y la literatura que es -así en permanente presente- Gabriel García Márquez. Mas debe arroparnos la felicidad de haberle tenido entre nosotros. García Márquez jamás abandonó su compromiso con el pueblo y eso es apreciable en épocas en que cambiarse de chaqueta se puso tan de moda. Su permanente solidaridad con Cuba en tiempos difíciles es admirable, tanto como su obra literaria y periodística. A nombre de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) y de nuestro presidente Juan Carlos Camaño, hacemos llegar desde Puerto Rico nuestro más sincera solidaridad a su familia que, sabemos, al igual que nosotros siempre le llevarán en su corazón. ¡Gracias Maestro por tantas lecciones de vida y compromiso!
    Nelson del Castillo
    Secretario General de la FELAP

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  303. Marcos Castillo

    Gabo muchas gracias por la palabra, por escribir la vida como una metáfora de la eternidad, como un resumen de Macondo! Gracias desde Rio Grande do Su, Brasil.

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  304. Laura

    Gracias por habitar mis sueños de historias y personajes maravillosos; gracias por la pureza de su lenguaje; gracias por una vida tan fructífera. Gracias para siempre. Descanse en paz.

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  305. Maribel García

    Descanse en paz maestro. Nos deja un legado maravilloso con el que poder revivirlo en cada línea, en cada suspiro narrativo. Regresaremos a Macondo, para ver sus flores amarillas y quizás nos espere mientras surca los mares en su buque Nueva Fidelidad. Podrá contemplar desde otra perspectiva lo que tanto nos ha dado ejerciendo El mejor Oficio del Mundo. Gracias por regalarnos esa magia definida por usted como un intento de invocar a los espíritus esquivos de la poesía, de hacer palpalbles las palabras escritas en sus novelas…de revivir el amor, la soledad o las memorias.
    Con cariño, una periodista que aún no ha perdido la fe

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  306. José López

    Adiós Gabo, has viajado al infinito al igual como tú nos hiciste viajar leyendo tus crónicas fantásticas, mil gracias por todo eso Maestro.

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  307. Ely López

    … estuviste en mis soledades y fantasías juveniles, con mis amigos: Rene, Ismael y Edgar; fantásticas tertulias, con todos tus personajes que se recreaban al lado nuestro y tus cien años de soledad…ayer jueves santo-“como día de guardar”- tú decidiste mejor, irte a aracataca, con todos ellos, tus personajes y con tu abuelo…
    …siempre estarás con nosotros! hasta siempre! …a ver si se puede oír la canción de MACONDO, con OscarChávez…
    http://www.youtube.com/watch?v=mBfP4_c2rw8

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  308. Loly Ortega

    Gabriel García Márquez, sin él saberlo, ha sido una parte fundamental en mi vida. El primer libro suyo que cayó en mis manos fue La hojarasca y a partir de ahí comenzó una historia de amor entre la literatura y yo que llegó a tal punto de seriedad que decidí que tenía que dedicar mi vida a intentar explicar a los demás lo que se siente al leer obras de arte que logran sumergirte en un mundo que va más allá de la realidad y de la imaginación; así me hice profesora de Literatura.
    Por eso, ahora que García Márquez, nuestro Gabo, ya no está, siento un intenso vacío, solo soportable al saber que Aureliano Buendía, Santiago Nasar, Florentino Ariza… van a permanecer siempre y con más intensidad, haciendo, de esta manera, renacer al maestro.
    El mundo llora su ida, Macondo sonríe ante su llegada.

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  309. Iván Andrade

    Aquí estamos de luto porque se fue el más grande escritor que ha parido esta tierra, un hombre que con su imaginación alucinada supo ver la magia que reside en este país, y a través de ella retrató nuestros males, nuestras violencias y nuestros ríos de sangre centenarios, así como nuestros amores descomunales y a menudo contrariados. Aunque los artistas de ese calibre son de algún modo inmortales, no por eso se puede dejar de soltar unas lágrimas por quienes supieron enriquecernos la vida y, en algunos casos, definir nuestra vocación. La eternidad recibe a Gabo, y quienes supimos quererlo a él, pero sobre todo a sus libros, recordaremos para siempre con gratitud lo que nos dio, seguiremos leyéndolo y esperando a ver si por fin las estirpes condenadas a cien años de soledad tienen su segunda oportunidad sobre la tierra.

    Gracias, maestro.

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  310. Yoco Reyes

    Ahora que los ladros perran,
    ahora que los cantos gallan,
    ahora que albando la toca
    las altas suenas campanan;
    y que los rebuznos burran,
    y que los gorjeos pájaran
    y que los silbos serenan
    y que los gruños marranan
    y que la aurorada rosa
    los extensos doros campa,
    perlando líquidas viertas
    cual yo lágrimo derramas
    y friando de tirito
    si bien el abrasa almada,
    vengo a suspirar mis lanzos
    ventano de tus debajas.
    Tú en tanto duerma tranquiles
    en tu rega camalada
    ingratándote así burla
    de las amas del que te ansia
    ¡Oh, ventánate a tu asoma!
    ¡Persiane un poco la abra
    y suspire los recibos
    que esta pobra exhale alma!
    Ven, endecha las escuchas
    en que mi exhala se alma
    que un milicio de musicas
    me flauta con su compaña,
    en tinieblo de las medias
    de esta madruga oscurada.
    Ven y haz miradar tus brillas
    a fin de angustiar mis calmas.
    Esas tus arcas son cejos
    con que flechando disparas.
    Cupido peche mi hiero
    y ante tus postras me planta.
    Tus estrellos son dos ojas,
    tus rosos son como labias,
    tus perles son como dientas,
    tu palme como una talla,
    tu cisne como el de un cuello,
    un garganto tu alabastra,
    tus tornos hechos a brazo,
    tu reinar como el de un anda.
    Y por eso horo a estas vengas
    a rejar junto a tus cantas
    ¡y a suspirar mis exhalos
    ventano de tus debajas!

    Del ensayista José Manuel Marroquín. Yo se lo escuché a Gabo, entre 100 cosas más. ¡Hasta siempreeeeeeeeeeeeeee!

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  311. Ana Paula

    Em uma época na qual eu estava mergulhada em uma leitura mais acadêmica, fui incentivada a ler Gabriel García Márquez. De repente, vi minha vida sendo tomada, de novo, por aquela sensação de “felicidade clandestina”: levar o livro para onde quer que eu fosse;lê-lo em cada brecha de tempo que possuía; querer devorar as páginas e , ao mesmo tempo, se conter para que pudesse aproveitar por mais tempo a história. Vivi a espera de um amor (de outros demônios ou de putas tristes?) por 53 anos, 7 meses e 11 dias e a solidão por cem anos. Tornei-me um Buendía e um general em seu labirinto.
    Além disso, instigou-me a conhecer mais a literatura e a cultura de uma América Hispânica que eu desconhecia.
    Gracias, maestro Gabo!

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  312. Luis Ortega

    Tan increíble como conocer la magia de los imanes, fue aprender a imaginar. Para mi, leer 100 Años de Soledad siendo niño, fue lo que para José Arcadio Buendía significó la llegada de los gitanos con sus maravillosos inventos.

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  313. Asdrúbal Triana

    Macondo se ha quedado sin su cronista oficial. Gracias por tanto Gabo. Tu espíritu literario nunca morirá. Dios ha ganado un escritor de lujo.

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  314. Ronal collado

    Ayer fue un día muy triste; siempre vas a estar en mi corazón…Gracias por los momentos tan bellos que me han permitido vivir tus fantásticos textos…Gracias…Gabo

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  315. Warner Chaves Vargas

    Gracias a la vida por haber vivido en tu tiempo, y compartido tantas horas de lectura de tus libros, nací y crecí en la zona Atlántica de Costa Rica juntó a los bananales y mucho de tus historias no me eran ajenas, conocí tu obra siendo un niño y le transmití esa pasión a mis hijos y ahora lo hago con mis nietos. Eternamente agradecido

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  316. Rafael Martínez Carvallo

    Hoy, sabemos que te encontrarás con tu amiga Úrsula Iguarán.
    Hoy, el coronel, te susurrará al oído que, de tanto esperar, al fin le llegó su pensión.
    Hoy, mientras te reúnas con tus fantásticas creaciones y las lleves a Macondo, acá en la tierra tus putas tristes te lloran en cada rincón.

    Cuando alguien dijo que a las palabras se las lleva el viento, nunca pensó en tu realismo mágico. Tus palabras son parte de la historia, y la historia no se la lleva el viento. Ya es legado.

    Para finalizar, sólo agradecerte por tu pluma, por tanta tinta tan bien gastado y por sobre toda, darte las gracias por amar al periodismo, mi carrera. Siempre me acordaré de tu frase: “Aunque se sufra como perro, no hay mejor oficio que el periodismo”.

    Simplemente gracias.

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  317. GUSTAVO MONTENEGRO

    Gracias, maestro Gabo por haber sido mentor en el silencio y la distancia. Durante años pegué una imagen suya en mi armario donde el sueño de algún día poder escribir con el tiempo y la pausa suficientes se pudiera hacer realidad. El ejemplo de su tezón, la capacidad de determinación y el liderazgo innegable siempre fueron materia de inspiración para este hombre del sur. Gracias a la FNPI por abrir este espacio donde desahogamos nuestra tristeza y sembramos nuestro compromiso por seguir insistiendo en una escritura abierta para todo el mundo, un periodismo que dignifique a la humanidad y una educación que vaya desde la cuna hasta la tumba. Mil gracias siempre, por siempre, para siempre en tu cielo de mariposas amarillas gran Gabito.

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  318. Julián Rincón Manzano

    Hoy se ha muerto un Colombiano de esos que dejan una extraña sensación entre la garganta y el pecho cuando se mueren…
    Y sólo voy a hablar de Gabo por lo que sabia hacer bien y me voy a conceder a mi mismo el permiso de verlo fragmentado…
    Dejaré de lado a el Gabo político, a el exiliado, el mujeriego…
    Con el que puedo o no concordar, con el que puedo o no estar en desacuerdo, sin embargo, no compete a mi señalar los desatinos de un ser humano, si es que puede llamarse desatinos a las elecciones que nos dan forman y continúan nos formando…

    Elijo quedarme con lo bello…

    Ahora que Gabo ha muerto, me surge de sopetón una idea, una reflexión…
    En el mundo, Los Colombianos somos más conocidos por todo lo que hizo Pablo Escobar que por lo que le dio Gabo a el mundo…
    El placer, la magia, el simple y elemental dulce placer que generaba su prosa, la delicada, bella y avasalladora construcción de su literatura…
    En Gabo cabe aquello de que no importa lo que se dice si no como se dice…
    Yo, que he vivido en el extranjero se dar cuenta de la tara que llevamos por culpa del primero y de otros tantos semejantes…
    El mundo elige también vernos fragmentados…
    Pero al igual que la belleza esta en los ojos de quien mira, también lo están la perfidia y el horror…
    El mundo y sus elecciones!
    Esta mañana aquí en Brasil, yo elijo quedarme con lo bello, descanse en paz maestro…

    Y MUCHAS GRACIAS, allá el mundo y sus elecciones!

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  319. Alexis

    Muchos años después, fusilado por la nostalgia , recuerdo la tarde en que Gabo me llevó a conocer Macondo. Fue una experiencia inolvidable. Gracias, maestro.

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  320. Elena Lázaro

    He llorado por su muerte, pero sobre todo, por la mía. La desaparición de Gabriel García Márquez me ha devuelto mi imagen de hace algo más de 20 años cuando de la librería de mi padre saqué un viejo ejemplar de Cien años de Soledad. Me dijo que era una lectura difícil. Él había abandonado sin llegar a la mitad de aquella edición de bolsillo de tapas vencidas por el peso de los Buendía. Tenía 16 años, fui una adolescente imposible que por llevar la contraria a su padre era capaz de todo, incluso de leer Cien años de Soledad.
    A mi rebeldía adolescente le agradeceré eternamente haberme puesto delante de García Márquez. Él, el periodismo, América Latina y Cuba se convirtieron casi en una obsesión para mí. Imaginé que llegaría a conocerle, a aprender en uno de sus talleres para jóvenes periodistas y mientras llegaba ese día devoré muchas de sus historias. Acabé Noticia de un secuestro en el autobús, me recuerdo llorando y tratando de explicarme para qué tanta violencia.
    Nada más terminar la carrera renuncié al tradicional viaje de estudios. Cambié Praga por La Habana y a mis compañeros de promoción por una ONG empeñada en echar una mano a los cubanos para salir del periodo especial. En un mercadillo de la Habana Vieja encontré un ensayo de Gabo sobre La Soledad de América Latina. Pero volví de aquel viaje y sin saber cómo los sueños se fueron esfumando. Empecé a comprar ediciones de tapas duras, elegantes y serenas como Vivir para contarla. Y me olvidé de García Márquez y de mí.
    Hoy he buscado en mi librería y he vuelto a llorar al comprobar que la vieja edición de Cien años de Soledad de mi padre no está. Ni yo tampoco.

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  321. freddy ramón briceño garcia

    El Colombiano que se hizo querer por todos.Asi lo identifico. Y digo que Gabo debe estar muriéndo de verguenza por la consternación mundial que ha causado su muerte, transpolando, para esta hora dolorosa,una de sus expresiones de marcado acento garcíamarquiano,al conocer la muerte de Julio Cortázar ocurrida en febrero de 1.984.Por mas que nos duela su muerte, tanto su obra como su ejemplo de latinoamericano universal,no requieren de su persona para existir. Entonces sigamos Las Instrucciones Para LLorar a un Escritor:”……SIENTA LA SAL DEL LLANTO Y NO HAGA EXCLAMACIONES AL RESPECTO.INTENTE UNA EXPLICACIÓN SOBRE LA ENFERMEDAD EXTRAÑA DEL DESAPARECIDO…SUELTE EL LIBRO O EL CAFÉ QUE TENGA A LA MANO VOLTEE PARA TODOS LADOS,PERO SOBRE TODO A LA IZQUIERDA POR QUE ES EL LADO POR DONDE MAS FLUYEN LAS LÁGRIMAS.TOME UN TRAGO DE ALGO, SE RECOMIENDA LO FUERTE, PERO, SI SE SIGUE DE LARGO EN LA TOMADA, CONSIDERE QUE EL DIFUNTO LO MERECÍA.- EN CASO DE EXTRAVÍO MENTAL SALGA A LA CALLE, DELE CUERDA A SU RELOJ, PLATÍQUELE A SU VECINO QUE QUIERE VER EL FUTBOL QUE HA FALLECIDO UN COLOMBIANO INMORTAL…”.

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  322. Piedad Cuéllar-Kehlert

    Gracias Gabo por la magia, por el amor eterno, aún aquel el de los tiempos del cólera, gracias por descubrirnos un Macondo tan nuestro, tanto así que como colombiana siento que ese Macondo existe… Gracias por unir tantos mundos en tu prosa y compartirlos ampliando así nuestro imaginario… Gracias porque tu nombre unido al de Colombia suena siempre inmenso!
    Disfruta de tu nuevo Paraíso, simplemente entras por una puerta a uno de los tantos universos paralelos, aquellos a los que la abuela de Aracataca conocía desde siempre y te moverás por siempre en este, entre las líneas de tus palabras, entre la magia de tus historias!

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  323. Norma Risso

    Disfruté tu escritura tantas veces como les leí a mis alumnos tus textos riquísimos, cada vez que logré que los gozaran tanto como yo misma y que aprendieran a elegir la buena literatura desde tu riquísima prosa. ¡Gracias por traer la magia de América a la buena literatura!

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  324. Carlos A. Mejia Cortes

    Gabo, siempre has pertenecido a nuestro imaginario porque tu pluma prodigiosa describe nuestra realidad que no es común sino real-mágica. Desde niño leo tus historias y siempre te recordare porque fuiste no solo un gran escritor, sino también fuiste un hombre comprometido con el país y con los mas desfavorecidos. Es decir, fuiste un ser humano integro en todo el sentido de la palabra. Hasta pronto.

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  325. JOSE PEREZ

    Hoy Macondo está de luto. Las campanas de la iglesia anunciaron la muerte del Gabo. Melquíades lo había anunciado y por eso la noticia no tomó por sorpresa al Coronel Aureliano Buendía. José Arcadio y Rebeca han vuelto al pueblo tras enterarse de la infausta noticia. Remedios por su parte ha conseguido salir del convento para asistir a las exequias. Macondo luce lúgubre tanto o mas que en la época de la peste. Melquíades ha vuelto de la muerte una vez mas y ha prometido revelar algunos detalles de su pergamino en el cual, según confiesa, se anunciaba la muerte del autor en días santos. Úrsula se le acercó a Melquíades y le increpó a traer de la muerte al Gabo como tantas veces había vuelto el mismo. Melquíades abatido y resignado como nunca le respondió que sus vueltas desde el mas allá eran obra del Gabo y que teme que su próxima muerte sea ya la última.

    Descanse en Paz Maestro.

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  326. Morela Gutierrez

    Con tus libros no aprendí a leer, pero si a amar la literatura, tus libros han sido mis compañeros fieles desde que teniendo 12 años leí impávida el cuento “Un señor muy viejo con unas alas enormes” … siempre me han acompañado a lo largo de mi vida, se fueron conmigo a la uni y ahora te releo religiosa y metódicamente hasta de vacaciones … duele saber que ya no estás, pero consuela saber que al menos, tu paso en nuestras vidas dejó un legado de letras, amor y rosas amarillas.
    Te soñaré navegando el Magdalena en un ir y venir del carajo.!! No te diré adiós Gabo, sino gracias !!!

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  327. albada2

    n esta “Crónica de una muerte anunciada’, mientras los acontecimientos cotidianos nos remiten a desenterrar ‘El amor en los tiempos del cólera’, todos nos unimos para escribir, huyendo de la desidia. ‘El coronel no tiene quien le escriba’ queda descartado, porque “Vivir para contarlo” nos lleva de la mano a temas atemporales, ‘Del amor y otros demonios’.

    Hemos asistido al “El otoño del patriarca’, entre vientos de “La hojarasca”, donde los “Funerales de Mamá grande”, quedarán chicos, entre un “Relato de un naufragio”, y esas “Memorias de mis putas tristes”.

    Al final, este “Vivir para contarlo”, es la suma de “Doce cuentos peregrinos”, que nos acompañaron, a través de las palabras y del universo que creó, por la senda de una literatura de cabecera. Permitiendo conjugar la realidad latinoamericana, en compás de fantasía, con la imaginación osada y la forma descriptiva de un mago de las palabras, armado, simplemente, de la varita mágica de una pluma irisada de pavo real.

    Descansa Gabo. Lloraremos tu partida, pero espéranos, que te seguimos leyendo, y el punto de lectura huele a café colombiano. Aparcado mil veces en un tomo desgastado del cuatro libro que ha pasado por mis manos, de tu “Cien años de soledad”

    La última entrevista, para La Vanguardia, en 2006 http://www.lavanguardia.com/cultura/20140417/54405917879/gabriel-garcia-marquez-he-dejado-escribir.html

    Nos vemos, Gabo

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  328. Eliana Sáez

    Gracias maestro. El mejor oficio del mundo es lectura obligada para mis alumnos de primer año en todas las escuelas de periodismo donde he hecho clases. Con el Relatode un naufrago trabajamos la crónica. Con Noticia de un secuestro vemos el reportaje. Con Aventura de Miguel Littin clandestino en Chile me convenzo que hay que luchar para que esos tiempos de horror nunca vuelvan a mi país. Con el trabajo de la FNPI me actualizo. Y con Amor en los tiempos del cólera alimento mi alma. Gracias nuevamente por haber estado en mi vida a través de su creación. Gabriel García Márquez no morirá jamás.

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  329. Karina Sgarbi

    De todo lo que sé hasta ahora sobre el periodismo, que aprendí en la universidad fue 5%, 20% en la práctica y 75% de lectura Gabriel García Márquez. No podemos decir que hemos perdido un genio de la literatura, el periodismo y un maestro del realismo mágico, porque siempre va a estar presente en cada palabra a medida que nos dejó. Descanse en paz, Gabo. Un millón de rosas amarillas para usted.

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  330. Maria Elena

    Se fue el más grande entre los grandes de la literatura. Se me fue el maestro de la generosidad, la alegría y la escritura. Seguiré tus enseñanzas.

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  331. FranSa

    Aunque la tuya quizás fue la crónica de una muerte anunciada porque habías llegado al otoño del patriarca no puedo evitar sentir que a los que amamos leer, sea en tiempos de cólera o de alegría , sentiremos de ahora en adelante cien años de soledad y muchas malas horas porque nos ha llegado la noticia de tu secuestro celestial y sólo nos queda ser testigos de los funerales del papá grande que eras tú. Adiós Gabriel vuela como Remedios La Bella que pena que los áangeles ya no quisieron seguir esperándote.

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  332. jose luis vargas

    Fui uno de los privilegiados en asistir a los eventos que organiza el fnip. Allí respiré el aliento y sentí el espíritu del gran Gabo: hacer del periodismo un género literario basado en la curiosidad, creatividad, pero sobre todo la ética. Gracias maestro por tus enseñanzas.

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  333. Carlos Arturo Flores Villela

    ¡Carajo Gabo! Que mala vaina. Te nos fuiste en La Mala Hora, arrastrado por La Hojarasca que también cubrió al General en su Laberinto. Te vamos a llorar con Ojos de Perro Azul para acompañar el dolor de El Coronel no Tiene Quien le Escriba. Es cierto, habías llegado a la edad de El Otoño del Patriarca, por eso tu dolorosa partida ha sido como la Crónica de una Muerte Anunciada y eso ha sido peor que la Noticia de un Secuestro o El Relato de un Náufrago, o La Increíble y Triste Historia del Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada. Caray Gabo, en tu eterna timidez nos niegas unos funerales como Los Funerales de la Mamá Grande y nos dejas acompañando a Isabel Viendo Llover en Macondo. Tú que siempre viviste con grandes intuiciones y premoniciones, no fuiste capaz de ver que, a partir de ayer, inician nuestros peores Cien Años de Soledad.
    Adiós Gabo.

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  334. Jose Argento

    Una lástima la pérdida de este gran escritor latinoamericano, la tristeza que nos deja su partida sólo se ve mitigada por la alegría y la felicidad y el orgullo que sentimos ante su obra y también su vida, un ser de una ética admirable. José/ARGENTINA

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  335. Antonio Arana

    MENSAJE URGENTE PARA TU RECIENTE AUSENCIA

    Te Nos has muerto, Gabo, así: con el pronombre posesivo en mayúscula,
    porque de tu muerte todos somos deudos,
    de tu ausencia todos somos víctimas,
    de tu entrañable grandeza todos somos huérfanos y viudas.

    Nadie, como tú, nos enseñó lo que es ser un solo pueblo,
    una sola Latinoamérica;
    y lo hiciste no con discursos retóricos,
    no con falsa y rebajada política,
    sino con arte,
    con belleza,
    con culminante arte,
    con inmarcesible belleza.

    Si José Arcadio fundó un pueblo, que es cualquier pueblo de la América nuestra,
    tú fundaste una forma inédita e irrepetible de hacer conciencia,
    de mirarnos al espejo,
    de escarbarnos el tórax en busca de respuestas.

    Tú, con tu prosa hecha poesía o a la inversa,
    nos dijiste lo que no han podido decirnos siglos de guerras,
    de dioses,
    de ídolos
    de tótems,
    de Iglesias.

    Ni aun la filosofía nos había desnudado a los hombres,
    a los americanos,
    como lo hicieron, Gabo, tus Buendía,
    tus Ariza,
    tus Urbino,
    tus Daza.

    ¡Y con tanta poesía, repito,
    con tanta belleza!

    Se queda tu arte, sí;
    se quedan tus libros, sí;
    te releeremos por enésima vez, sí, como mejor homenaje a tu persona y a tu obra;
    te citaremos a rabiar, te recomendaremos y reseñaremos,
    ¿pero a quién le volveremos a decir: «Gabo» así, con tanto amor,
    con tal exceso de confianza?

    ¿A qué otro artista en la historia del hombre se le ha llamado con tanta familiaridad,
    cual se le habla al amigo,
    al hermano,
    al amante?

    Porque yo no te conocí en persona, Gabo,
    pero no podría llamarte «Gabriel»,
    menos aún «García Márquez»,
    que son solo palabras negras
    o blancas
    en las tapas de tus libros.

    Adentro, en tus historias,
    en tus microcosmos,
    en tus personajes,
    eres Gabo y no puedes ser ningún otro.

    Porque lo has conseguido, Gabo,
    y lo has conseguido con creces:
    «Yo solo escribo para que me quieran más mis amigos»,
    escribiste alguna vez, palabras más, palabras menos,
    en el prólogo de no recuerdo ahorita —las manos me tiemblan— qué libro.
    Porque no solo tus amigos, Gabo,
    sino toda Latinoamérica y el mundo en su conjunto
    aprendimos a quererte a través de tu escritura;
    a soñarte, a pensarte, a recordarte, a extrañarte y entrañarte.

    Propios y extraños te quisimos cada vez más con cada libro,
    hasta con los menos buenos, los reiterativos.
    Cien años tuviste —bueno, ochenta y siete, pero casi— de fiel,
    sólida,
    genuina,
    solícita
    y vitalicia compañía,
    merced a tu sísmica y avasallante escritura.
    Y toda una eternidad de igualmente fiel,
    sólida,
    genuina,
    solícita
    y vitalicia compañía tendrás por parte de tus lectores futuros,
    los que aún no leen,
    los que aún no nacen siquiera,
    Gabo inmortal,
    piedra de toque,
    hito,
    parteaguas,
    punto de inflexión
    no solo de las letras hispánicas y mundiales,
    sino de millones de vidas, sinos y derroteros que,
    en la realidad mágica de tus novelas,
    en la magia real de tus cuentos,
    hallaron el consuelo,
    la respuesta,
    la luz,
    las ideas,
    la fuerza,
    la inspiración,
    el coraje,
    pero sobre todo la belleza casta,
    el arte esférico que algún día buscaban y requerían:
    excelso arte,
    inefable belleza.

    Como Melquíades, Gabo, has «alcanzado la inmortalidad»;
    sí, eres inmortal y tú mismo has revelado «la fórmula de la resurrección».
    Eso me tiene sin cuidado, Gabo, porque estás vivo,
    sigues vivo en cada una de tus frases:
    en cada palabra,
    en cada letra,
    incluso en cada punto y cada coma.

    Lo que no me permite controlar aún el temblor de las manos
    —que disimulo aporreando rústicamente el teclado—
    es saber desde ya que ya no habrá en el mundo nadie más a quien le podamos decir «Gabo» así:
    sin permiso,
    con tanta familiaridad,
    con tanto cariño,
    con tanto afecto,
    con tal exceso de confianza,
    así de igualados.

    Y sobre todo la certidumbre de que,
    como clara y clarividentemente nos lo advertiste allá en 1992,
    en el prólogo de tus Doce cuentos peregrinos,
    «Morir es no estar nunca más con los amigos»;
    Gabo, amigo que nunca conocí,
    pero que, a través de tus libros,
    conocí desde siempre
    y querré por siempre.

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  336. Patricia Forero

    Como han dicho personas que tuvieron la fortuna de “conocerlo”, nos sentimos parientes por que en cada lectura nos acompañó, nos dió buenos ratos, nos permitió reír y llorar, nos acompañó en el reconocimiento de historias que sino hubieran sido contadas, no las podríamos reconocer como parte de nuestra identidad. Gracias Maestro! De corazón, Feliz viaje! Sigue iluminándonos, junto a todos los que han sido nuestros padres. Dios lo bendiga, y que su legado siga reproduciéndose. Que tengamos oportunidad de aprender cada día, de hacer uso de su experiencia, sus ideas, su voz, a la que tengamos acceso en forma virtual, haciendo uso de la tecnología, que usted bastante bien conocía, que nos permita hacer uso de la educación abierta. Gracias, Gabo

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  337. Silvia

    Gran perdida, se adelantó el Gran Gabo, por mi parte me siento orgullosa y feliz de saber quién es GGM, su memoria queda en mi con los varios libros que he leido del autor que me enseño a amar la lectura, él me enseñó o amar los libros… Silvia / MEXICO

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  338. Rossana

    El mundo entero ha perdido físicamente a un gran ser humano, pero sus grandiosas obras literarias, impedirán su olvido, así que estarás eternamente maestro en nuestras memorias y mejores recuerdos, pues bastará con sumergirse “100 años de soledad” en una imaginación excitante, para agradecer todo lo que nos dejaste!! Mi escritor y periodista favorito! Gracias.
    Caracas, Venezuela.

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  339. Álvaro Restrepo

    Jaime querido:

    La tristeza profunda que nos deja la partida de Gabo sólo se ve mitigada por la alegría incomparable y la gratitud sin límites que sentimos ante el legado de su vida y su obra.

    Porque sé lo que para ti (y para tod@s en la FNPI) significa esta pérdida, te abrazo.

    Álvaro Restrepo y tod@s en EL COLEGIO DEL CUERPO

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  340. Cecilia Sánchez

    Hoy el cielo de Macondo está lluvioso y gris. Hace frío. Se fue nuestro querido Gabo… ese hombre maravilloso que a través de sus libros y pensamientos me mostró la existencia de un mundo mágico en el que es posible vivir, reír, llorar, amar, soñar… Gracias por todo querido Gabo. Tu partida hace que se me “piante” más de una lágrima, pero tu obra y declaraciones están más vivas que nunca. Desde Argentina, con el amor de una latinoamericana ycon todo orgullo, me saco el sobrero y elevo mi sonrisa al cielo en tu honor. Porque es en el cielo donde estás ahora!!!!

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  341. Ana Isabel Caro

    Querido Gabriel,
    conocí tu obra casi al tiempo en que aparecían, en España, allá por los ’70. Ya era una joven estudiante camino a la universidad cuando tu “Cien años de soledad” eran lectura necesaria, tal fue el éxito. Seguí leyéndote, engatusada por el poder de la palabra, por el poder de tus palabras… algo que sigue indemne en mí, necesitada no solo de leer, que es algo cotidiano, sino de leer LITERATURA, donde la fusión de universos personales y modos de contar especiales hacen que olvides todos los sinsabores de la vida… aunque estés leyendo también historias de sinsabores…
    MARAVILLOSA LITERATURA, MARAVILLOSO GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ.
    Siempre en mi corazón, cien años no, ¡¡¡ toda la eternidad!!!

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  342. Rafael Torres Márquez

    Los momentos rituales de leer a Gabriel García Márquez que me ayudó a soñar, a vivir las letras, a imaginar más de lo leido, a escuchar el clamor de la hojarasca. Al crónista de alegria informal, eran los momentos rituales de leerlo cada semana: Café, cigarro y viajar en su mundo. Esos momentos rituales no descansarán en Paz. Gracias a Gabriel García Márquez

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  343. Valerià Carabantes Arnau

    Gràcies per la teva literatura, gràcies pel periodisme que vas exercir, per la teva diginidad, però sobretot, gràcies per cien años de soledad, moltes gràcies per aquesta obra mestra. Bon viatge i barca nova mestre

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  344. Luís César Nunes

    Un gran creador de mundos, se está moviendo a un mundo de sueños. Bueno, al menos, levantó en alto la calidad de la prosa en esta región del mundo. Y como en Macondo, todo puede pasar ahora esperamos a la revitalización de la prosa no sólo aquí, sino en todo el mundo, explorado, experimentado y con problemas. Que las futuras generaciones obtengan en Gabo un ejemplo de ingenio y nunca se olviden de crear. Una pequeña dosis de humor, el amor y la crítica es buena para aplacar este tremendo momento de cólera.

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  345. Luís César Nunes

    Un gran creador de mundos, se está moviendo a un mundo de sueños. Bueno, al menos, levantó en alto la calidad de la prosa en esta región del mundo. Y como en Macondo, todo puede pasar ahora esperamos a la revitalización de la prosa no sólo aquí, sino en todo el mundo, explorado, experimentado y con problemas. Que las futuras generaciones obtengan en Gabo un ejemplo de ingenio y nunca se olvidan de crear. Una pequeña dosis de humor, el amor y la crítica es buena para aplacar este tremendo momento de cólera.

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  346. Gabriela

    Vas a estar siempre entre nosotros.
    Sólo la tierra recibirá tus cenizas, pero tu magia seguirá en el aire siempre.
    Gracias por lo que nos enseñaste a todos.

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  347. Francisco González (Gonzalito)

    Una mañana del 21 de 1977 Compré el libro “Cuando era Feliz e Indocumentado” (Rotativa) y con tan hermosos reportajes empecé a conocer al Maestro Gabo. Como periodista pobre (dicen que por “privar” de serio) de República Dominicana posiblemente tenga en mi librero casi todos los libros del Maestro Gabriel García Márquez, porque para ser buen periodista hay que aprender de él.

    Gracias Maestro Gabo por todo lo que me enseña.

    Un fuerte abrazo, y hasta la vista

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  348. jonathan

    Gracias Maestro, por tus maravillosas narraciones llenas de magia, en donde soñaba siendo un personaje más de ellas, sin duda, como parte de tu genialidad. Hoy, mis lágrimas y oraciones te rinden tributo, pero tu legado permanecerá eterno en mi corazón. Hasta siempre Gabo, descansa en paz.

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  349. Liza Meyer

    En su ausencia quedamos cobijados con suhermosa manta de palabras. Usted no se va solo, quedará cobijado de la red de sentimientos que despertó en nosotros. Gracias maestro.

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  350. Oscar Cardoso

    San Miguel de Tucumán, Tucumán, Argentina.
    Cuándo leí cien años de soledad no me imaginaba que sería el comienzo de una eterna amistad con tus libros estimado Gabo, permiteme que te traté así, con la confianza del amigo. Digo amigo porqué me llevaste en tu recorrido por lugares, personajes y aventuras extraordinarias. Hoy en mi tierra muchos no encontramos mejor forma de describirla como Macondo….. y eso es gracias a tu pluma, no porqué vos lo desearas….pero la realidad supera a la ficción.
    Tus líneas han creado sueños y esperanzas a lo largo del mundo. Gracias por ser nuestro guía, por tanta humildad y ejemplo.
    Gracias por tú legado…..hasta pronto querido amigo.

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  351. Pilar

    Adiós Gabo, estoy emocionada con el recuerdo de tus libros que empecé a leer en la adolescencia y que no se borran de mí memoria.¡GRACIAS !

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  352. Yolanda

    Hoy tengo una inmensa tristeza, pero como me dijo una amiga, lo bueno de este día es que nos asaltan los recuerdos y todos son hermosos. Gracias Gabo por todo lo que me diste. Nos quedan por delante cien años de tristeza. Tus huérfanos buscaremos consuelo en nuestro Macondo particular, y siempre te reencontraremos en cada una de las historias que nos dejaste.

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  353. Sra. Buendía

    Gracias Maestro, a partir de tus cuentos empecé a amar la literatura hasta convertirme en lectora voraz… siempre nos quedará Macondo!!!

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  354. Bayardo Ariza Olarte

    Gracias maestro GABRIEL GARCIA MARQUEZ por su hermosa obra literaria, periodística, educativa y humana.
    Gracias por su coherencia política.
    Y gracias por haber inscrito en todos los idiomas del mundo mi nombre (al colocarle el de Bayardo San Román a un personaje de “Crónica”) y mi apellido paterno (al colocarle el de Florentino Ariza a otro gran personaje central de”El Amor…”)

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  355. Juan Vera Gil

    Su marcha se podría definir con lo que podría ser el título de uno de su cuentos: “Gabo, el escritor que nos dejó un Jueves Santo”.

    Aunque el manantial de tus historias ha dejado de fluir, el lago que éstas han creado nos permite sumergirnos una y otra vez en ellas, como en una fuente de la eterna juventud.

    Dicen que escribiste la nueva biblia con “Cien años de soledad” , en mi mesilla de noche está perenne y cada día, al acabar la jornada, me ayuda a desconectar de la realidad más dura para entrar en la magia del realismo.

    Hasta siempre.

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  356. Paula

    Estoy muy apenada con la pérdida del Maestro Gabriel García Márquez. Gracias por sus palabras. En todos nosotros queda su legado. Que descanse en Paz.

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  357. francisco m. domínguez

    “Cien años de soledad”, el libro más temido entre los escolares se convirtió, de repente, en la puerta a una realidad inimaginada por mi. el objeto de estudio que cambia al observador, la utopía del Artista hecha realidad. fantástico. durante más de seis meses leí todo lo que pude de Gabriel García Márquez . hoy ha muerto un genio
    Gracias

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  358. Maria del Pilar Luna

    Frankfurt am Main, 18.04.2014
    Mi más sentido pésame a todos los incondicionales amigos de Gabo, a todos los que en el creyeron y le dieron su apoyo para que el un día empezara hacer su primer sueño realidad, a todos sus fieles seguidores, a toda su gran familia y como no también a Colombia entera que sabe que gracias a Gabriel Garcia Marquez uno de nuestros más grandes orgullos, nuestro país se ha hecho junto a el con destacados reconocimientos en diferentes países en el mundo como en: Alemania, España, Francia, Suecia, U.S.A entre tantos otros.
    Solo me queda por decir a Gabo, gracias por haber trabajado con la convicción de que si se puede ser mejor cada día, pero sobre todo por haberte rodeado en cada lugar que tu recorriste de los mejores…así que tu querido Gabo seguirás entre nosotros.

    Colombiana expatriada que se lamenta de lo corta que es la vida aunque vivas 87 años…es demasiado corta la vida para genios como tú Gabo!

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  359. Isidoro

    Decía el genial escritor que: “El secreto de una buena vejez no es otro que un pacto honrado con la soledad” y eso es lo que yo he hecho, un pacto maravilloso al devorarme toda su obra, de la cual dos me han marcado profundamente: Cien años de soledad y Crónica de una muerte anunciada. Dios le bendiga. Gracias maestro.

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  360. Lola

    Gracias. Por compartir tu enorme creatividad y ese arte tuyo de hacer posible lo imposible. Gracias por hacernos soñar y por tantos momentos de evasión, ilusión e incredulidad. Sin tu obra definitivamente yo no sería la misma, y mi vida tampoco. Buen viaje maestro.

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  361. Irina Lemus del Rio

    Que mas puedo decir, si ya lo han dicho todo. A mis nietos les inculque el habito de la lectura desde pequeños, ahora que son adolescentes me siento satisfecha de que aun cuando salen de vaciones llevan un libro en la maleta. Mi nieta te ha escrito algo despidiendose de ti en las redes sociales, te va a extrañar, como yo lo hago ahora leyendo “Vivir para contarla” Gracias por tu obra maestro.

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  362. Angeles

    Una de esas personas que cuando se va, sentimos que no hay un reemplazo posible. Gracias por el maravilloso legado que nos deja maestro.

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  363. Ginna Morelo

    Gracias a la FNPI por enseñarme a amar y respetar, aún más, la obra del “Colombiano inmortal”; del inspirador de generaciones, del contador de la magia. La Fundación, con sus enseñanzas y talleres cultivó en quienes hemos tenido la suerte de estar actuando en su aula, ese deseo de apegarnos al mejor oficio del mundo así haya miles de obstáculos en el camino.

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  364. Ginna Morelo

    Una breve historia. En el año 2007 tuve el privilegio de acercarme al colombiano inmortal en la Asamblea de la SIP en Cartagena, para pedirle un autógrafo: ¿Qué hace una persona tan chiquita con una edición tan vieja?… Le dije que mi padre, sastre, me la había regalado cuando un magistrado le pagó con libros una vieja deuda. Desde esa lectura y todas las demás que me embriagaron a tan temprana edad, empecé a conocer la grandeza del Maestro y desde entonces dije que no quería ser otra cosa distinta que periodista.

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  365. Meilin

    Es curioso como a veces sin darnos cuenta tocamos una nota sensible, una fibra misteriosa del alma, de gente que no conocemos y como, a su vez, nos pasa lo mismo… No tuve el placer de conocerte en persona, sin embargo, te lei tanto, y tantas veces que siento que si lo hice… Hoy desperte, desde este lado del mundo que no es el mio, asi, con esta triste noticia… despertarse asi, no tiene sentido… no es despertarse. Con tus libros, viaje en el tiempo, conoci mas nuestra America, vivi, respire, rei y llore con cada personaje… Fueron mi refugio en mis momentos de soledad, que no llegaran a ser 100 años, pero fueron muchos… adios Gabo, tu partida es como la partida de un pariente querido, de un familiar cercano, aquel que nos acompaña cada vez que lo necesitamos, aquel que nos hace recordar de que estamos hechos!

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  366. Aydeé Salas González

    Gracias por todo Maestro, tu serás siempre mi gran ejemplo y uno de los principales responsables de mi amor por los libros,la lectura de historias fantásticas como las tuyas y la escritura,que es mi gran amor. Que en paz descanse este gran escritor y mago creador de mundos y realidades fantásticas, quien ahora es eterno,como su obra. Gabo querido,tu nos regalaste 100 años de Soledad y a cambio tendrás nuestra admiración eterna …Gabriel, por fin conocerás Macondo

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  367. Mari-Carmen

    Nos abristes los ojos y el corazón al Nuevo Mundo de tu gran imaginación, nos sigues prestando todos tus personajes imposibles de olvidar. Gracias por tu obra en palabras y en ejemplo de humanidad.

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  368. Oscar

    Gracias por tantas horas de placer que me dejaron tus lecturas. No solo por Macondo sino por todo lo otro que escribiste y por el ser humano tan bello que eras. Gracias Gabo.

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  369. Eva Maria Campo

    Hoy se lleno el cielo de mariposas amarillas….! Se fue Gabo con ellas, dejandonos una maravillosa coleccion de historias de nuestra Costa Caribe Colombiana. Seguiras siempre por aqui Gabito, te recordaremos en nuestra cercania familiar, a traves de tu prima y la nuestra, la querida Margarita Marquez Caballero. Gracias por contar al mundo la magia de nuestra tierra!

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  370. María Evelia Pérez Nicotra

    Al decir adiós, la despedida es definitiva. Por ello y mientras escucho el AUDIOLIBRO de CIEN AÑOS DE SOLEDAD, digo HASTA SIEMPRE, MAESTRO. Los genios literarios no mueren, solo detienen el corazón para continuar en el plano del recuerdo infinito, la magia de sus palabras.

    No pude cumplir dos sueños: conocerlo y que llegara a leer mis poemas y relatos. Su opinión hubiera sido invaluable. Su presencia en el Museo Internacional de la Poesía Manuscrita en San Luis, Argentina, fue gestionado cuando ya no viajaba, pero nos honraría tener una sola página de puño y letra, para atesorar entre los cerros que homenajearon a Juan Crisóstomo Lafinur, a cuyo honor se erigió el Museo.

    En un abrazo de amistad, estrecho a su familia. En un abrazo de admiración, mi humilde homenaje, en una de mis páginas (Análisis Periodístico San Luis). Gracias!

    http://www.facebook.com/pages/Análisis-Periodístico-SAN-LUIS/541680785882712?fref=ts

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  371. Alicia Coscollano Masip

    Tanta y tanta palabra, tanto realismo intenso y absolutamente mágico, tanta historia perfecta, tantas paginas, comas y letras y, en ocasiones, sólo te apetece quedarte en silencio. Gabo, por tantos instantes……………………………………………………………………………………………………..

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  372. Arely Franco

    Condolencias para la familia y para todo el pueblo colombiano, así como para la literatura de Latinoamérica. Gracias Maestro por su gran legado literario. Físicamente nos ha dejado, pero su obra perdurará a través del tiempo como patrimonio para las nuevas generaciones. Lo recordaremos y aprenderemos siempre mediante sus historias. Descanse en paz.

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  373. Claudio Pereira

    Gracias, Gabo. Con tus libros, my juventud y my vida fueram preenchidas por mágica, realidad, risos, lagrimas, emoción. Gracias, Gabo. Tu, como tu obra, és eterno: en lo corazón, en la mente, en la alma del pueblo y del univierso. Un grande beso de despedida desde Rio de Janeiro, Brasil.

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  374. Jacques POMEL

    Merci à toi, Gabriel, pour toutes ces heures de bonheur passées à te lire. Je me souviendrai toujours du début de “Cent ans de solitude”: ” Bien des années plus tard, face au peloton d’exécution, le colonel Aureliano Buendia devait se rappeler ce lointain après-midi au cours duquel son père l’emmena faire connaissance avec la glace”. Muchas gracias.

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  375. Cessiah Zavariz

    Imagina un camino lindo, lleno de detalles, pero en escala de grises, todo en escala de grises, grises mariposas que sobrevuelan tu cabeza, árboles grises que te acarician con sus ramas y un cómodo e incansable camino gris, de pronto, encuentras unas hojas, grises también, con un escrito dentro cuyo título cita “El ahogado más hermoso del mundo”.

    La curiosidad no te mata, te envuelve y comienzas a entregarte a esas letras tipeadas con un estilo que se puede oler, escuchar y sentir, cuando de pronto un destello alcanza a tus ojos y te obliga a levantar la vista: todo a tu alrededor tiene color, hermosos colores.

    Sonríes y ves el escrito con un cariño especial, continúas leyendo y entiendes, que es ése escrito el que explotó en tu mundo, lo deslumbro y lo coloreó ¿Quién es el autor de este pincelazo en tu vida? Gabriel José García Márquez… Gracias, muchas gracias.

    Al menos, así lo sentí yo, mi vida nunca ha sido triste, siempre he visto todo lo más bello que se pueda y solo cuando me tropecé con Gabo, supe que era él lo que le completaba mi vida.

    Ha habido pocos genios en el mundo, aunque a veces nos abrume leer noticias en cualquier minuto de un nuevo conocedor/experto en equis materia y sus recientes descubrimientos/avances en ella; pero la verdad es, que Gabo fue pleno, sufrió cuando debía de hacerlo, porque comprendió que alimentaba su alma, amó cuando debía de hacerlo porque alimentaba su cuerpo y se inmortalizó incontables veces al compartir lo que se enredaba en su enmarañado cabello y expulsaba su dinámica cabeza.

    Fue un genio y siempre habrá testimonio de ello.

    Gracias a él, el insomnio se tornó en una enfermedad de novela, las mariposas amarillas volaron con más orgullo, los ojos de perro azul cantaron, los náufragos y los secuestrados hablaron y todos los oficios se volvieron bohemios.

    Personalmente me ha inspirado, no su muerte, su vida. Desde que me topé con el cuento mencionado quise más y lo consumí hasta donde se me permitió, reciclando todo lo que había consumido una y otra vez.

    Gracias a Gabo, perseguí un estilo, el de mi ojos, todo lo que vislumbraran y el modo en el que lo hacía, estaría bien si era lo más mío posible. Comencé a escribir desde pequeña pero no entendía la razón, solo escribía porque se escapaba de mis dedos y cuando lo conocí, supe que escribía para comunicarme con él, teníamos un diálogo muy rico.

    Sé que no he sido la única, pero tengo mi propio amor a él y una relación simpática y risueña, de esas que te hacen sonreír sin motivo al caminar, solo porque ves algo hermoso y lo guardas en tu corazón con ese gesto.

    No dejaré de escribir con su muerte, ahora debo de escribir más fuerte para que me escuche hasta allá, que sepa que quiero vivir plena como él, que quiero ser sus ojos en el mundo en el que ya no vive, que quiero que descanse porque ahora es mi turno de trabajar.

    En estos momentos, no tengo mucho que decirte, Gabo, solo gracias y descansa en paz, seguiremos comunicados.

    A T E N T A M E N T E
    Cessiah

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  376. Alicia LLarena

    GRACIAS, querido Gabo, por tu imaginación, por tu compasión, por tu infinita ternura. GRACIAS por cada una de las palabras que escribiste para regocijo de todos los lectores. GRACIAS por habernos mostrado el alma de América Latina y el espíritu del Caribe. GRACIAS por todo.

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  377. Juan Pablo Moreno G

    Gracias a Dios por permitir que el mundo tuviera durante 87 años una gran persona llamada afectuosamente GABO, gracias a Colombia y pese a todas las situaciones que se viven allí y que seguramente no son nada antagónicas con las de mi México nos dio la oportunidad de tener a esta persona querida literariamente y para otros afectuosa y literariamente valga el pleonasmo, gracias y hasta pronto GABO, nos reencontraremos en el mas allá seguramente y allí si podremos decir Vivir para contarla, morir para escribirla.

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  378. Eliana Rentería

    Mis condolencias a la familia de Gabo. Porque sé que se siente cuando uno pierde a un ser querido. Mamá, él allá en en el cielo junto a ti.

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  379. Sofía

    Aquí estamos despidiendo al maestro, para luego reencontrarnos con él en sus obras. Pues bien, por la magia latinoamericana que Don Gabo nos puso en la mesa. ¡Hasta sus letras, maestro!

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  380. Oralia Soto Roman

    Maestro. Eres Profeta de las letras. Cuando escribiste. ” Simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a todos ” Y esta realidad la manejamos con twitter y tiene que ser así, porque los espacios de atención son cada vez mas cortos y cada día se acortan mas. Gracias siempre te adelantaste a las épocas. Te seguiré leyendo ojalá alguien publicara el ” Amor en los Tiempos del Colera ” en espacios de 140 caracteres diarios. Abrazo virtual.

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  381. MAURO CAPARACHÍN M.

    Gabo, hermano, maestro: a donde vayas seguirás siendo una estrella; sí, ahora en el cielo seguirás brillando con luz propia, eternamente; nosotros te seguiremos viendo, leyendo y escuchando, como si estuvieras vivito y guiando nuestros pasos en este “Macondo” que es de nunca acabar… ¡GABO PRESENTE!

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  382. Eduardo Calabrese

    Qué agregar a todo lo que se ha dicho de tu partida. Son pocas las personas que en el mundo logran despertar el afecto que te has ganado en tan buena ley. Y tu has sido el más privilegiado en ese sentido. Lo repetiste más de una vez: lo que hago, lo que escribo, sólo busca el propósito de que me quieran… Y lo lograste holgadamente, en todas partes.
    Se te va a extrañar, pero como eres un “clásico”, seguirás por siempre en el corazón de todos lo que pudimos aprender con tus páginas a conocer un poco más de este hermoso continente en el que vivimos. ¡Gracias por tanto, querido Gabo!

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  383. Andrés Parra

    A García Márquez no se le puede olvidar. Es inmortal, irrepetible, un ser mágico que vivió en nuestro tiempo. Su obra y sus ideas son y serán el mayor orgullo de Colombia.

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  384. Alejandro

    Hasta siempre maestro. Si bien no tuve la suerte de conocerte personalmente, puedo decirte que te conozco por tus obras. Allí estarás por siempre, en las páginas de tus cuentos y novelas, y de tanto en tanto, seguiré conversando contigo, porque nuestra amistad vive y respira en mi condición de lector y admirador apasionado. Hasta siempre y muchas gracias.

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  385. Magdalena Rivas Fuentes

    Porque el mundo era diferente desde que estabas tú en él, el mundo ya no será lo mismo sin ti.

    ¡Gracias siempre Gabo!

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  386. Javier Dragustinovis

    La mañana del primero de junio de 1885, una doliente multitud se dispuso, pese a la lluvia, a lo largo del recorrido del sequito mortuorio de Víctor Hugo. Paris se había volcado –se habla de dos millones de personas- para despedir al estimado escritor, que recibía de Francia un homenaje antes solo reservado al clero, la nobleza o el ejercito. Pocos autores han creado este vínculo con sus contemporáneos. Como Hugo, como Goethe, la muerte de Gabriel García Márquez es una perdida que se asume cercana, intima, por millones de lectores, y por quienes han llegado al colombiano universal a través de las películas o canciones que han abrevado en sus libros, de su bien amado periodismo o su presencia en la historia social resiente de América Latina. Pocos escritores congregan tal estima y confunden su obra con el curso mismo de la historia de sus coetáneos. Así como los parisinos sentían –y aún sienten- tan reales y cercanos a Jean Valjean o Cosette, así los latinoamericanos ubicamos como parte de nuestra geografía física a Macondo y la descendencia de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán; a Melquiades, Mauricio Babilonia y todos los personajes que se han ido instalando en la memoria de nuestro continente. Mi primer contacto con Gabo -como quizá para muchos otros- fue en aquellos libros de texto gratuito de instrucción primaria donde se leía un extracto de “Cien años de soledad”. Desconcertados, como aquellos niños que miraban aquel cofre que en su interior tenía “un bloque transparente, con infinitas agujas internas en las cuales se despedazaba en estrellas de colores la claridad del crepúsculo”, hurgamos a través de esa primera ventana el universo de aquel mexicano por adopción que nunca olvidó sus primeros días en la pequeña Aracataca, su maquina de escribir y su pasión por el periodismo. José Arcadio Buendía les explicaba –nos explicaba- a aquellos niños: “-Es el diamante mas grande del mundo. –No –corrigió el gitano-. Es el hielo”. Y entonces, una nueva realidad, paralela y confundida con la nuestra, empezó a crecer a nuestro alrededor.

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  387. Gustavo Durán

    Tenía 9 años y un mediodía que llegué a Caracolicito con mi abuela bajo un Sol templado y nos arropamos bajo la sombra de un maíztostao, al divisar el pueblo desde allí, entendí que en el Caribe está el Universo entero,entendí a #Gabito ¡Gracias!

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  388. Isaac Artenstein

    Cuando el Gabo se durmió durante mi película en Sundance.
    Por Isaac Artenstein.

    Se acababa de estrenar “Rompe el alba” en el festival de Sundance en 1990 y me acompañaba Oscar Chávez, que junto con María Rojo estelarizaba esta, mi opera prima. Nos enteramos entonces que Robert Redford había logrado conseguirle visa a Gabriel García Márquez — vetado por el Reaganismo — para que pudiera ingresar a los Estados Unidos, y visitar el festival de Park City.

    Oscar Chávez comentó casualmente que conocía bien al Gabo, y no se hizo esperar la invitación para que junto con Redford cenáramos en el restaurant del conjunto vacacional de Sundance. Acompañaba a García Márquez su esposa Mercedes y también Rubén Blades, que participaba en aauella entonces en el “Milagro Beanfield War” drigida por el mísmo Redford.

    Coincidió esta invitación con una proyección especial de “Rompe el alba,” pero para mi mortificación, justamente cuando cenábamos en el restaurant de Sundance. Al terminar la cena, la asistente de Redford nos indicó que tenían lista “Tangos: el exilio de Gardel” de Fernando Solanas también en proyección especial para los huéspedes del conjunto. García Márquez respondió que el y su esposa ya habían visto la película durante su estreno en París.

    La asistente comentó que mi película se acababa de pasar y aún estaba en la cabina de proyección. El Gabo propuso que la viéramos, pero me advirtió que el comúnmente se dormía durante las proyecciones de cine. Agregó, sin embargo, que no me inquietara, pues Mercedes sabía cuando despertarlo para no se perdiera las escenas claves. Lo tomé como un chiste y le sonreí. Al terminar “Rompe el alba” el Gabo me abrazó efusivamente y me dijo que le había gustado mucho mi película, pues solo se había dormido dos veces.

    Descansa en paz, Gabo: genio de la literatura y del buen humor. Generoso a toda prueba y poseedor de la mayor sencillez y calor humano.

    Isaac Artenstein
    http://www.cinewest.net

    Reply
  389. Alfredo Rojas Otálora

    Cuando tenía 15 o 16 años años lei Cien Años de Soledad, me gustaba la literatura, peroi después me pusieron de tarea a leerla en el Colegio, y la magía del libro me ha acompañado desde esa época. Hice un trabajo de Colegio que fue muy bien calificado, pues el encanto que la obra me causó me permitió hacerlo bien. Y después nunca paré de admirar y leer al maestro, y he leido tanto su vida como su obra. Mi placer después de la Psicología es la Literatura, pero en especial al vida y obra del maestro Gabriel al que solo una vez vi de tú a tú, comprando y mirando libros en la Librería Nacional del Prado en Barranquilla, como lo hacía yo en ese momento, le hable, muy asustado ante tremenda figura, y me habló como un buen amigo y me dió su autografo, que conservo con inmenso cariño. Y después he seguido leyendolo muchas veces, y estudiando su vida, y hasta hace poco me atreví a presentar una ponencia sobre la infancia en su vida y obra en un Congreso de la U. del Norte. Pero es apenas un sencillo estudio que quiero profundizar y mejorar. Por eso escribo esta nota, parra compartir la pena que siento y darle y darme el pesame a todos los que lo queremos, a su familia a sus fanáticos, admiradores.

    He admirado y siempre admiraré su obra que es pura poesía, la manera que escribía cuidando cada palabra, así como el viejo coronel Aureliano Buendía cuidaba los detalles al fabricar sus pescaditos de oro. Es una manera de admirar el buen idioma y la excelente imaginación con su historias de tanta belleza.

    Es muy triste esto, pero a la vez nos queda la bendición de su magnifica obra y su magnifico ser.

    Ha muerto su cuerpo, pero es inmortal por su obra y su genio.

    Paz en su tumba.

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  390. Filomena Salemme

    Dos momentos marcaron mi vida profesional en 2003 y 2005 cuando recibí de las manos de Gabriel Garcia Maquez los premios Nuevo Periodismo. Además del privilegio de conocer y poder convivir por algunos días con El Maestro Gabo
    Gracias Maestro por las enseñanzas y el interés a favor de los periodistas en América latina

    Reply
  391. Sonia Serna

    Parte un grande de la literatura latinoamericana dejandonos un gran legado. Gracias por enseñarnos a comprender nuestro realismo mágico. Mariposas amarillas guien tu camino a la Eternidad.

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  392. Hugo Alejandro

    Gracias Gabo por esa excelente obra: Cien años de Soledad. Mi más sentido pesame a toda esa hermosa Latinoamerica.

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  393. Joaquín Peña Arana

    No pensé que fuera a llegarme tanto. Aquí, en el alma de mis sentidos, de mi cariño por esto de las letras y quienes les dan vida irrepetible.

    Será porque siento que poco a poco se va aquello que formó parte de mi vida de una manera tan profunda. Casi todo lo que sé o aprendí de cultura cuando era joven fue porque lo busqué, tropecé con ello, lo descubrí. Juventud de soledad como destierro entre multitudes. Tarde, muy tarde llegó el tiempo en que pudiera compartirlo con alguien más. A García Márquez lo hallé, lo exploré, compré los libros como pude, luego revistas, periódicos, lo que fuera. Consumí y consumí y bebí y disfruté y me emocioné con Gabo y con el resto del pedazo de universo cultural que recorrí como alpinista incipiente en el Himalaya.

    Después, hubo un periodo de odio. No, odio no, quizás enojo. Me llegué a convencer que era un fraude: repetidor de una fórmula perfecta para deslumbrar. Me alejé.

    El periodo de furia pasó hace algunos años. Y qué bueno. Me hubiera dolido tanto no poder sentir que me duela tanto el día de hoy.

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  394. Eduardo Pizano

    Gracias por enseñarnos que existe el lenguaje para que los seres humanos se puedan comunicar. Desde el más allá impulse el proceso de paz en Colombia y la reconciliación que se requerirá para poder encontrar la verdadera paz.

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  395. Karina Sterling

    Muere Gabriel Garcia Marquez pero nos deja sus historias, su imaginación su humor, su periodismo, su genialidad. Nos deja el mejor nombre,la mejor imagen ante el mundo.
    Paz y flores amarillas en su tumba.

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  396. Pingback: Clases de Periodismo | La FNPI publica especial en memoria de Gabo

  397. Claudia Patricia Garay Forero

    Comencé a explorar tus ideas en el Colegio. Luego, en la Universidad, leí un artículo tuyo: El mejor oficio del mundo, cuyas palabras quedaron adheridas a mi alma: “Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente”.
    Durante mi ejercicio profesional me he sumergido en la literatura de manera sigilosa, porque para escribir te leo ( y también a otros autores) Al ser tú uno de mis referentes, me exijo para pulir cada frase, cada párrafo y ser lo más honesta posible.
    Gracias por escribir. Gracias por amar el periodismo. Gracias por tu voz. Gracias por tus atmósferas. Gracias por tu hermoso ahogado. Él, junto a los Cronopios de Cortázar y la Kashtanka de Chéjov, son la base alimenticia de mi más grande anhelo: plasmar en palabras los múltiples universos e ideas que a veces revolotean en mi cabeza .
    Hasta siempre Maestro…

    “Los primeros niños que vieron el promontorio oscuro y sigiloso que se acercaba por el mar, se hicieron la ilusión de que era un barco enemigo. Después vieron que no llevaba banderas ni arboladura, y pensaron que fuera una ballena. Pero cuando quedó varado en la playa le quitaron los matorrales de sargazos, los filamentos de medusas y los restos de cardúmenes y naufragios que llevaba encima, y sólo entonces descubrieron que era un ahogado.
    … Mientras se disputaban el privilegio de llevarlo en hombros por la pendiente escarpada de los acantilados, hombres y mujeres tuvieron conciencia por primera vez de la desolación de sus calles, la aridez de sus patios, la estrechez de sus sueños, frente al esplendor y la hermosura de su ahogado.”

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  398. Paula Lucía Figueroa M

    Gracias al grande Gabriel García Márquez, que nos hizo ver los “macondos” que hay en toda nuestra latinoamerica. Las letras en la prensa y en el arte en general han perdido una valiosa pluma, con su obra todos le tendremos presente.

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  399. Orlando

    Ursula , Eréndira, la mamá grande y Fermina entre tantas otras me siguen acompañando.
    Gabo dejaste compañía eterna…o te las llevaste contigo ??

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  400. Cáceres Á

    Una pluma más que danza en los cielos. Descansa en paz maestro, soy uno más de los que aprendio de tus libros

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  401. Christian Le-Cerf León

    Tanto la literatura como el periodismo latinoamericanos están de luto. Hoy nos dejó una de las plumas más destacadas de nuestra lengua, que con su magnífico pulso gestó el realismo mágico, esencia en carne viva de nuestra tierra. Uno de los grandes nos deja, pero su legado siempre estarán en quienes apreciemos su obra. Grande Gabo, hasta siempre maestro!

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  402. Alma Minerva Leal Benavides

    ´100 aós de Soledad, El amor en los Tiempos del Co’lera, El Coronel no tiene quien le escriba, Tramontana todos completitos vienen a mi mente. Creo que a nuestra generacio’n nos toco’ simplemente ser los primeros estudiantes de toda Latinoame’rica en poder comprar un libro y tener la suerte de que naciera y escribiera para millones de lectores en todo el mundo el laureado Premio No’bel de Literatura, Gabriel Garci’a Ma’rquez. En mi Primaria en el rancho se nos regalaba un Libro de Texto para aprender a Leer pues no habi’a dinero para comprar nada. En 1968 muchos trabaja’bamos de di’a y estudi’abamos en Prepa Nocturna aca’ en Monterrey, N.L. y apenas nos alcanzaba para pagar el camio’n y el abrigo para el invierno. Todo Latinoame’rica crece y se enriquece con la Cultura, la Educacio’n, buenos libros y buenos trabajos, dignos y honrados.

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  403. Diana Franco

    Que conmoción. Vaya pérdida profunda, vaya vacío inmensurable para el mundo en general, no sólo el de habla hispana. Que desgracia es a veces la implacable condición de impermanencia… A pesar de nunca haber conocido al GRAN MAESTRO, GABRIEL GARCIA MARQUEZ, viví con sus palabras, unas de las mejores horas de mi vida, cuando leí por vez primera “El Amor en los Tiempos del Cólera”. Se nos ha ido, quizás demasiado pronto; demasiado pronto aunque tuviera incluso todos los años. Se fue dejando un mundo mucho mejor, mucho más rico, más hermoso, mucho más iluminado y mucho más profundo. Al menos así dejó mi mundo. Al menos, nos queda el consuelo de su espíritu hecho libros. Hasta pronto, hasta siempre, MAESTRO.

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  404. Leonora

    Me dejaron leer “El amor en los tiempos del cólera” en la prepa. Yo nunca había imaginado que un libro pudiera hacerte sentir así o que pudiera tocar tantos niveles del alma. Terminé de leerlo y empecé a preguntar por más libros que se le parecieran. Acabé estudiando Literatura Latinoamericana y dedicando mi vida a las letras. Gracias Gabo por tu obra, que me mostró cuál era mi camino y dónde estaba la satisfacción de mi vida.

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  405. Constantino León Carrillo

    Estimado Gabo, aquí o allá eres un gigante de la literatura que me deja Cien Años de soledad. Cuando estaba escuchando la Era está pariendo un corazón supe de tu muerte, por algo empataron los hechos.

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  406. Vinicius Diniz

    Comparto con usted, Maestro, el mismo sentimiento americanista (de nuestra latino america) que movió tu vida.
    Lo nudo de nuestra soledad, ahora, empeora, sin tu brillante pensamiento acerca de nosotros.
    Quedate en paz, Maestro.
    Saludos desde Brasil …..

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  407. Juan Sheput

    Ha partido de este mundo un gigante de la Literatura Universal, pero siempre estará presente entre nosotros gracias a sus libros y escritos. El realismo mágico está de duelo.

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  408. Constantino León Carrillo

    Estimado Gabriel, eres un gigante de la literatura que aquí o allá lo seguirás siendo y me quedo con tus Cien Años de Soledad. Cuando supe de tu muerte estaba escuchando la Era está pariendo un corazón, por algo fue.

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  409. Maia Seeger

    En este mundo en que no nos quedamos sin referentes, me sorprenden mis propias lágrimas al saber de la muerte de Gabo. ¡No podría imaginar una identidad latinoamericana contemporáneamente sin haber conocido Macondo, la Cándida Eréndira o el Amor en los Tiempos del Cólera. El realismo mágico nos permitió dimensionar la riqueza y el colorido de nuestra cultura, y de sentirnos orgullosos de pertenecer a ella.

    Tuve el privilegio de haber podido visitar, hace algunos años atrás, la sede de la FNPI y de conocer de su incansable labor. Hoy me queda el consuelo de saber que bajo la dirección de Jaime Abello, el legado de García Márquez seguirá cada vez más vivo.

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  410. Ana Karolina Mendoza Percefield

    “A mí me dijeron que iba a conocé a ‘Gabito’, que ese es hombre importante pa’ la humanidá (…), pero al Premio Nobel ¡hombe! le tocó viajá”.

    Gracias por haberme recibido en tu casa y en el parque donde dormiste, cuando tu salario de periodista aprendiz, te alcanzaba sólo para unas cuantas cervezas. Gracias por ‘El amor en los tiempos del cólera’, por los ‘Cien años de Soledad’. Me alentaste con tu ‘Vivir para contarla’, frase que se ha hecho verdad en mi andar como reportera de calle. Gracias por enseñarme que “más vale cuidar bien la poesía y el sentido de aventura”. Gracias por las risas y las reflexiones que provocan tus crónicas, reportajes literaturalizados, novelas y relatos. Gracias por ser parte del motivo de encuentro -en agosto de 2013, en Cartagena- de 17 jóvenes latinoamericanos que también creen y ejercen “el mejor oficio del mundo” y a quienes, con tu profundidad, les seguirás sacando sonrisas.

    ¡Hasta la Eternidad, querido ‘Gabo’!

    PD: Queda pendiente mi visita a Aracataca. Extraño Colombia y su olor a guayaba.

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  411. Alejandra Santorum

    Te conocí en 2do año de la secudaria. Habías ganado el premio nobel de literatura y la profesora, la Sra de Manghera nos habló de vos y de tu obra.
    Ahí tuve en mis manos Cien años de soiedad. Y no te pude, ni quise soltar; nunca más.
    Te leí en colectivos y trenes, eras el regalo preferido cuando me preguntaban que quería para mi cumple “Un libro de Gabo”, decía yo y había que ver la biblioteca de la casa de mis padres para ver cuál era el q me faltaba.
    Terminé de leer El amor en los tiempos… haciendo trampa, porque no quería que se acabe esa gran historia de amor y re leía las páginas frenéticamente… para atrás… y así no llegar a la última.
    Me pasé de mil estaciones en el subte por seguir el secuestro y esa crónica tan bien narrada.
    Ya más grandecita me reí con las Memorias de tus putas y ¡qué buen titu!, yo que ya siendo estudiante/laburante de periodismo, nunca me creí buena titulera.
    Me deleité con tus Doce cuentos que para mí son 13 porque dejar afuera el prólogo es un pecado.
    Y siempre, siempre cada vez q me corto un dedo pienso qué pasaría con el rastro de mi sangre en la nieve…
    Y cuando viajo a casa en avión espío a la cabina de primera para ver si estás sentado al lado de la bella durmiente…
    Nunca te entrevisté, pero no me olvido de tu lección del grabador que oye pero no escucha… tan cierta.
    Tuve el triste honor de anunciar para CNN en Español radio tu fallecimiento… Estaba atónita.
    Reaccioné cuando llegué a casa y vi tus libros en la biblioteca y en la mesa de luz.
    Se me aflojaron las rodillas.
    Me metí en twitter, escuché entrevistas…
    Finalmente las lágrimas me caen a raudales…
    Leo los comentarios de la gente en tu Fundación.
    Gracias dicen todos.
    Y mi voz se suma a la de tantos.
    Gracias por hacerme conocer el Caribe.
    Gracias por tanta magia.
    Gracias por esta profesión que amo y con la que a veces me enojo.
    Gracias.
    Muchas gracias

    Alejandra

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  412. Mónica Carinchi

    Nunca olvidaré aquella tarde en que, en un rincón de la cocina de mi casa materna, abrí Cien Años de Soledad. En ese momento, empecé a ser tu amiga. Chau, Gabo.

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  413. Tania Macarena

    El primer libro que leí de Gabo fue “el amor en tiempos del cólera”, la palabra amor en el título me atrapo porque yo estaba ,según locamente enamorada.
    Lo que sucedió después es obvio. No pude dejar de leerlo y releerlo, quede atrapada en Macondo y para mi todo olía a guayaba. Gabo se te va extrañar, sin ti esto será 100 años de soledad

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  414. maricel de bernal

    Desde venezuela un saludo de pesar a todos los que amamos a este gran escritor,sus obras marcaron nuestras vidas por lo que conocemos como realismo magico,novelas como el general en su laberinto me maravillan por la manera tan amorosa de describirnos el lado humano de Bolivar

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  415. Gustavo Bermúdez

    Estando en Mompox, hace unos años, en las riveras del Río Magdalena, había una casa colonial, más derruida que otra cosa. Casa de muros gruesos y teja, con un patio de corredor sostenido por vigas de madera. Los propietarios, dos ancianos, de familia pudiente en decadencia, con la esperanza de mejorar fortuna por la venta de unos muebles finos checos, que tenían bien embalados en una habitación y una cuerda de gallos amarrados uno por pilar en el patio, que el viejo preparaba y entrenaba con esmero para la pelea de gallos.
    Ese escenario, visto de la casa al río, no pude sino venir a mi mente El Coronel no tiene quien le escriba.
    Pude entender que García Márquez era un relator, pero un magnifico relator del realismo mágico.

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  416. Mery V. Izaguirre A.

    Sin duda alguna, Gabriel García Márquez”, fue un regalo de Dios para la humanidad. Desde que lo conocí, a través de “Cien años de Soledad” mi vida cambió. Han pasado muchos años, desde entonces, y persiste-aún- en mi corazón, el deseo de sumergirme en ese mundo mágico de Macondo.
    Gracias, Gabo, por cumplir con tu llamado y tu propósito!!! El cielo se abrió para recibirte, un jueves santo. Los querubines y serafines te están celebrando, allá, arriba, en tu eterna morada.
    Mery

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  417. Elbert Duran Hidalgo

    Don Gabriel, aprendi la magica luz de la literatura y de la vida de su mano maestra e inspiradora. Su legado a nuestra lengua y a la cultura universal sera imperecedero. Estoy seguro de que tambien en Costa Rica muchas y muchos seguiremos encontrando en cada lectura de sus palabras el eco de su imaginacion y su memoria.

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  418. Kara Andrade

    Así es, nuestro querido Gabo, que la vida es la cosa mejor que se ha inventado y mucho mas cuando tu estabas acompañandonos.

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  419. Alejandro Vilcas

    Me enseñaste el complemento perfecto entre lo irreal de una literatura y lo real del periodismo, aprendí a escribir en “fantasía” aquellos escritos de amor y regresar a este mundo a practicar algo llamado investigación y hacer de mi estilo de vida eso que tu bautizaste “COMO EL MEJOR OFICIO DEL MUNDO”.
    Por siempre en nuestros corazones y nuestras letras.

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  420. Francisca

    Se murió físicamente uno de los más grandes escritores del mundo, pero seguirás vivo en nuestras memorias Gabo. Tus libros perpetuarán un legado riquísimo de esa cultura tan espectacular de latinoamérica impresa en cada novela, cada personaje, cada ambientación de tu obra que nos impacto significativamente.
    Una profunda tristeza, que ya no estés con nosotros, porque tus historias son parte importante de nuestra vida, es como si un pedazo fuese arrancado.
    Se nos fue un genio de la escritura. Un gran hombre.
    Descansa Gabito. Viejito lindo.

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  421. Rene Amador

    Se nos murió el compañero de noches , si, el que escribía con los aromas de rosas amarillas, con sabor a café , el que nos trasporto por senderos del realismo mágico, como en un tren que surcaba tantos paisajes y desgarradores senderos, un canto de libertad Caribe que ahora vive !!! hasta siempre Gabo.

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  422. Matías Ismael Rosciszewski Cortés

    EL MAS GRANDE PERIODISTA Y ESCRITOR DEL SIGLO XX. MAESTRO DE MAESTROS DEL PERIODISMO. GRACIAS POR ENSEÑARNOS A AMAR AL PERIODISMO.
    ESTUDIE PERIODISMO Y SOY PERIODISTA GRACIAS A TUS ENSEÑANZAS. ERES TAN GRANDE!!!
    MIS CONDOLENCIAS A LA FAMILIA. ES UNA PÉRDIDA MUY GRANDE. MIS LAGRIMAS NO CESAN!
    HASTA PRONTO MI QUERIDO MAESTRO

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  423. Percy Cardona

    Adiós a un grande de la literatura latinoamericana, sus obras perdurarán por siempre… por generaciones, QEPD Gabo. Condolencias desde Aiquile-Bolivia.

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  424. Amanda Ibarra

    Muy joven empece a soñar con Macondo gracias a tus libros, me hiciste creer que un día las mariposas amarillas me rodearían y aún hasta hoy a mi amiga Remedios le digo “la bella”. ..gracias mi Gabo adorado por todo lo bueno que me diste..mi abuela decía que quienes morían en Jueves o Viernes Santo tenían las puertas del cielo abiertas, que ganas de creer que eso sea verdad!

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  425. Marco Antonio GAMBOA MENDOZA

    Adiós, Maestro, toda una eternidad en la memoria de los pájaros y de los hombres.

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  426. Angelo Sastre

    GRACIAS, MAESTRO GABO. En septiembre de 2002, tuve la oportunidad de hacer parte de un Seminario Taller Sobre Cubrimiento de Temas de Política y Gestión de los Sectores Sociales en la FNPI (Fundación Nuevo Periodismo Iberamericano), en Cartagena de Indias, Colombia. Habría sido una más de las oportunidades de desarrollo profesional, pero fue una semana mágica. En cinco días en una casa en la Ciudad Amurallada (centro histórico de Cartagena de Indias), yo y 15 periodistas de América Latina, hemos tenido la oportunidad de vivir con un poco del universo de Gabriel García Márquez. Para estos accidentes del destino, el “maestro Gabo” no puede asistir, estaba revisando la primera edición de su autobiografía “Vivir para Contarla”. Sin embargo, me encontré con Jaime García Márquez, el hermano de Gabriel García Márquez, que entre un café y otro o por su papel de “guía” en las encantadoras noches de Cartagena de Indias , que incluyó a los bares en casas antiguas entre una cerveza y otra nos dava de regalo sus historias fantásticas de nuestro ilustre “maestro Gabo “, revelando historias de su infancia , sus miedos , sus dificultades profesionales , sus sueños, la inseguridad de los primeros libros, la historia de su querido hermano y no de un Premio Nobel de Literatura lejano o inaccesible. Hoy en día, con la noticia de la despedida física de Gabriel García Márquez, los recuerdos de aquellos días vinieron a mi mente y reavivaron la memoria de aprendizaje que supera el conocimiento técnico que me hizo entender el papel social del periodista y descubrir la suavidad y la poesía escondida en pequeños actos de la narración de cuentos . Por su trabajo , por sus sueños , por sus libros mágicos , por su compromiso para crear FNPI y su ideal y orgulloso de ser hispano. La única cosa que me vino a la mente fue: “Gracias , mi eterno maestro Gabo “.

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  427. Pedro Coll

    Jamás olvidaré aquel momento en que, sin saber aún quien era García Márquez, leí el primer párrafo de “Cien años de soledad”. De eso hará casi 50 años, pero guardo en mi cerebro al milímetro el instante, el lugar donde me hallaba, la fecha del calendario, 29 de junio, y lo que en aquel momento estaba haciendo y que había sido interrumpido por la lectura del párrafo: comenzar a repasar un Derecho Procesal Penal que me había quedado para septiembre. Recuerdo perfectamente que al acabar de leer párrafo levanté la mirada y exclamé para mí mismo: “joodér!”, alargando la “o” y acentuando la “e”, de pura emoción y a conciencia. En aquel párrafo, tan intenso como premonitorio de muchas cosas, intuí lo que iba a ser una constante en ese autor recién aparecido: la precisión en el uso de la palabra, de la frase, el ingenioso encadenamiento de las frases, y así hasta llegar esas historias únicas e inolvidables. Precisión de relojero en la forma para acabar estallando en magia de contador de historias único. Después de aquel párrafo vino todo lo demás, 50 años de literatura sorprendente.

    Acabo de ver en la portada de El País Digital el retrato en blanco y negro de Gabo. Qué subliminal homenaje, el blanco y negro, usado por prácticamente todos los rotativos internacionales para dar la noticia! Y viendo sólo esa imagen, centrada y dominante, he sabido sin necesidad de leer que Gabo se nos había ido. Pero sólo se nos ha ido un poco, no demasiado, ni demasiado lejos, seguirá estando entre nosotros y entre las generaciones que nos vayan sucediendo mientras haya vida inteligente.

    Gabriel García Márquez, con profundos respeto y admiración, gracias y un abrazo sentido.

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  428. SANDRA

    Dicen que te fuiste. ¿ Te fuiste? Dónde. Con quién. No, estas aquí y sigues invitándome a compartir tus mundos y así seguiremos yo visitando tus paginas y tu esperando mi visita.
    Cuando cumpli los 15 años mi mamá no me regaló ni tacones ni anillos, por el contrario me regaló Cien años de soledad. Cuando me recibí de comunicadora social mi mamá me sorprendió con Notas de prensa y a los 30 años me armo la obra completa de Gabo. Siempre presente quién dijo que te fuiste MAESTRO QUERIDO.

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  429. Nathaly

    Gabriel, hoy te vas, pero te quedas para siempre. Gracias por brindarle al mundo tu excepcional don para escribir, por regalarnos tus historias, por compartirnos tus ideas. Gracias por amar la literatura, gracias por enseñarnos a soñar.

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  430. Andres

    “Le dijo que el amor era un sentimiento contra natura, que condenaba a dos desconocidos a una dependencia mezquina e insalubre, tanto más efímera cuanto más intensa.” Sacado de mi libro favorito. Gracias!

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  431. José Martínez Guerero

    Ni todas las palabras, ni todos los personajes, ni todos los lugares… serán suficientes para no sentir la tristeza de tu partida. Un día me dije “ojalá y haya la oportunidad de decirle en persona: “Gabo”, gracias, quiero que sepas que viví en carne real una historia muy semejante a la de Florentino y Fermina”. Ya no se va a poder y esto duele. Por cierto, aun estoy a la expectativa de si Ferrmina -ya casada con otro y de tres hijos- realmente será mía, y yo de ella; no lo creo, ya no siento quererla, aunque el amor se mueve por caminos insospechados. Gracias “Gabo”, gracias por todo. Ya te extraño.

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  432. Idalia Salazar Peña

    Querido y admirado Gabo: No sabes el profundo dolor que me causa y nos causa tu partida, si desde hace 40 años no te apartas de mi, de nosotros; me has y nos has acompañado en las “verdes y en las maduras” a mi, a muchísimos.
    Me consuela saber que tu obra queda como un legado universal porque eres el Gabo de todos.

    Mis condolencias a todos los que hacen posible el FNPI, sigan adelante honrando la memoria del maestro.

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  433. Ivalu (Mvdeo. Uruguay)

    Gracias por llenar de colores y aromas los inviernos grises de este Rio de la Plata… Gracias por tanto… gracias por todo Gabo.
    Hasta siempre…

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  434. Alexis Mora

    Decirle gracias sería injusto. Porque gracias se dan por ayudar a subir una escalera o entrar a un ascensor. Gracias se dan por un beso inadecuado o por un empujón cuando más se necesitaba. A Gabo tendríamos que hacerle una estatua en todas las ciudades por habernos enseñado a leer. Por enseñarnos el camino para soñar y celebrar con el nuestra particular manera de ser latinoamericanos. El Gabo nos dijo cómo debíamos escribir y a quién. Su enseñanza es tan vasta como la de un maestro que se fajó a regalarle libros y revistas a sus alumnos para que todos crecieran. Como nuestro Simón Díaz, el Gabo fue un verdadero gigante del que todavía no tenemos ni la menor idea de lo mucho que podemos aprender. Solamente él sabe cuánto lo vamos a extrañar.

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  435. Marta María Ramírez

    Conocí a Gabriel García Márquez en La Habana de 1986. Apenas tenía 10 años. Poco tiempo después, apareció en mi biblioteca Relato de un náufrago. Fue entonces que supe que sería periodista y, sobre todo, que quería parecerme a aquel señor escritor con el que habíamos pasado un día entre historias que no podría olvidar. Aunque solo conseguí lo primero, tu ejemplo me mantiene a flote. Adiós, Gabo. Gracias por tanto.

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  436. Maria Goretti Cavalcante

    Conheci Gabriel Garcia Marques com Cem anos de Solidão. Foi difícil as primeiras folhas. Comecei três vezes até consegui passar da página 40. E não conseguia parar de ler. Lia comendo, no ônibus, no meio da aula, até que comecei a sentir que estava perto de acabar. E comecei economizar. Lia uma página. Relia. Lia novamente. E quanta saudade de toda a família quando o cheguei ao final. Depois vieram os outros. Lia com parcimônia. E ficava tão feliz por ter o privilégio de fazer parte da família do Gabo. Ele era, para mim, o tio que contava estórias. E que estórias! Jamais imaginei que sua partida me fizesse chegar às lágrimas.
    Perdi meu tio querido que me contava estórias. Fica no meu coração e na minha estante de livros todas as maravilhas que ele legou ao mundo!
    Obrigada Gabo por ter-me ensinado tudo sobre o ser humano, nossa América Latina tão sofrida.
    Beijos com todo carinho! Hasta luego!! Besitos.

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