Mirar alrededor

Por: Fidel Cano.

El gran aprendizaje que traté de tomar del Gabo periodista fue esa capacidad para mover la cabeza y mirar alrededor de los sucesos. Cada vez que leo uno de esos textos de aprendiz de reportero en El Espectador, que es el Gabo periodista que más me gusta, y me sorprende, y siempre hubiera querido imitar, se me viene a la cabeza la imagen de un camarógrafo al lado de muchos periodistas fijando la mirada todos en lo mismo, en lo supuestamente importante, pero veo que de pronto la cámara de Gabo hace un giro y comienza a ver cosas a los lados que todos los demás se están perdiendo y que él termina demostrándonos que tiene igual o incluso mayor importancia que esa noticia que todos están buscando allí, enfocando al personaje central o a quien va a dar una información.

Por eso el náufrago no fue un pescado frío, ni la manifestación del Chocó había pasado ya. ¿O acaso tenía que estar la manifestación del Chocó allí sucediendo y Gabo sencillamente describiéndola para que el país conociera la realidad de ese pueblo y sus gentes? ¡Qué va!

No creo, pues, es esa crítica, simplona a mi gusto, de que ese Gabo periodista mezclaba impunemente la ficción en su periodismo. Lo que pienso es que miraba alrededor, hablaba con la gente diferente a la obvia y esa era una manera muy efectiva de transmitir la información. Y por eso uno termina visualizando a Ginebra mucho mejor comparada de manera divertida con un pueblo de la costa que a través de una rigurosa descripción de la ciudad.

En fin, uno tiene todo para aprender del Gabo periodista en sus diferentes épocas, incluso su firmeza en las ideas así no fueran las más populares, lo cual es más valioso, pero ese Gabo de la calle, de la reportería, de mirar el entorno y convertirlo en información relevante es lo que más me hubiera gustado aprender de él.